Virginia Woolf, la gran renovadora de la novela

Es una de las principales referencias del feminismo

Virginia Woolf
Virginia Woolf. Hulton Archives / Getty Images

La escritora Virginia Woolf nace el 25 de enero de 1882 en Londres, Reino Unido. Es una de las grandes renovadoras de la novela moderna, junto a James Joyce o Frank Kafka, pero también una de las voces más emblemáticas del feminismo gracias a su ensayo 'Un cuarto propio' (1929) una defensa de la independencia económica y creativa de las mujeres. ¿De qué nos sirve votar, si no disponemos de nuestro propio dinero y de un espacio ajeno a la vida doméstica para sacar adelante nuestros proyectos personales?

, se pregunta la autora en este libro, redescubierto en los años 70.

No es la única herencia feminista de la británica, ya que, además de retratar un universo de complejas identidades femeninas en sus novelas, también criticó la discriminación social de las mujeres en 'Tres guineas' (1938), su ensayo sobre pacifismo y lucha contra el fascismo.

1928: el voto femenino y 'Orlando'

Virginia Stephen (su verdadero apellido) publica sus obras maestras en torno a 1928, año histórico para la sociedad británica ya que por fin se reconoce el derecho universal al voto femenino. Y ese mismo año, ve la luz 'Orlando', una novela de ciencia ficción en la que un aristócrata viaja a través del tiempo y la geografía y se transforma en mujer. Una obra transgresora, tanto técnicamente como por su contenido sexual y emocional, que además fue una declaración de amor de la autora hacia su íntima amiga (amante, según algunas de sus biografías): Vita Sackville-West.

 

Antes de 1928, Virginia Woolf había escrito ya dos de sus obras más importantes: 'La señora Dalloway' (1925) y 'Al faro' (1927), basada en los veranos familiares de su infancia en Cornualles. En ambas ya experimenta con los géneros literarios, al mezclar elementos clásicos de la narrativa con otros de la poesía, así como monólogos interiores y saltos en el tiempo de la narración.

Y en ambas retrata la condición femenina, la conciencia del paso del tiempo y la frustración de las mujeres con los roles sociales impuestos.

Un viaje intelectual por Londres

De Kensington, su barrio natal, al bohemio centro artístico de Bloomsbury, la vida y obra de Virginia Woolf es un paseo por la sociedad, paisajes y monumentos de Londres, a comienzos del siglo XX. La madre de Virginia, Julia Stephen, muere cuando ella tiene 13 años. Su padre, el historiador Leslie Stephen, fallece en 1905 y Virginia y sus dos hermanos pequeños se trasladan a vivir con la mayor, la pintora Vanessa Bell, al famoso barrio que rodea el Museo Británico.

En aquella casa junto a Gordon Square se reunieron en torno a 1907 los filósofos Bertrand Russell y Wittgenstein, el economista John Maynard Keynes, la pintora Dora Carrington y toda una generación de pensadores y creadores que pasarían a la historia como el Círculo de Bloomsbury. Muchas de las obras de este grupo se publican en Hogart Press, editorial creada por Virginia y su marido, Leonard Woolf, su principal apoyo durante la enfermedad mental que acompañó a la escritora toda su vida.

Crítica a la clase media alta, defensa de la libertad sexual, apertura intelectual a nuevas culturas,...

esta generación experimenta con el arte, el lenguaje, la política, la sociología y sus propias vidas.

"Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme"

La publicación reciente de los diarios y cartas de Virginia Woolf han permitido saber más acerca del proceso creativo de la autora y su pensamiento. También de las profundas depresiones que comenzó a padecer en la adolescencia y que la incapacitaban durante meses para poder escribir y vivir en serenidad. 

A pesar de los episodios de oscuridad, sus paseos, el arte, su familia, sus conversaciones cuando recibía visitas y, más que todo ello, su trabajo como escritora, editora, conferenciante y crítica literaria fueron su principal pasió y estímulo.

Emulando a la Ofelia de Hamlet, decidió suicidarse, el 28 de marzo de 1941, llenando sus bolsillos con piedras y lanzándose al río Ouse, cerca de la casa de campo a la que se retiró para recuperarse.

  Así, murió ahogada dejando escrita su novena novela, 'Entre actos', publicada tras su fallecimiento. 

Fundaciones, películas, obras literarias y millones de lectores y lectoras siguen rindiendo homenaje a una escritora que revolucionó para siempre la forma de entender la novela.