Un dia en Coconut Grove

En resumen

Coconut Grove a pesar del tiempo, no pasa de moda ya que es un sitio acogedor y distinto al resto de Miami. La vegetacion de este barrio es frondosa, la gente que lo habita mas bien bohemia y el acogedor pueblito suministra las necesidades de sus habitantes con un estilo muy peculiar.

Pros

  • No hace falta irse de excursion para ir a Coconut Grove porque esta en el centro de todo.
  • Es un barrio acogedor y seguro donde se puede caminar. Hay bonitas casas rodeadas de vegetacion.
  • Las tiendas y restaurantes de este barrio ofrecen calidad sin ser caras.
  • Hay festivales y eventos para atraer al publico.
  • Hay muy buenos colegios publicos y privados a los alrededores.

Contras

  • El aparcamiento es limitado.
  • Como esta cerca de la Universidad de Miami hay veces que esta muy lleno de estudiantes.
  • Cuando hay festivales y eventos la entrada y salida de Coconut Grove se dificulta.
  • Por las noches las calles son bastante oscuras.

Descripción

  • Aunque no lo crean Coconut Grove es el barrio mas antiguo de Miami, que ha sido continuamente habitado. Esta ciudad se establecio en 1925.
  • El Festival de Arte de Coconut Grove es uno de los mas sobresalientes de la nacion de los que se efectuan al aire libre. El festival que atrae a miles de personas exhibe arte, comida, y musica. Es un evento familiar para adultos y ninos que se entretienen creando sus propios disenos de arte y mirando el flolklore que alli se forma. LATEST EVENTS
  • Las tienditas de Coconut Grove ofrecen articulos que no se encuentran en otros sitios de Miami ya que son pequenas Boutiques que cuentan con solo un local.

Reseña del Guía - Un dia en Coconut Grove

Abro los ojos en Coconut Grove, Florida, en un apartamento que mira al mar. Son las 7:30 de la mañana de un sábado.

Como todavía es temprano estiro las piernas y me voy directamente a la ventana para ver el espectáculo allí plasmado: La Bahía de Biscayne en toda su inmensidad, bajo un sol ya intenso y exhibiendo sus tranquilas aguas. Abro la ventana para respirar el salitre e intentar escuchar el ruido de las olas pero lo que escucho es el ruido de un barco a motor que va pasando. Desde allí se vislumbra el puente Rickenbacker y la pequeña isla de Key Biscayne. Quedo tan extasiada con la imagen, que los minutos pasan mirando a la lontananza.

Como el día esta precioso, salgo casco en mano y zapatos de ciclismo a dar una vuelta por este barrio de Miami. Bajo los frondosos y centenarios árboles que son comunes a esta área paso en mi bici, amparada por los arcos naturales que crean sus ramas y que resguardan del intenso sol Floridiano, Tomo la avenida Old Cutler, una calle con preciosas mansiones de todo tipo, desde colonial a ultra modernas.
Paso dos comunidades resguardadas con garita a la entrada, Coco Plum y Gables Estates, que encierran unas de las casas más lujosas de todo el sur de la Florida. Sigo hacia mi destino el Jardín Botánico de Fairchild. Como siempre, e incluso desde más temprano en la mañana, las calles están llenas de ciclistas y deportistas que corren o patinan. Este es un barrio familiar de ingreso medio alto y la gente esté consciente de su salud y apariencia física.La entrada al jardín botánico no es barata, $25 dólares por adulto, $12 por niño, pero merece la pena porque se está celebrando como todos los años en Julio, El Festival Internacional del Mango. El jardín, que tiene sus orígenes en 1938, es una de las atracciones culturales de Miami. Contiene una gran variedad de raras plantas tropicales y es un sitio perfecto para relajarse y pasear.
El pabellón que contiene las orquídeas, es mi preferido por la belleza de estas raras y delicadas plantas. Hoy hay más gente de lo que yo acostumbro a ver, será por el festival!.De camino a casa, decido pasar por el pequeño pueblo de Coconut Grove donde hay un sinfín de restaurantes y terracitas al aire libre. También hay muchas boutiques que exhiben joyería, ropa, zapatos y otros artículos. Me siento en el Green Street café, con sus butacas Luis XVI de terciopelo vino que lo han hecho famoso. El dueño es de origen Francés. Tengo que esperar a que me sienten porque el restaurante siempre esta abarrotado de gente. Las terracitas de Coconut Grove me recuerdan a las de Europa. La gente viene, come o se toma un café y se sienta a charlar y a observar a los transeúntes que pasan.Me acuerdo que tengo que hacer unas compras y me voy a CocoWalk. Es un centro comercial adyacente al aire libre. Como el diseño de Coconut Grove tiene un acento un poco sureño, con grandes terrazas, este centro sigue arquitectónicamente la misma pauta. De tres pisos de altura, el centro tiene un ambiente desenfadado y alegre. Muchas veces tienen bandas que hace que la gente se menee mientras compra. Como es verano en Miami, el público va ligero de indumentaria que es relajada, muchos llevan shorts y abundan las camisetas. Desde luego hay gente mejor vestida, pero son las pocas.Después de hacer mis compras le quito el candado a la bici y me doy una vuelta frente a la gran marina y el parque, pasando por el ayuntamiento de la ciudad de Miami. El parque está repleto de gente que ha venido a patinar, a hacer ciclismo o a correr. También hay los que prefieren sentarse o andar. Este parque también da al mar, característica que lo hace un imán!. Escucho al carrito de los helados con su clásica música y veo a todos los niños correr a comprar golosinas. Los perros los siguen detrás.Ya es tarde y decido volverme. De regreso tomo la vía para ciclistas. Nunca me canso de contemplar la grandeza de estos frondosos árboles con troncos macizos cuyas raíces hacen figuras en la tierra como si se tratase de grandes boas subterráneas.En la noche salgo a cenar con amigos. Vamos a George's, un restaurante en el mismo barrio de otro francés, es muy divertido porque además de buena comida celebra los cumpleaños por todo lo alto, con luces intermitentes y música fuerte. Allí, cuando estas en medio de una cena las luces se apagan y todo el mundo se pone a cantar ya que invariablemente coincide con el cumpleaños de alguno de los presentes.Al salir, las tiendas todavía están abiertas, cierran a las 11pm los sábados y hay una multitud de gente en la calle que invita a quedarse por allí, y es que Coconut Grove por su origen un poco bohemio y su proximidad a la Universidad de Miami, es uno de los sitios preferidos para los estudiantes.
Es obvio que la noche es joven y que todavía queda mucho por fiestear!