Zapatillas de running para corredores pesados

Elegir zapatillas de running, corredores de más de 80 kilos o pronadores

 Los corredores más pesados, por encima de 176/190 libras de peso (80/85 kilos) se encuentran con un problema a la hora de escoger calzado, mucho más si además tienden a la pronación -la mayoría de atletas muy musculosos o muy altos, y por tanto más pesados, tienden a esta pisada-. Además de incrementar la posiblidad de lesión por sobrecarga o estrés por las repetidas cargas en cada zancada, la duración de las zapatillas -sobre todo por la deformación de la entresuela- se ve disminuida. Aunque a la hora de escoger una zapatilla no es conveniente dejarse llevar por la marca, unas opciones para saber por donde empezar a buscar pueden ser las siguientes:

 Esta zapatilla, renovada cada año, es el mascarón de proa de la marca y probablemente la que mejor se adapta a este tipo de corredores. Y es sin duda una de las opciones que tienen que tener en cuenta corredores muy pesados - en torno a 200 libras o '90 kilos de peso- o con pronación muy acusada. No es una zapatilla rápida y está pensada más bien para correr largas distancias y ser duradera en los pies de atletas que provocan un gran desgaste, al tiempo que protege de lesiones: en esto último el resultado es realmente notable.

Las zapatillas de esta marca suelen fabricarse de manera doméstica en donde se venden (las vendidas en Estados Unidos se fabrican en Estados unidos en su casi totalidad), y eso se nota en el acabado de todos sus productos, sin que el precio resulte mucho más alto que el de los competidores. 

 A través de sus diversas versiones, esta zapatilla se ha convertido en una clásica para los corredores de larga distancia de todo el mundo que necesitan una protección especial en la pisada. Corredores de más de 80 kilos de peso -176,3 libras- y con tendencia a la pronación son los clientes a los que se dirige. A mediados de la década de 2000 fue la primera zapatilla en incorporar detalles tecnológicos para facilitar la pisada sin aumentar el peso del producto.

 En su contra, es excesivamente acolchada: pese a que se vende como una zapatilla para correr a ritmos rápidos, en la práctica absorbe demasiada fuerza. Es una zapatilla bastante cara y que tiende a romperse en la parte del empeine: la suela y entresuela sin embargo tienen una duración más que óptima.

 Esta zapatilla forma parte de las colecciones de Adidas que vinieron con la renovación de su línea de running. En sus sucesivas versiones, se ha consolidado como una zapatilla cómoda, con horma ancha y buena amortiguación. Lo mejor es precisamente que ésta no es excesiva y permite correr rápido e incluso utilizarla para hacer series de media o una milla sin perder demasiada fuerza de tracción o impulso. Corrige bien la pisada pronadora y la horma permite que siga siendo cómoda para los corredores que necesitan usar plantillas. Es una gran opción para corredores que tienden a lesionarse o de edad avanzada y que desean correr a ritmos altos o intentar mejorar en carreras largas en asfalto. Su precio y durabilidad la convierten en un producto bastante más competitivo que los de otras marcas. 

 Sin duda la zapatilla más amortiguada y con más elementos de última tecnología que existe en el mercado. Desde la compañía se oferta como la última zapatilla, con todos los elementos para hacerla cómoda sin perder la capacidad de devolver toda la fuerza empleada en cada zancada. En la práctica resulta bastante aparatosa, con un "drop"-diferencia de altura entre el talón y la parte frontal en la que se apoya el pie- bastante pronunciado, y entresuela demasiado gruesa. La sensación es andar sobre algo acolchado, y es un buen producto para quien no busque marcas ni recorridos demasiado técnicos. La duración del tejido y la entresuela es buena, lo que evita que su compra se convierta en una inversión poco razonable. Pese al aspecto recargado y excesivamente adornado, no es una mala opción para atletas que arrastran lesiones y peso por encima de la media.