Violencia sexual 3

Qué hacer cuándo un adolescente sufre abusos

La adolescencia es el periodo de la vida en el que hay mayor riesgo de sufrir abuso sexual. En muchas ocasiones las víctimas no hablan de ello. La ocultación se debe a diversas causas. Hay veces que es por temor al agresor, otras por que la experiencia ha sido tan dolorosa que no saben cómo enfrentarse a ella. Y muchas de las personas que han sufrido violencia sexual se siente culpables y ese sentimiento también les lleva a ocultarlo.

Los adultos que viven con adolescentes o trabajan con ellos deben estar atentos por si detectaran síntomas de que chicas o chicos son víctimas de violencia sexual.Y en el caso de que esa violencia se haya producido o se esté produciendo deben actuar con celeridad. Denunciar siempre
Lo primero que hay que hacer es denunciarlo. Es muy importante para la víctima que su agresión no se considere un asunto privado. No solo es un asunto público si no que es un delito. Saber que es así y que todo el mundo tiene claro ese concepto es lo primero que necesitan las personas que sufren abuso sexual para empezar a superarlo.En el caso de que la agresión solo fuera una vez, la policía se encargará de investigarlo. Pero además, si el abuso es continuado, no solo lo investigarán sino que harán que esa agresión se detenga. Acudir a un experto
Igual que cada persona es diferente al resto, también los adolescentes que sufren violencia sexual reaccionan de formas diferentes.
Pero en casi la totalidad de los casos, esa experiencia es una de las más traumáticas que se pueden vivir. Por esa razón es también muy frecuente que chicas o chicos que han sido sometidos a algún acto de violencia sexual necesiten la ayuda de un terapeuta para superarlo. Lo ideal es buscar uno que sea experto en tratar a víctimas de violencia sexual.Si los padres de un adolescente que ha estado sometido a abuso sexual no saben a quién dirigirse siempre pueden informarse.
Pueden consultar con el pediatra de su hijo, con los consejeros de la escuela o dirigirse a alguna asociación que agrupe a víctimas de violencia sexual.En todos los casos encontrarán la ayuda que sus hijos y ellos mismos pueden necesitar. Y es que también en muchos de los casos, los padres necesitan que alguien les oriente sobre cómo comportarse cuando sus hijos son víctimas de violencia sexual. Algunos consejos que pueden ayudar
Sufrir violencia sexual es una experiencia durísima. Pero también lo es que les suceda a un hijo o una hija. También en muchas ocasiones los padres de las víctimas necesitan algún tipo de ayuda profesional. Además sobre los padres recae la responsabilidad de estar junto al adolescente durante su recuperación. Por eso es bueno que tengan en cuenta una serie de cosas.
  • Demuéstrale tu amor. Una agresión sexual es una experiencia tan dura que muchas veces las víctimas casi necesitan reconstruirse de nuevo. Estar rodeado de amor les permitirá ir adaptándose a la nueva vida y recuperar la autoestima en el caso de que esta haya sufrido con la agresión.
  • Ten paciencia. La recuperación tras un abuso sexual puede ser muy lenta. Si es el caso de tu hija o hijo deberás ser consciente de que puede tardar mucho en volver a estar bien y te va a necesitar a su lado.
  • Aprende a ayudarle a superar la ansiedad. Es muy frecuente que las víctimas de violencia sexual sufran con posterioridad ataques de ansiedad. Te conviene aprender en qué consiten y qué debes hacer para ayudar a tu hija o hijo a superarlos.
  • Escúchale. Es bastante frecuente que las víctimas de abusos sexuales no quieran, o no puedan, hablar sobre esa experiencia. Si es así en el caso de tu adolescente, respétalo. Pero también es importante que le hagas saber que tú estarás ahí siempre que el decida hablar de ello.
  • No invadas su espacio. También es frecuente que las víctimas necesiten estar solas en muchas ocasiones. Procura no invadir su espacio pero, como sucede con la posibilidad de que pueda hablar contigo, haz que sepa que puedes estar con ella o con él siempre que quiera.
  • Vigila la posible aparición de depresión. Las víctimas necesitan la ayuda de un terapeuta que siempre podrá informarte de cómo proteger a tu hijo adolescente de la aparición de una depresión o de trastornos alimentarios que son bastante frecuentes tras la violencia sexual.
  • Muéstrale tu confianza. Demuestrale que confías en él o ella, así podrá ir recuperando la confianza en sí mismo poco a poco.
  • Anímale a hacer cosas. Va a ser difícil pero proponle actividades que puedan gustarle. Contigo o con otras personas. Pero acepta si no quiere hacer nada durante un tiempo.
  • No te sientas culpable. De la misma forma que una víctima no es culpable de la violencia sexual que ha sufrido, sus padres tampoco lo son de que eso haya ocurrido. El culpable es el agresor. Saber esto te ayudará a tí como madre o padre y a tu hija o hijo a superarlo.
Foto © Rj1979