Tips para comprar base de maquillaje

Sencillos pasos para no botar tu dinero en el intento

Imagen © Taxi/Getty Images

La base de maquillaje es un arma de doble filo para la mayoría de las mujeres –si lo haces mal, deja al descubierto cualquier imperfección o, incluso, ganar otras más. Para evitar parches alrededor de la cara, el tan temido efecto águila o escoger el acabado incorrecto, toma en cuenta estas fáciles precauciones mientras vas de compras.

Elige la formula adecuada

Una base en pasta no funciona igual en tu amiga que en tu mamá, tampoco tiene el mismo efecto en verano o en invierno.

Aunque no lo creas, estos pequeños factores influyen al momento de comprar maquillaje –si tu piel es deshidratada o normal/seca, elige una formula líquida. Si por el contrario, tienes la piel grasa, busca aquellas en barra o compactas.

Casi siempre, tus cosméticos deben variar de acuerdo a las estaciones del año. Las bases de consistencia ligera o hidratantes con color resultan idóneas para el verano. En el invierno, presta atención a las reacciones de tu piel: si ves áreas secas, es momento de cambiar a una formula más humectante.

¿Suave, media o total?

Se clara y pregúntate cuándo y dónde vas a utilizar tu nueva base de maquillaje –cada formula es distinta y por tanto ofrecen diferentes coberturas. Las más suaves, como Yves Saint Laurent Teint Radiance Foundation, dan un ligero velo de color sin cubrir manchitas o espinillas. En la categoría “media”, están las bases que pueden aplicarse en capas y su resultado varía de persona a persona, por ejemplo, Maybelline Dream Matte Mousse Foundation.

Finalmente, las que vienen en barra o tipo ”pancake”, brindan una cobertura total, disimulando desde ojeras leves hasta pecas y lunares. Bobbi Brown Foundation Stick, es un ejemplo de ello.

Si planeas usar base para el día a día u oficina, prefiere una que sea ligera-media. Deja las más pesadas para maquillajes de noche o de fiesta.

Brochas vs. Dedos

El tiempo que gastas maquillándote puede ser crucial a la hora de comprar una base. Si tus mañanas se convierten en un maratón y sólo tienes pocos minutos para arreglarte, enfócate en un producto que puedas aplicar con los dedos sin temor a cometer algún error. Haz lo propio si tu estilo es más fresco o no quieres verte tan “hecha”.

Ahora, cuando tienes el tiempo extra, te gustan las bases pesadas o es una ocasión especial, aplicar el maquillaje con brochas y pinceles se convierte en regla. Por cierto, comprar brochas y mantenerlas en buen estado también tiene su técnica, no lo olvides.

Pruébala en tu piel

Tal vez suene ilógico, pero hay féminas que compran cosméticos sin probarlos. Lo recomendable es hacerlo cerca de tu rostro (barbilla o quijada) en vez de aplicarlo en tu mano o cuello, pues generalmente tienen tonos más claros u oscuros que tu rostro. De igual manera, busca un sitio con luz natural –las luces artificiales pueden alterar el resultado de tu base, sin duda.

Existen tiendas por departamento o de belleza donde puedes hacer una cita y probar diferentes marcas. Otra opción muy común es pedir una muestra, aun más si planeas invertir en una base de maquillaje costosa.

Agota todos tus recursos antes de adquirir cualquier producto que este fuera de tu presupuesto.

Mezcla y combina

El secreto entre maquillistas es simple: mezclar, mezclar y mezclar. No temas acudir a dos diferentes marcas o texturas de base para lograr un lienzo único. Sólo asegúrate de no aplicar grandes cantidades y, en estos casos, ayúdate con una esponjita.