Tres exponentes del Realismo Mágico

Carátula de 100 años de soledad. Editorial Sudamericana

El realismo mágico es una corriente literaria que emergió a mediados del siglo XX donde se integran hechos fantásticos y surreales en contextos totalmente realistas. El término se empezó a usar en referencia a un movimiento pictórico pero de ahí encontró su expresión máxima en referencia a la literatura. Un breve resumen de la obra de tres grandes exponentes de esta corriente que marcó profundamente a América Latina.

Gabriel García Márquez

Cien años de soledad, La hojarasca, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada son solo algunas de las obras más conocidas de Gabo, el maestro del lenguaje, el artífice de esa mítica Macondo y uno de los representantes por excelencia del realismo mágico. Según la Academia Sueca de las Letras a García Márquez le entregaron en 1982 el premio “por sus novelas y cuentos donde lo fantástico y lo real se funden en la compleja riqueza de un universo poético que refleja la vida y conflictos de un continente”. Desde entonces la constancia del más grande de los autores colombianos continuó produciendo grandes obras de la talla de El amor en los tiempos del cólera, Noticia de un secuestro y El general en su laberinto. Vive en México desde hace ya muchos años y en 1994 fundó la Fundación Nuevo Periodismo en Cartagena de las Indias con la intención de “estimular las vocaciones, la ética y la buena narración en el periodismo”.

Mario Vargas Llosa

Conversación en la catedral, La guerra del fin del mundo, La tía Julia y el escribidor, La ciudad y los perros, La casa verde, La fiesta del chivo, Pantaleón y las visitadoras.
La lista es enorme y la capacidad para sintetizar el universo creativo y la amplitud de la pluma de uno de los grandes de la literatura que también ha incursionado en el ensayo, la crónica periodística, los cuentos siempre se queda corta. A Vargas Llosa se le concedió el Nobel en el 2010 por “sus cartografías de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”.
Ya anteriormente había recibido importantes distinciones como el Príncipe de Asturias de las Letras, el Cervantes y el Planeta y continua aumentando los reconocimientos, mas recientemente .

Carlos Fuentes

En 1943, cuando Fuentes vivía en Buenos Aires, le dijo a su padre que se rehusaba a seguir recibiendo una educación fascista. Este le dio la razón y le dijo que se dedicara a pasear. Buenos Aires se convirtió entonces en su musa: una inagotable fuente de experiencias culturales que lo hicieron transitar por los cines de la calle Lavalle, las salas de tango, el Teatro Colón y la Librería Ateneo. Su sensibilidad por las letras, las artes escénicas y la política tuvieron por siempre la marca indeleble de esa educación urbana que recibió en Argentina.

Fuentes convirtió no sólo en uno de los autores mas prolijos de la región y uno de los exponentes de esta corriente sino también en una voz pública y un ávido intelectual que colaboró con algunos de los mas importantes periódicos alrededor del mundo. Carlos Fuentes escribió novelas, libros relatos, ensayos, obras de teatro, guiones de cine e incluso un libreto de opera. Entre sus novelas mas conocidas figuran Aura (1962), La región mas transparente (1958), La muerte de Artemio Cruz (1962), Zona Sagrada (1967), Cambio de piel (1967), Los años con Laura Díaz, Terra nostra (1975), Agua quemada (1981), Gringo viejo (1985) y La silla del águila. Entre otros gano el prestigioso Premio Cervantes (1987), el Premio Príncipe de Asturias (1994), el Picasso (UNESCO, 1994), el Premio de la Latinidad (2000) y el premio de la Real Academia de la Lengua Española (2004).