Trucos para prender el carbón

Carbón encendido en una parrilla
JeanUrsula/Getty Images

Muchas personas batallan para prender el carbón e incluso dejan de hacer comida a la parrilla porque no saben cómo hacerlo correctamente. Para que no tengas que esperar que alguien más te ayude la próxima vez que quieras hacer una una comida a la parrilla, aquí van algunos tips: 

Limpiar la parrilla

Lo más importante para una parrillada sana y sin olores ni sabores indeseados es limpiar la parrilla.

Primero hay que remover todos los carbones viejos y pedazos de papel quemados, y luego limpiar bien todas las superficies con un papel de cocina empapado de aceite vegetal. Así mismo el grill debe limpiarse para asegurarse de que no haya pedazos de grasa viejos ni residuos de otros almuerzos. Si la parrilla que usas tiene ventilaciones en la parte de abajo, es importante abrirlas antes de prender los carbones; por una lado va a permitir la circulación del aire, y por otro evitar quemaduras en las manos porque cuando necesites abrirlas, y ya esté el fuego prendido, estas van a estar muy calientes. 

Papel y aceite 

Para poder ayudar a prender el carbón utiliza bolitas de papel periódico o de cocina cubiertas con aceite vegetal. El papel, al estar cubierto de aceite, se quema lentamente y ayuda a que la llama permanezca prendida más tiempo. Ayuda además a prender uniformemente todo el carbón.

Azúcar

Envolver azúcar en una toallita de papel cocina y colocarla junto con el carbón ayuda a que el fuego se mantenga encendido y así sea más fácil prender el carbón. El azúcar hace que el fuego se encienda y esto da más tiempo para esparcir el calor y fuego en todos los demás carbones.

Para este gran truco solo coloca una o dos cucharadas de azúcar en dos toallas de papel medianas.

Se envuelve como si fuera un dulce y se coloca entre el carbón o leña. Luego se agrega aceite vegetal al carbón y un poco a la servilleta misma. Con la ayuda de un encendedor o palito de madera se prende el azúcar y se deja que queme un poco, acomodándola para prender los pedazos de carbón y propagar el fuego más fácil.

Aceite vegetal

El aceite vegetal es esencial para poder prender el carbón sin tener que usar otro agente o líquido inflamable con químicos. El secreto es mojar con aceite el papel (o el mismo papel que se relleno con azúcar) y colocarlos con la leña o carbón. Hay que fijarse en que los pedazos de carbón no aplasten el aceite para que este pueda encenderse. 

Aire 

Hay que revivir el carbón con un poco de aire. Si no quieres batallar y usar un abanico de mano puedes usar una secadora de cabello y prender uniformemente todos los pedazos de carbón. Hay que usar el aire hasta que el fuego del papel que se utilizó como combustible inicial se haya consumido.

 

Si no tienes una secadora de pelo o una conexión de luz cerca para poder prenderla, puedes usar un pedazo de cartón, periódico, o papel muy grueso para darle aire a la parrilla con movimientos de arriba hacía abajo.

Posición del carbón

Para acomodar el carbón hay que hacerlo al estilo de una fuerte.

Acomoda en la base los pedazos medianos o grandes en forma de cuadrado o rectángulo y coloca más carbón arriba de ellos. Coloca los pedazos de papel con aceite vegetal o papel relleno de azúcar cubiertos de aceite vegetal. Préndelos y deja que  se consuma el papel. Ve acomodando los pedazos que no se han prendido junto con los que ya están muy calientes o a fuego vivo.

Esperar al menos 15 minutos

Hay que darle tiempo a los carbones de que se quemen uniformemente y alcancen una temperatura similar en todas las partes del grill. A veces la gente se apresura y pone la comida a asar inmediatamente después de encender los carbones y esto solo produce carnes sudadas y vegetales blandos porque no hay ningún tipo de sellado ni caramelización a temperaturas bajas. Hay que esperar al menos 15 minutos, aunque lo ideal es 30, para darle al oportunidad a los carbones de quemarse bien.

 

Evita usar líquidos inflamables

El usar líquidos inflamables es un riesgo para la salud, no solo por los vapores tóxicos al momento de usarlo, sino porque estos pueden contaminar la comida y darle mal olor. Además está el riesgo de un fuego muy potente que no se pueda controlar y cause un incendio más grande, inhalación de humo o quemaduras graves en la piel.