Vida milagrosa: Pensamientos de Año Nuevo para la abundancia

Pensamientos de Año Nuevo
Eleva tu alma con buenos pensamientos. Dominio público

Cuando comienza el Año Nuevo, el corazón se expande y se llena de posibilidades. Es la promesa de un comienzo, de una nueva oportunidad para crecer y mejorar. Es una invitación a elevar el alma.

Si las resoluciones no son tu fuerte, puedes considerar otra manera de recomenzar el año con fuerza y disciplina. Fortalece primero tu fe y luego traza un camino hacia esa mejor versión de ti que deseas alcanzar.

Pensamientos de Año Nuevo para fortalecer la fe

Sigue los consejos que te ofrecen los ángeles de la abundancia y hazlos parte de tu manera de ser. Repite para ti las siguientes ideas, en forma de afirmación:

  1. Doy y recibo con amor.
  2. La prosperidad y el dinero son abundantes en mi vida. 
  3. La abundancia es mi verdad.
  4. Tengo todo lo que necesito para ser feliz.
  5. Agradezco con todo mi corazón la abundancia que me rodea.
  6. Merezco todo lo bueno que existe en este mundo.
  7. Las bendiciones de Dios para mi vida son infinitas y las recibo.
  8. Soy un ejemplo de abundancia para mis seres amados. 
  9. Merezco todo lo bueno y lo recibo.

Más allá de las afirmaciones 

Este año, trabaja cada día para fortalecer tus músculos de milagros y abundancia. 

Solo puedes pedir ayuda a Dios y los ángeles cuando sabes lo que necesitas. Si no lo puedes reconocer, entonces comienza por pedir ayuda para reconocer lo que necesitas hacer. 

Puedes comenzar tu camino a una mejor versión de ti analizando tu rutina diaria.

¿A qué hora te levantas? ¿A qué hora te acuestas? ¿Cuántas veces al día te distraes? ¿Qué necesitas cambiar?¿Cómo sería tu día ideal? 

Observa tu rutina. Ese día ideal te indicará el camino a seguir. Si miras los medios sociales y el correo electrónico 100 veces al día, estás perdiendo como mínimo 2 horas que podrías emplear en construir abundancia y prosperidad.

Cuando te observes comportándote de manera indisciplinada, utiliza la oración para hacerte consiente de tus intenciones de elevación espiritual y material. 

Observa conscientemente tu día actual. ¿Qué acción te ayudaría más a mejorarlo? No intentes cambiar todo a la vez. Comienza con una acción pequeña, como levantarte media hora más temprano para meditar o trabajar en un proyecto personal que quieras realizar.

Un ejemplo sencillo que utilizó una persona que quería aprender más sobre cómo hacer crecer un negocio fue leer sobre el tema todas las mañanas mientras se tomaba un café. Esos 10 ó 15 minutos diarios cada mañana le ofrecieron horas de aprendizaje durante un año entero, con la ventaja de que podía procesar la información en secciones pequeñas y con la mente fresca. Ese año su negocio creció de vender $5000 a vender $15,000. Además aplicó sus conocimientos a otros negocios de la familia, logrando mejores ingresos y ahorros en el banco.

Escribe tu meta. Si tienes una meta concreta de abundancia que quieres lograr este año, escríbela y ponla en tu altar. Pero no la dobles o la escondas. Asegúrate de poder leerla de vez en cuando. Y mantén la meta razonable. Pide a Dios que te guíe para encontrar la manera y tener la voluntad de mantener tu meta.

Añade a tu día ideal una acción que te ayude a lograr la meta. 

Sana la ansiedad. Uno de los enemigos del progreso del alma es la ansiedad. Mantente consciente de las acciones que puedes tomar para sanar la ansiedad que te impide concentrarte y progresar. Eso te ayudará a su vez a mantener la mente y el corazón abiertos a la guía divina. 

Vive conscientemente. Recuerda la práctica de la presencia de Dios cada día. Es otra manera de vivir conscientemente y mantenerte en el presente. 

Empieza cada tarea poniéndola en manos de Dios y pidiendo a los ángeles que te guíen. Si tu compromiso es con Dios y si comprendes profundamente que tu trabajo es una misión divina, cualquier tarea tomará un significado más profundo y tendrá más sentido.

Mantén la rutina que diseñes, toma acciones pequeñas que fortalezcan tus metas y disciplina, y recuerda a Dios y sus ángeles en el proceso.

Tus pensamientos de Año Nuevo tendrán un resultado milagroso cuando llegues una vez más al final del año.