Una oración para un milagro

Utiliza esta oración para orar con poder

Santo Domingo en oración por El Greco
La oración poderosa se hace con humildad y fe. El Greco © Dominio público

Orar no es solo repetir palabras en una oración sino sentirlas y expresarlas con todo tu ser. Orar con poder es recoger dentro de ti toda tu fe y esperanza, y utilizarlas para expresarle a Dios (o como llames a la Divinidad) tus deseos y peticiones. 

La mejor oración, la más poderosa, es la que haces con humildad y entrega. Humildad no quiere decir que debes humillarte y decir cosas malas de ti. Todo lo contrario, humildad es presentarte ante Dios aceptando su voluntad, sin preconcepciones y aún si no es igual que la tuya.

No debes decirle a Dios lo malo que eres para luego pedirle un favor. Comenzar tu oración así es cortar la comunicación entre tu alma y el Espíritu por medio de la creación de distracciones mentales, culpas y contradicciones.

Aceptar la voluntad de Dios y hablarle con humildad es incluso aceptar que Dios tiene para ti planes mejores y más grandiosos de los que tú puedas imaginar con tu mente humana. Sé humilde en el momento de tu oración, pidiendo a Dios que se haga Su voluntad y no la tuya. Luego exprésale los deseos de tu corazón.  

Entrega a Dios todas tus preocupaciones y todas tus dudas. Y entrégale también tu fe en que, al poner en sus manos tu vida, vas a poder ver con claridad su voluntad y el camino que te indique que debes seguir. Para poder ver ese camino, esa posibilidad, procura pasar suficiente tiempo en meditación y silencio. Escucha a tu corazón, el centro de la misericordia de Dios en tu ser.

Permite que tu mente acepte lo que tu corazón dicta y cree un plan que vaya de acuerdo con este mensaje divino. 

Para orar con poder puedes usar cualquier oración a la vez que sostienes en tu mente y en todo tu ser tu petición a Dios. La siguiente oración puede ayudarte a establecer en tu mente racional el espacio desde donde expresar tu petición con fe y confianza en que Dios te escucha:

(Nombre por el que llamas a la Divinidad):
Ahora que estoy aquí en tu presencia,
que me concedas un milagro te pido,
y llego a ti con toda mi inocencia.

Con convicción de que tu amor eterno,
me ampara y me llena de tu esencia,
tú que para mí deseas todo lo bueno,
obra tu gran amor en mi conciencia.

Te doy las gracias por todo tu sustento,
y en tus manos pongo mi gran sueño.
Siento en mi ser tu divina verdad,
y el milagro que pido con empeño.

Bajo tu gracia, Voluntad Divina,
y con el bien de todo el mundo en mente,
que se haga todo de manera perfecta,
te doy las gracias por oírme siempre.

Amén.

Orar con poder, paso por paso
1. Siéntate o acuéstate.
2. Concéntrate en el milagro que necesitas.
3. Lee o recita "Una oración para un milagro".
4. Quédate en silencio y siente la presencia divina en tu ser.
5. Descansa con el milagro que pides en tu corazón.
6. Si puedes dormir, te ayudará a que tu oración sea más poderosa.
7. Cuando despiertes o salgas del trance, da las gracias porque el milagro que pediste está por realizarse.