Un pene normal

La mayoría de los adolescentes tienen dudas sobre el ritmo de su crecimiento

Adolescentes desnudos
Pintura del artista Karoly Ferenczy.

Una pregunta que se hacen con frecuencia muchos adolescentes es si su pene es normal. La respuesta en la práctica totalidad de los casos es que sí, la inmensa mayoría de los penes son normales aunque no sean iguales que el del chico que está al lado en el urinario o que el de su hermano mayor.

Como ocurre con el resto de las partes del cuerpo humano, el pene es diferente en cada varón. Su largura, su anchura, su color, la cantidad de piel que lo cubre o el lado hacia el que se inclina son diferentes en cada chico.

También cambia el momento en el que el pene empieza a hacerse más grande. Esas diferencias preocupan mucho a un buen número de adolescentes como a las chicas de esa edad les preocupa el tamaño de sus senos o cuándo les llegará la menstruación.

La buena noticia es que casi todo es normal. Incluso aquellos chicos cuyo desarrollo empieza algo más tarde porque la pubertad se retrasa deben saber que ellos no se van a quedar en la niñez, madurarán física y psicológicamente como lo hacen todos los chicos y chicas. También es importante que los chicos sepan que las diferencias entre unos penes y otros son mucho mayores en estado de relajación, pero cuando el pene está erecto muchas de esas diferencias desparecen.

La clave de todo es el comienzo de la pubertad. Cuando llega esta, el organismo del adolescente comienza a fabricar hormonas y esas hormonas hacen que en el cuerpo empiecen a producirse los cambios que necesita para alcanzar la plena madurez sexual.

Cuando la pubertad finaliza, lo que suele ocurrir unos dos años después de su comienzo, el organismo de los chicos está preparado para reproducirse.  Aunque es importante tener algo en cuenta: que un cuerpo humano sea físicamente capaz de engendrar hijos no quiere decir que eso sea una buena idea. La paternidad y la maternidad durante la adolescencia rara vez son una buena idea y sí son, en la mayoría de los casos, un desastre para las vidas de todos los implicados.

Pero entre esos cambios que se produce para llegar a la madurez social están los cambios en el pene. Como el resto de cambios físicos que se producen en el cuerpo de los chicos, también el crecimiento del pene está relacionado con sus genes. Es decir, su apariencia es heriditaria. Y una cuestión que es importante valorar antes de preocuparse por el tamaño  del pene es la de la perspectiva. Un chico ve su propio pene desde una perspectiva distinta a la que ve todos los demás. Mientras en suyo lo observa desde arriba, los de los otros varones los ve de frente y eso hace que comparar el tamaño sea muy difícil.

Pero ante cualquier duda hay el recurso más efectivo es consultar con el médico. El pediatra del adolescente puede ayudarle a resolver cualquier dudan y a tranquilizarle sobre cualquier pregunta que tenga con respecto al desarrollo de su aparato reproductor.

Además de la ayuda del médico tanto los padres como las madres de los adolescentes pueden también tranquilizar a estos sobre su desarrollo. Es importante que sean conscientes de que la gran mayoría de los chicos tienen esas dudas y temores así que es una buena idea hablar con ellos de modo que puedan expresarlos. Y tanto su madre como su padre pueden ayudarlos a entender que el ritmo de crecimiento de cada uno, de todo su organismo y no únicamente del pene, es propio y generalmente diferente del de los demás pero que todos ellos son normales.