Tres formas de estropear una relación con tu comportamiento

Mujer caprichosa
Cómo evitar sabotear tus relaciones. J.P. Nodier

Dicen que del amor al odio hay un paso. Y ese paso se da cuando lo que nos parecían adorables virtudes de nuestra pareja se convierten en insoportables defectos. Si deseas que tu relación sentimental prospere, ten cuidado con algunas conductas que, si bien a él pueden hacerle gracia al principio, es muy probable que acaben por hacerle huir. Toma nota de estas 3 formas comunes de estropear una relación con tu comportamiento.

 

Forma 1: Contradecirte

Las mujeres tenemos fama de cambiar de opinión con facilidad. Es un rasgo que puede ser encantador a ojos de tu enamorado, pero conviene que no se te desboque. No pasa nada si un día te apasiona el pollo al curry y después decides que tu favorito es el tikka masala. Pero la cosa cambia si un día cualquiera declaras ante el mundo que te has vuelto vegetariana y dos semanas después caes rendida ante un buen chuletón.

A los hombres les gustan las mujeres que saben lo que quieren y demuestran tener las ideas claras. Aunque todos somos un poco contradictarios, resultarás más atractiva y confiable si tienes claro lo que piensas y lo expresas con firmeza. No puede ser que hoy quieras irte a la India a meditar durante tres meses y mañana decidas matricularte para estudiar un máster. Él no sabrá cómo apoyarte ni se sentirá tranquilo a tu lado, sabiendo que cambias de opinión con tanta facilidad.

Pensará que puedes hacer lo mismo con las parejas y que te cansarás de él en un abrir y cerrar de ojos.

Forma 2: Aceptarlo todo

Es muy probable que hayas aprendido que amar a una persona significa dárselo todo, demostrando abnegación e incluso sacrificio, si hace falta. Quizás crees que si le llevas la contraria a tu pareja o le dices lo que no te gusta de él o de su estilo de vida, te abandonará.

Pero con esta actitud solo lograrás retener a tu lado a un tipo de hombre dominante e incluso abusivo.

Recuerda que tienes derecho a poner límites, a expresar tus apetencias y a mantener tus propias amistades y aficiones, aunque estés en pareja. Demuéstrale que sabes lo que vales y lo que quieres, y que no quieres acompañarle al fútbol si a ti no te gusta, o no vas a dejar de ver a tus amigas porque a él no le entusiasmen. Te ganarás su respeto y verás que de ese modo él no te ve como una “presa” segura, sino que se esfuerza más por verte contenta y satisfecha.

Forma 3: Comportarte como una niña

De nuevo, este puede parecer un rasgo atractivo al principio de una relación. Al fin y al cabo, en el inconsciente masculino la mujer ideal es tierna, dulce e ingenua. Si tú te muestras así, si le ríes los chistes y te comportas dócilmente, a él le engordarás el ego. Pero seguramente tú, que eres una mujer inteligente, te cansarás de adoptar este papel. Y él también se aburrirá, en cuanto descubra que las “niñas” también tienen rabietas, caprichos y demandas exigentes.

Todos los adultos deberíamos mantener el contacto con nuestro niño interior: la capacidad de sorprendernos, alegrarnos, ser generosos y espontáneos.

Pero recuerda, eres una mujer hecha y derecha y tu niña interior nunca debería convertirse en una tirana capaz de gobernar tu vida.