Tristeza y decaimiento: técnicas simples para superar una mala racha

tristeza.jpg
Yuki Kondo / Getty Images

Hay etapas en las que la mala suerte parece perseguirnos. Cuando esto sucede, no es raro que tengas la sensación de que va a durar para siempre, lo cual genera angustia y ansiedad. Si estás atravesando un momento en que todo parece ir mal y no puedes hacer nada para evitarlo o tienes la sensación de que lo que haces no sirve para nada y sientes tristeza o te estás empezando a deprimir, estos son algunos consejos que pueden servirte de ayuda:

1. Mantén el optimismo. Cuando ves que no puedes hacer nada y te sientes impotente, tu pensamiento puede acabar enredado en una espiral de pesimismo. Empiezas a imaginar el peor escenario posible, a ver un futuro negro y a creer que todo irá a peor en vez de mejorar. Si estás cayendo en este estado pesimista, intenta cambiarlo por otro más optimista y realista. Haz lo que puedas por solucionar las cosas, pero espera un resultado positivo en vez de uno negativo. ¿Recuerdas la famosa frase de ver el vaso medio vacío o medio lleno? Puedes elegir cómo deseas verlo y esperar que la vida se porte bien contigo en vez de esperar que se porte mal. Ten también presente que en la vida hay siempre etapas buenas y malas, y que tras una mala racha puede venir una época mejor. No te dejes atrapar por el pesimismo.

2. Vive en el presente. Si estás en el pasado lamentando los errores cometidos o torturándote pensando lo que deberías haber hecho diferente, o si estás en el futuro, dándole vueltas a todos los posibles desastres que pueden pasar, es como si te estuvieras inyectando a propósito una dosis de depresión y ansiedad.

Mientras esperas que la mala racha pase, vive el instante presente en cada momento. Es decir, si ahora estás leyendo este artículo, que no haya nada más en tu mente que las palabras escritas, su significado y lo que puedan aportarte. La sección sobre Mindfulness puede ayudarte a lograr esto.

3. Si necesitas llorar, hazlo. Si el ser humano tiene la capacidad de llorar, es por algo.

Al llorar liberas tensión emocional y además expulsa las toxinas del cuerpo, de modo que el llanto tiene una función regeneradora tanto física como emocional. Después de un buen llanto puedes sentirte mucho mejor.

4. Confía en ti. A veces una persona se siente impotente porque no se considera capaz de salir de una determinada situación o solucionar un problema, o bien no se considera capaz de soportar la racha de mala suerte que está atravesando y cree que se vendrá abajo. Pero, por lo general, estas ideas no son ciertas en absoluto, y es muy probable que seas perfectamente capaz de soportar esta difícil etapa, que acabes encontrando soluciones, que recibas ayuda de alguien y que atravieses esta mala racha y la dejes atrás.

También te puede interesar: