Vino rosado

Vino rosado es un vino que tiene un tinte rosado producto del contacto con la piel de las uvas rojas, pero no lo suficiente para catalogarlo como un vino tinto. Es probablemente el tipo de vino con más antigüedad en el mundo, pues antes no se dejaba macerar el vino suficiente tiempo para conseguir los colores obscuros y taninos de los vinos de hoy. Hay tres formas de hacer un vino rosado: maceración, saignée (sangrado) o mezclando.

Estos vinos también pueden tener diferentes cantidades de dulzura, desde un zinfandel blanco o blush que es dulce y ligero, hasta unas variedades secos como los provençal. Además, puede ser un vino espumoso o normal. Fue en 1970 con la llegada de dos vinos rosados al mercado mundial que se empezó a tener mucha aceptación en mercados de Europa y Estados Unidos.

Vino rosado se crea a partir de uvas obscuras, dejando macerar el jugo de las uvas unas 12 a 24 horas y después colando el jugo y fermentandolo sin el mosto lo cual es el proceso normal en vinos tintos. Mientras más tiempo se deja el jugo con el mosto, más intenso será el color del vino.

Estos vinos, como se vera despues, tiene poca protección antioxidante, por lo que se deben de tomar pronto después de comprarlos.

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Métodos

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(c) Agne27 at Flickr

Hay tres formas de hacer vino rosado.

  • Maceración: Es uno de los métodos más comunes, aquí el jugo de la uva se aplasta junto con el hollejo – que es la cáscara de las uvas, semillas y tallos – y se deja macerando de uno a tres días. Luego, el jugo es prensado y filtrado para luego fermentarlo. Esto es importante, pues en vinos tintos es normal que el jugo se fermento junto con el hollejo para sacara la mayor cantidad de sabor y color del hollejo. Pero en el rosé no, y al tener menos contacto con las cáscaras, el jugo absorbera menos color y menos sabor.

    Maceración es importante en vinos, pues los taninos, antocianinas y fenólicos (componentes químicos que afectan el sabor, aroma y textura del vino) se encuentran en el hollejo más no en el jugo. Al macerar, el jugo absorbe estos componentes. Además, estos sirven como antioxidantes, lo cual ayuda a que no se degrade el vino al entrar en contacto con oxígeno. Pero macerar poco tiempo hace que los vinos rosados se deban de tomar relativamente jovenes – se recomienda tomar pronto después de adquirirlos, pues pierden mucho de su sabor en poco tiempo.

  • Sanginée: Sanginée significa sangrado en francés y es una técnica que sale a partir de la creación del vino tinto. Esto ocurre cuando un productor decide que quiere que los fenólicos – los componentes del color y sabor de su vino – tengan mayor presencia en su vino. Por lo tanto, quita una porción del jugo después de un tiempo en maceración. Este normalmente se tira en el drenaje o se usa para rellenar barriles que han ido perdiendo líquido por evaporación, pero también se puede usar para hacer vino rosado. Ha habido críticas contra este método, mencionando que vinos hechos así no son vinos rosados reales. Este método es usado por productores para hacer vino que se pueda fermentar y poner a la venta rápidamente (es raro que un vino rosado se pongan en barrica – podría absorber más taninos y perder su color rosado) y conseguir una ganancia de algo que se iba a tirar de todas formas.

  • Mezlca: Este método es la forma más simple de crear un vino rosado: mezclar vino tino y vino blanco para conseguir el color. No es muy común, aunque unas botellas de Champagne rosé sí usan este método. Dicen que da una complejidad a la champagne que no se podría conseguir de otra forma.

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Que uvas se usan

(c) Dianne Patrizzi at Flickr

Los vinos rosados teóricamente se pueden hacer de cualquier uva tinta, pero las más usadas son: Grenache, Syrah, Morvedre, Cabernet Sauvignon, Merlot o Tempranillo.

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Dónde se produce

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(c) Rolf Sússbrich at Wikimedia Commons

El vino rosado se produce en Francia, Italia, Portugal, Estados Unidos y muchos otros países. En Francia, hay una gran cantidad de productores en casi todas las regiones, desde Bordeos hasta Provençe, donde la mayoría del vino es rosado.

En Estados Unidos estan los white zinfandel o zinfandel blancos y los vinos blush, que ganaron auge en la década de los setenta por ser vinos dulces y – contrarios al nombre – ni blancos ni hechos primariamente con zinfandel.

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Cuándo tomar vinos rosados

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(c) Agne27 at Flickr

Lo interesante de los rosé, es que estan situados entre los blancos y los tintos, por lo que pueden combinarse con muchas alimentos y seguir agradando el paladar. Son excelentes para el verano, cuando su sabor refrescante es perfecto para un día caluroso en la playa.

Este vino también es perfecto para empezar una comida, pues va muy bien con sabores ligeros que normalmente se encuentran en ensaladas o entradas ligeras. Pero, también va perfecto con carnes rojas y mariscos, pues ni tiene muchos taninos para contrarrestar los mariscos, ni es muy ácido o dulce para ir en contra de la carne.

El vino también es bueno para sandwhiches o una carne asada, yendo perfectamente con hamburguesas, papas fritas y vegetales asados.

Para terminar, los vinos rosados han tenido una mala racha por ser reconocidos por muy dulce, de baja calidad o únicamente para mujeres (honestamente no se por qué – probablemente por el color), pero son una opción excelente si uno no se puede decidir o si se decidió servir muchos platillos de diferentes sabores. Productors serios han tratado de cambiar eso y hay muchas botellas excelentes en el mundo. No todo tiene que ser blanco o negro. Hay mucho lugar para el rosado.