Variaciones tántricas en la postura sexual con la mujer dominante

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Cómo rotar en el sexo cuando la mujer está arriba

Variaciones sexo mujer arriba Tantra
©Barnaby Hall/The Image Bank/Getty Images

Durante el sexo tántrico las posiciones se van cambiando sin que se pierda la conexión entre su eje principal, que es donde se unen el pene y la vagina. De esta manera, el contacto sexual es mucho más placentero, y en esas variaciones se van logrando sensaciones imposibles de percibir si los genitales se separaran. Para rotar hacia la postura donde la mujer se encuentra sobre el hombre, la manera más fácil de hacerlo es a partir de la postura lateral.

El hombre simplemente tiene que trasladar su peso desde su costado hasta quedar tendido sobre su espalda. Al mismo tiempo la mujer levantará su torso mientras rodea las caderas de su compañero con sus piernas. Todos estos movimientos se harán con gracia y coordinación. Si no te resulta al inicio, sigue practicando para que experimentes todos los beneficios de hacer el amor de esta manera. Cuando la pareja logra rotar las posiciones sexuales sin que sus genitales se separen, esa armonía y conexión se manifestará no sólo durante el sexo, sino también en otros momentos de su convivencia diaria.

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Cuando la mujer se encuentra arriba del hombre adquiere un rol dominante en ese momento. Esto ejerce un efecto erótico muy particular tanto en el hombre como en la mujer. Disfruten ambos de esa faceta del encuentro sexual. Si eres el hombre, relájate en el placer y si eres mujer, conviértete en una diosa poderosamente sexual y activa. Si la pareja ha estado muy habituada a los roles sociales tradicionales donde el hombre es la parte dominante y activa en el sexo, tal vez puedan comenzar a realizar esta postura sexual como una nueva técnica - sin presiones ni juicios - tal como lo harían con cualquier práctica sexual nueva que quisieran probar.

5 variaciones en la postura con la mujer arriba del hombre

1. La primera posición es la réplica del estilo "misionero" pero con la mujer en la posición dominante. El hombre se tiende sobre su espalda con las rodillas flexionadas y la planta de los pies descansando sobre la cama. La mujer se aproxima a él - entre sus muslos - apoyándose con las manos y las rodillas. Ella bajará su pelvis para facilitar la penetración y después que esté completa, se tenderá sobre su compañero. En este punto habrá mucha proximidad y cercanía entre los amantes. Recuerda realizar las posturas de manera deliberadamente lenta, que es lo característico del sexo tántrico.

2. Después, en esa misma posición, ella cruzará sus piernas a la altura de sus rodillas para maximizar la sensación de aprisionar el pene en su interior. Luego la mujer comenzará a apretar y relajar los músculos que rodean su vagina (músculos pélvicos) para sorprender a su compañero con sensaciones aún más excitantes y placenteras.

3. A continuación, ella se arrodillará rodeando las caderas de su compañero por fuera. Desde esta postura, la mujer tiene más libertad de movimientos y puede inclinarse sobre el hombre para besarlo y acariciarlo. El hombre tiene sus manos libres para acariciar zonas erógenas claves de la mujer, como el clítoris y los senos, y regalarle sensuales caricias por todo el cuerpo.

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4. Sin romper la unión entre el pene y la vagina, ella extenderá sus piernas hasta que queden sobre el torso y los hombros de su compañero. A su vez, el torso de la mujer estará erguido en 90° con respecto al hombre. Esta posición es muy relajante para ambos porque la cabeza del hombre puede descansar sobre los pies de ella. También les permite mirarse profundamente a los ojos y estrechar su conexión de cuerpo y alma. En esta posición los movimientos son realizados por el hombre, quien apretará y relajará sus glúteos, haciendo un vaivén con su pelvis. De esta manera podrá brindarle a su compañera agradables sensaciones de rebote. Esta posición es muy erótica porque la tensión que se crea entre los cuerpos genera una sensación de perfecto ajuste entre ambos.

5. Desde la posición anterior, la mujer bajará poco a poco su torso hasta quedar acostada sobre su espalda entre las piernas de su compañero. En esta postura, los cuerpos de la pareja asemejan a un libro abierto, unido por sus genitales. Desde esta posición se puede mantener la erección por mucho más tiempo, por ello, es una postura para flotar relajadamente en las olas del placer o para disfrutar de la cercanía mutua después del orgasmo.

Fuentes:

Kale, Arvind & Shanta (2012). Tantra: the secret power of sex.