Últimos estudios científicos sobre las enfermedades del corazón

Especialista en arteriosclerosis, patología vascular y trombosis

Lina Badimon investigadora enfermedades del corazon, Centro de Investigación Cardiovascular,
Lina Badimon es una de las científicas más destacadas en el estudio de las enfermedades cardiovasculares. @ Carmen Espinosa

La investigación es su pasión. La arteriosclerosis, la trombosis y patología vascular, sus especialidades. Lina Badimon (1953) es una de las científicas más destacadas en el estudio de las enfermedades cardiovasculares. Ha publicado en las revistas científicas más prestigiosas en este tema. Vivió y trabajó en Estados Unidos durante doce años. Actualmente es directora del Centro de Investigación Cardiovascular en Barcelona.

Recibió en Junio el Premio Rey Jaime I de Investigación Médica.

PREGUNTA-¿En qué punto se encuentra la investigación en el campo de las enfermedades del corazón?

RESPUESTA-Todos los aspectos de las enfermedades del corazón están altamente investigados porque es la primera causa de muerte en el mundo e interesa mucho hacer investigación para mejorar los tratamientos. En los últimos años, y debido al control de los factores de riesgo con terapias farmacológicas muy buenas, y un intervencionismo no solo en la enfermedad isquémica, sino también en el campo de las arritmias, se ha conseguido que la mortalidad cardiovascular disminuya. Hemos ido luchando contra esta epidemia y se han logrado muchas mejoras. Pero tenemos que seguir investigando porque la enfermedad cardiovascular sigue siendo la primera causa de muerte y, además, afecta a gente joven que tiene episodios en edades en las que todavía son personas activas y muy necesarias en su entorno familiar.

P-¿Cuál es el papel del endotelio en las enfermedades del corazón?

R-El endotelio es una monocapa de células que está en la interfase entre la sangre y la pared del vaso sanguíneo y que tiene impacto en las funciones de todos los órganos. Por eso, en los últimos años investigar la función endotelial se ha convertido en una estrategia básica porque afecta a muchas funciones.

Hace años que nos centramos en cómo el endotelio reacciona a los factores de riesgo . El objetivo de nuestra investigación es ver cómo esa interfase se modifica durante la enfermedad. Porque es la puerta de entrada, basta que haya una anomalía en el equilibrio interno (homeostasis) local en diversos órganos para que se produzca la enfermedad.

Para ver cómo está un paciente hay que conocer cómo están los componentes de su sangre y los órganos que están afectados por la enfermedad. Puede haber colesterol LDL elevado sin arteriosclerosis y, por lo tanto, no hay clínica o colesterol aumentado con arteriosclerosis y, entonces sí hay clínica.

P-¿Cómo afecta el colesterol al endotelio?

R-Hace 15 años que publicamos que los niveles elevados de colesterol LDL en pacientes con hipercolesterolemia familiar les inducían disfunción endotelial. Significaba que cuando mirábamos la capacidad de dilatación del endotelio veíamos que estaba disminuida. El colesterol LDL elevado modifica el entorno local e induce a que haya una anomalía en la capacidad de la arteria para producir vasodilatación quedando reducida la irrigación del órgano. Cuando se produce reducción del riego sanguíneo hay disminución de oxígeno que puede producir isquemia en el órgano diana.

Vimos que si restablecíamos con estatinas los niveles de LDL, estos pacientes mejoraban la función endotelial y aquella arteria era capaz de recuperarse. Los monocitos como mediador de la inflamación también pueden afectar al endotelio. Esta es otra de las vías que favorece la arteriosclerosis.

P-¿Y la diabetes tipo 2?

R-Uno de los grandes retos de investigación es la diabetes tipo 2 y su asociación a  la presentación clínica de enfermedad cardiovascular. Es un látigo porque hace que la mortalidad cardiovascular suba significativamente. Estamos estudiando por qué en los diabéticos se está produciendo este tipo de riesgo y por qué afecta al sistema trombótico. Estos pacientes tienen un sistema protrombótico muy acelerado y esto hace que la clínica sea mucho más difícil de controlar.

P-¿Y la presión arterial alta?

R-La hipertensión arterial, además de su riesgo en enfermedad cerebrovascular, produce daño al corazón. Desarrolla una hipertrofia ventricular izquierda y esa alteración a la larga tiene unos efectos en la función cardíaca.

P-¿Qué otros factores afectan al endotelio?

R-Todas las células tienen los mismos genes lo que pasa es que en cada una se expresan de una manera distinta. Es esa expresión de genes, más que la genética, la que se puede modificar. Las células se reprograman en función de los estímulos a los que están expuestas y si este cambio va en la dirección equivocada se produce la enfermedad.

P-Por eso, el tabaco tiene un efecto, la contaminación atmosférica, la hipertensión…

R-Sí, la célula se reprograma en función de los distintos factores. Estamos investigando la expresión de genes que quedan desregulados para cada uno de los factores de riesgo. Actualmente todo se mete en el mismo saco de la disfunción endotelial, pero en el futuro deberíamos saber qué tipos de genes se afectan porque podríamos discriminarlos y diseñar tratamientos basados en las dianas identificadas.

P-¿Hasta qué punto interviene la genética?

R-La carga genética de cada persona contribuye a la manifestación de la enfermedad.

Siempre que se recomienda que no se fume, alguien pregunta por Churchill que fumaba mucho y vivió hasta los 90 años. En casos como este, sus genes le estaban protegiendo. Aquí está la frontera del conocimiento, porque a algunas personas los factores de riesgo no les afectan a pesar de tener los niveles bajos de colesterol HDL y altos de LDL y en cambio no presentan arteriosclerosis.

P-¿Por qué es importante la dieta?

R-Como demostró el estudio PREDIMED una alimentación rica en antioxidantes, como la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos, puede ser preventiva. Es importante seguir una alimentación rica en antioxidantes porque lo que se consume en la dieta va a afectar a la estructura de las membranas de nuestras células, que tienen que estar en un medio con máxima antioxidación.

Si las membranas se forman o reparan en medios oxidados, aunque tomemos un antioxidante en pastilla posteriormente, el efecto no es lo mismo.

P-¿Y los omega 3?

R-Hemos hecho un estudio longitudinal cruzado, que está en vías de publicación, que demuestra que la leche enriquecida en omega 3 produce una bajada importante en triglicéridos y la leche enriquecida en esteroles vegetales baja el colesterol.

P-¿Por qué es tan necesario el ejercicio?

R-Es muy importante para muchas cosas, no sólo para la salud cardiovascular. El ejercicio aumenta el colesterol HDL. De hecho, es una de las pocas intervenciones que lo sube. Incluso en aquellos pacientes que después de sufrir un infarto tienen partículas HDL no tan funcionales, consiguen protección ya que las moléculas de HDL conseguidas después del ejercicio son eficaces. Se ha visto que también se mejora lafunción endotelial, pero todavía no sabemos que genes intervienen.

P-Lo difícil es subir el colesterol HDL…

R-Sí, los fármacos que han intentado elevar el HDL han fallado. Lo único que hace subir las moléculas de HDL funcionalmente buenas es el ejercicio y el consumo moderado de bebidas alcohólicas ricas en antioxidantes. De hecho, hicimos un estudio experimental con cerveza con resultados increíbles. No me esperaba que fuera tan evidente la protección miocárdica delos antioxidantes frente a un infarto inducido experimentalmente en un modelo preclínico de investigación. Las cervezas, tanto con como sin alcohol, ingeridas con moderación (2 al día) mostraron prevención contra disfunción endotelial.

P-¿Cuál es el efecto de las estatinas?

R-Fueron los mejores fármacos de los años 90, son seguras (hay menos de un 5% de pacientes que pueden ser intolerantes a dosis elevadas y sentir dolores musculares) y tienen una gran efectividad. Lo que hacen las estatinas es que reducen el colesterol LDL y la vía de las isopranoides, unas moléculas que regulan pequeñas proteínas de la membrana celular con efecto protector. Un mismo factor de riesgo no tiene la capacidad de entorpecer la función celular si hay una estatina. Por ello, además de bajar el colesterol LDL mejoran la función endotelial.

P-¿Qué recomendaría para el corazón de los hispanos?

R-Creo que tienen que cuidar la dieta. El problema de los hispanos es que abusan de los fritos. Es algo que deberían mejorar, porque es un arma letal contra las arterias. Deberían aprovechar las frutas que crecen en Latinoamérica, muy ricas en antioxidantes, tomar más productos naturales y huir de los productos en almíbar y azucarados e intentar consumir una alimentación que se parezca a la dieta mediterránea o la atlántica, sustituyendo la carne por el pescado. No se debe dejar de comer casi nada, pero hay que consumirlo con moderación y con diversidad.

P-¿Cuál es la mejor prevención?

R-Casi todo tiene efecto en la salud cardiovascular por eso se aconseja una vida muy sana porque es la manera de mantenerse mejor: control de los factores de riesgo y una dieta tipo mediterránea baja en grasa saturada y rica en antioxidantes.

Lo más importante en la prevención de la enfermedad es que se siga el tratamiento prescrito por el médico. Estamos viendo que muchos pacientes no tienen adhesión al tratamiento y no lo siguen cada día. Es importante tomar las estatinas cada día o los medicamentos para la hipertensión. La investigación puntera es solo un elemento en la lucha contra la enfermedad, pero también es muy importante recordar a los pacientes continuamente que ellos son los árbitros de su propia salud y que deben seguir los tratamientos diariamente. Lo que ya sabemos que funciona lo hace, si se siguen unas normativas adecuadas.

Referencia:

Entrevista a Lina Badimon, Directora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC), Centro Mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Institut Català de Ciències Cardiovasculars (ICCC), en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau-Universitat Autónoma de Barcelona (UAB) y, Directora de la Cátedra de Investigación Cardiovascular de la UAB, Barcelona. También es Profesora de Investigación del CSIC y "Lecturer Adjunt Associate Professor" de Medicina - Cardiología - en el Mount Sinai School of Medicine, New York