Villanos en la Biblia

Estos villanos en la Biblia causaron mucho dolor y daño.

Villanos en la Biblia
Villanos en la Biblia. Titian [Public domain], via Wikimedia Commons

No todos los personajes en la Biblia fueron buenos y santos. Algunas de las historias bíblicas más conocidas tienen que ver con gente tan pecaminosas que sus nombres han llegado a ser sinónimos de cosas malas. Aquí te dejamos con una breve lista de algunos de los villanos en la Biblia.

Satanás: El mismo diablo merece ser mencionado primero. Si el mal existe en el mundo, y si los demás villanos en nuestra lista pecaron, es porque el antiguo ángel de luz, Lucifer, decidió rebelarse contra Dios.

Vemos a Satanás tentar a Adán y Eva, solicitar las pruebas de Job, y tentar a Jesús en el desierto. Las obras de Satanás continúan hasta hoy  y son evidentes cuando vemos la idolatría, la mentira, el homicidio, los celos, la violencia, y todo tipo de inmoralidad. Ya Dios ha condenado a Satanás y a sus demonios al infierno, y su destino eterno será ese lugar. La meta de Satanás es llevarse el número más grande de personas con él al infierno.  Gracias a Dios que nos envió a su hijo Jesús, no solo para vencer al Diablo una vez y para siempre, pero también para librarnos de su poder.

Caín: En otras ocasiones hemos mencionado a Caíncomo ejemplo de alguien que dejó crecer sus celos hasta el punto que se convirtió en un asesino---mató a su hermano menor Abel. Fue el primer ser humano en matar y el primero en huir.

Goliat: Este gigante deseaba guerra contra el rey Saúl. Intimidaba con su tamaño y su fama tenia al rey y a su ejército en nervios.

Pero Goliat no tomó en cuenta que la fuerza humana no compara con la de Dios. David, siendo aun jovencito, fue usado por Dios para derribar a este gigante con solo lanzar una piedrecita. A veces los más grandes caen más duro.  

Rey Acab: Entre todos los reyes de Israel, quizás Acab fue el peor. Este hombre convirtió a Israel en una nación idolatra, y fue durante su reinado que muchos de los profetas de Dios tuvieron que huir pues estaban bajo persecución.

Se caso con Jezabel, una princesa de una nación pagana, y juntos derramaron sangre de gente buena. Por tan poderoso que se creía Acab, nunca tuvo el respaldo de Dios como lo tuvieron Elías y Eliseo, los profetas que Dios usó durante ese tiempo.

Jezabel: Tan mala su fama que hoy se habla del “espíritu de Jezabel” para referirse a una mujer viciosamente mala. Gran parte del pecado de Acab fue haberse casado con ella. Muchos de los errores que cometió el rey fueron instigados por Jezabel, quien fue una enemiga de los pocos verdaderos profetas de Dios que sobrevivieron la persecución durante su reinado.  Solo basta con decir que murió al caerse de una ventana y ser devorada por perros.

Amán: El gran conflicto del libro Ester es que Amán, funcionario alto en la casa del rey Asuero, quería ordenar la matanza de todos los judíos que vivían en Persia bajo exilio. Prácticamente el buscaba iniciar un genocidio. Dios honró los ayunos y las suplicas de Ester, su tío Mardoqueo, y el pueblo hebreo y eventualmente Amán  muere antes de poder poner en orden su plan.

Judas: Después de Satanás, Judas Iscariote es quizás el villano más conocido de la Biblia. Tanto así que cuando alguien traiciona a un amigo, lo llamamos un Judas.

Este fue uno de los 12 hombres escogido por Jesús para ser parte de un grupo íntimo de discípulos. Participó en el ministerio de Jesús y  tuvo la oportunidad de conocerlo mejor que nadie. Aun así, cometió la traición más conocida en la historia: con un beso entregó al inocente Jesúsa sus enemigos. Judas no pudo con la carga de su conciencia y antes de que Jesús resucitara al tercer día, el ya se había quitado su propia vida.