Violencia en la adolescencia

Como enseñar a los hijos a huir de comportamientos agresivos

La violencia como conducta es mala en cualquier edad pero además en la adolescencia tiene unos riesgos que la hacen aún más peligrosa. Los chicos y chicas están formando en ese momento su caracter y adquieren valores que se van a hacer permanentes en su futuro. Además, los adolescentes no son aún del todo conscientes de los riesgos que asumen por lo que cualquier comportamiento violento puede convertirse en algo muy serio.

Síntomas de actitudes violentas en los adolescentes
  • Ataques de ira
  • Extrema irritabilidad
  • Extrema tendencia a sentirse frustrados
  • Faltas de respeto hacia los demás
Cómo mejora la vida de los adolescentes cuando se los aleja de la violencia
  • Vida más segura. Su vida será más segura. Tanto si la violencia es contra los demás como si es contra sí mismos siempre tiene riesgos.
  • Personalidad más equilibrada. Las personas no violentas, acostumbradas a resolver sus problemas con el diálogo y la negociación en vez de con la violencia son más equilibradas y mentalmente más sanas.
  • Sociedad más segura. Además de los beneficios indudables que para el propio adolescente y su entorno tiene que chicos y chicas abandonen la violencia, ello también es positivo para toda la sociedad ya que será más segura y más sana.
Cómo alejar a los adolescentes de los comportamientos violentos
  • Amor. El amor es el arma más poderosa contra la violencia. Cuando los chicos y las chicas se sienten queridos es mucho más probable que se sientan seguros. La confianza en uno mismo es un arma contra la violencia. Y es que los comportamientos agresivos nacen, la mayoría de las veces, de falta de seguridad.
  • Supervisión. Aunque los hijos adolescentes reclaman y deben obtener autonomía eso no quiere decir que no exista supervisión de sus padres sobre sus vidas. Es responsabilidad de padres y madres que chicos y chicas estén seguros y crezcan sanos. Por eso es imprescindible saber qué hacen y con quién se relacionan nuestros adolescentes. No hace falta estar todo el tiempo sobre ellos pero sí conseguir una relación de confianza que nos garantice que sabremos cómo se desarrollan sus vidas fuera del ámbito familiar.
  • Disciplina. Los adolescentes igual que los niños necesitan normas. Aunque en la adolescencia es aconsejable que esas normas sean negociadas entre padres e hijos. Pero la disciplina es fundamental para que los chicos y las chicas se desarrollen adecuadamente.
  • Herramientas alternativas. Hay algunas opciones muy útiles para que chicos y chicas se mantengan alejados de la violencia. Por ejemplo, la práctica de deportes, sobre todo si son deportes de equipo, ayuda a formar el carácter, libera tensiones y enseña a los chicos y chicas a cumplir las reglas. También es muy útil el trabajo voluntario. Decenas de asociaciones en todas las ciudades están abiertas a la colaboración de los adolescentes. También allí aprenderán normas y a trabajar junto a los demás.
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