Usos medicinales del tabaco

Conoce los distintos usos de esta planta ancestral

tabaco en un mercado

 Martine Roch/Getty Images

Entre las plantas sagradas del norte de la Amazonía, el tabaco juega un importante papel para la medicina indígena. Ya sea la planta de cultivo actual, o su variedad más humilde y menos alcaloide, el tabaco silvestre, que aun asoma sus flores amarillas en la selva tropical, el tabaco es ingrediente indispensable de medicinas nativas americanas, pues sus poderosos efectos farmacéuticos la han convertido, entre otras cosas, en una de las drogas más consumidas del mundo.

El tabaco medicinal debe ser orgánico. Los cultivos comerciales intoxican la planta con metales pesados y otras sustancias químicas que aumentan su toxicidad. Los médicos ayahuascas cultivan, si les es posible, su propio tabaco, celosos del proceso de producción de la hoja: los distintos preparados, como mates, tinturas o macerados, se hacen con partes seleccionadas de la planta, según su altura y características. Para estos chamanes de conocimientos milenarios, no toda la planta puede fumarse.

Usos actuales y antiguos

El tabaco no siempre fue un producto del consumo irresponsable y del mercado. Aunque ahora nos parezca una locura, años atrás era un producto que se vendía en farmacias y que los doctores podían recetar para los nervios, las hemorroides o los parásitos, tanto a adultos como a niños.

Si bien en Sudamérica no faltarían indígenas adictos a su hierba santa, quizás fueron los ingleses quienes popularizaron el cigarro como un producto de placer.

Cuando la planta aún era escasa en el mercado mundial (y su producción limitada), los aristócratas británicos diseñaban cuartos y trajes especiales para que los caballeros fumasen: de ahí, el esmoquin.

Han sido el abuso y la pobre producción los que han convertido al tabaco en una planta altamente tóxica, y la conveniencia financiera de los distintos gobiernos que ha optado por satanizar al tabaco al mismo tiempo que se enriquecen de él.

La regulación y el control de calidad debería ser urgente, para la salud de sus consumidores, y el uso medicinal una alternativa para todos.

Aplicaciones medicinales del tabaco en casa

La acidez de la hoja del tabaco la hace idónea para usos externos de desinfección. En el champú, puede ser un ingrediente para ayudar a combatir piojos y liendres. Hojas de tabaco en un baño de tina caliente pueden aliviar problemas de hemorroides y el tabaco molido disuelto en una pasta puede ayudar a eliminar el acné.

Si bien no se recomienda en heridas abiertas, los emplastes de tabaco protegen de infecciones en la piel y pueden ayudar a tratar golpes y contusiones, acelerar la sanación de inflamaciones en la piel.

En dosis moderadas, fumar tabaco orgánico en momentos de estrés puede ayudar a relajar el estómago y a calmar la ansiedad. Se recomienda limitar la dosis a dos cigarrillos al día y no más de seis a la semana. Para contrarrestar la toxicidad del tabaco, tomar diariamente té Oolong protege principalmente los pulmones, y la hidroterapia de colon reduce los efectos del tabaco en el sistema digestivo, reduciendo significativamente el riesgo de padecer cáncer de colon.

Mascar tabaco también es un poderoso relajante muscular y puede usarse en momentos de mucha tensión y de dolores de espalda causados por estrés.

Es como quiropráctica digerida. En especial el tabaco silvestre es rico en una sustancia llamada lobelina, que impacta en el sistema nervioso. La lobelina causa la sensación de bienestar que tanto anhelan muchos adictos al cigarrillo.

En dosis relativamente altas, mascar tabaco causa vómito, lo cual puede ser también un tratamiento medicinal en infecciones estomacales, intoxicación y otros problemas afines.

Por último, la planta del tabaco es un poderoso insecticida. Puede usarse en el jardín, si tienes plantas en casa que atraigan insectos, o en lugares donde se acumulen mosquitos. Unas hojas de tabaco (o incluso cigarrillos de la tienda) remojadas en agua pueden ser un remedio para protegerte del dengue.

En usos moderados, el tabaco es benéfico para la piel, el sistema endocrino y digestivo.

El uso irresponsable, como de cualquier medicina, tiene consecuencias dañinas a la salud. Asegúrate de contrarrestar los efectos nocivos del tabaco consumiendo alimentos alcalinos y antioxidantes, y consume siempre la fuente más natural y mejor cultivada posible de tabaco. Si no puedes conseguir tabaco orgánico, no lo fumes ni lo ingieras.

Ten cuidado de taquicardia, cansancio excesivo y problemas cardiacos que pueden resultar como efectos secundarios del consumo del tabaco. Y si es posible, consulta con un especialista antes de usarlo para tratar una enfermedad.