Ve y pon un centinela, de Harper Lee, resumen y comentarios

¿Una bofetada a los lectores de Matar a un ruiseñor?

Va y pon un centinela de Harper Lee
Harper Collins en espanol

Te presentamos una reseña de la novela Ve y pon un centinela, de Harper Lee, que ha sido publicada a mediados de julio de 2015. La esperada secuela de Matar a un ruiseñor (lee nuestra reseña), escrita antes que ésta pero que ha no podido ser leída hasta cincuenta años después, nos presenta grandes sorpresas, algunas no muy agradables, como puedes comprobar en esta concisa crítica.

Sinopsis de Ve y pon un centinela, de Harper Lee

La historia transcurre en el pequeño pueblo sureño de Maycomb, el mismo escenario de Matar a un ruiseñor, pero veinte años más tarde.

En lugar de los años treinta, la novela se ubica en la década de los cincuenta, cuando las tensiones raciales comenzaban su ebullición.

Jean Louise Finch, la no muy femenina niña que narra Matar a un ruiseñor (apodada en ese entonces Scout) es ahora una joven de veintitantos años, que vive sola y trabaja en Nueva York. Llega a Maycomb a pasar las vacaciones y a visitar a sus seres queridos: básicamente a su padre, el abogado Atticus Finch, que ya tiene setenta y dos años y está seriamente afectado por una artritis reumantoide, y a Henry Clinton, Hank, que trabaja como abogado en el escritorio del padre de ella, y que es además el novio de Louise. El hermano de Louise, Jem, ha muerto ya hace algunos años de la misma afección cardíaca que los dejara huérfanos siendo niños. Tampoco aparece en la nueva novela Dill, el curioso y extrovertido amigo de ambos.

Luego de ser recibida en la estación de trenes por Hank, comienza para Louise una especie de calvario, con visitas obligadas a diferentes grupos de mujeres en Maycomb, cuyas vidas y formas de pensar (o no pensar) contrastan con su mentalidad abierta y progresista.

Además, vemos varias reflexiones de la protagonista respecto a su relación con Hank, de quien no está totalmente enamorada (a diferencia de él, que parece quererla con locura).

Pero el clímax llega cuando Louise descubre que su padre es un segregacionista activo, al ver sobre su escritorio un libro titulado “la plaga negra” y oírlo (a él y a Hank) debatir en una reunión del Consejo de ciudadanos en favor de la supremacía blanca y el peligro que representan para ellos los afroamericanos.

Contar más sería hacer un “spoiler” de la novela, aunque podemos adelantar que no existe un final dramático o decisivo.

El trasfondo de Ve y pon un centinela, de Harper Lee

Mi primera impresión es compartir el comentario de la crítica literaria Maureen Corrigan(en inglés): “Ve y pon un centinela es un desastre, que nos hace reconsiderar una obra maestra”. Si algo nos había dejado Matar a un ruiseñor era la figura épica de un Atticus Finch, dispuesto a sacrificar su vida y a enfrentarse a sus amigos y vecinos para defender a un hombre negro injustamente acusado de violación.

Por el contrario, el Atticus Finch que nos presenta Ve y pon un centinela es otro hombre, racista, segregacionista y acomodaticio a las opiniones de la comunidad a la que pertenece. Veinte años han cambiado a este hombre hasta convertirlo en un anti-héroe.

Aunque la posición de la protagonista es abiertamente liberal y anti-racista, y el tono de la novela es en favor de la igualdad y la integración, la transformación de Atticus Finch nos deja sin aliento, con una sensación de desesperanza, y el convencimiento de que Ve y pon un centinela no ha debido ser nunca publicado.

El estilo y la técnica de Ve y pon un centinela, de Harper Lee

Aunque transcurre veinte años después de Matar a un ruiseñor, Ve y pon un centinela fue escrita unos años antes, y eso se nota.

Está escrita en tercera persona, con constantes flashbacks o anacronías, frente a la narración en primera persona de Matar a un ruiseñor.

Adicionalmente, carece del hilo conductor de ésta, o de su argumento que atrapa al lector. Dividida en siete partes con 19 capítulos, algunos de ellos pueden considerarse totalmente independientes entre sí.

Tampoco la prosa está tan pulida como la obra cumbre de Lee, lo cual es comprensible, pues se trataría de su primer trabajo.

Una obra polémica

Por todas estas razones, es indudable que Ve y pon un centinela generará toda una polémica, que se verá aumentada por las circunstancias que rodearon su publicación: un manuscrito “perdido” durante cincuenta años, que se publica cuando la autora está muy disminuida física y mentalmente (Lee tenía ya casi noventa años y vivía en una residencia de ancianos, en una situación de las que se denomina “vida asistida”), sin posibilidades de haber revisado y corregido el manuscrito ni de opinar hoy sobre él.

Harper Lee, nacida el 28 de abril de 1926 en Monroeville, Alabama, murió en la misma ciudad el 19 de febrero de 2016.