Técnicas psicológicas para controlar el peso

Controlar el peso
Mike Kem / Getty Images

Para adelgazar o mantener un peso adecuada no basta con saber lo que tienes que comer y lo que no, sino que la clave principal está en tu propia mente; es decir, en tu pensamiento, emociones y conductas. Y esos son precisamente los aspectos que debes controlar para tener éxito a la hora de perder peso y, sobre todo, a la hora de mantenerlo a lo largo del tiempo, en vez de recuperarlo enseguida tras varias semanas o meses de esfuerzo.

Estas son algunas ideas que te servirán de ayuda:

1. Controla tu atención. Mientras estés a dieta, tu mente te jugará malas pasadas. De repente, aparecerán en tu cabeza pensamientos como: "quiero tomarme un helado", "tengo hambre, necesito tomar algo ya", "me apetece una cerveza", "hacer dieta es horrible, no lo soporto más"... Si centras tu atención en esos pensamientos y dejas que te atrapen te controlarán y te obligarán a obedecerles. Por tanto, no dejes que tus pensamientos te atrapen, deja que pasen, no trates de reprimirlos ni luches contra ellos, tan solo obsérvalos como si vieras una nube moverse en el cielo y pasar de largo, centrando enseguida tu atención en otra cosa, en lo que sea que estés haciendo en ese momento. Es decir, controlando tu atención controlarás tu mente. Esto es lo que se llama mindfulness y practicarlo te ayudará a controlar tu atención y a evitar que tus pensamientos te atrapen y controlen.

2. Controla tu ambiente. Si abres la nevera o un armario de la cocina y ves toda clase de dulces y alimentos con muchas calorías, te será mucho más difícil atenerte a tu dieta que si tienes la nevera llena de fruta y verdura. Si vas a comer a un restaurante, será mejor para tu dieta que elijas comida vegetariana, china, japonesa o algo similar en vez de ir a una pizzería.

De este modo, ejerciendo un control sobre tu ambiente y los estímulos que recibes procedentes de él, ejercerás también un control sobre tu comportamiento.

3. Come sano. Aunque tu objetivo principal al hacer dieta sea perder peso, también puede ser una buena oportunidad para mejorar tus hábitos alimenticios, haciéndolos más sanos. De este modo, cuando aparezcan las tentaciones para saltarte la dieta tendrás una motivación mejor para atenerte a ella, pues no solo te hará adelgazar, sino también sentirte mejor y tener mejor salud. Piensa que si comías demasiada comida basura, azúcar y grasas, notarás que al comer más sano empiezas a tener un mejor estado de ánimo y más energía y vitalidad.

4. Toma un complejo multivitamínico cada día. Tomar vitaminas y minerales te ayudará a que tu cuerpo esté mejor nutrido y tengas menos deseos de ciertos alimentos.

5. Aprende a disfrutar del desayuno. El desayuno es una de las comidas más importantes del día, porque nos aporta energía para el trabajo de la mañana; además, lo que comes durante el desayuno lo quemas a lo largo del día, de manera que difícilmente va a hacerte engordar. Aun así, muchas personas se lo saltan o no toman más que un café y poco más.

Trata de acostumbrarte a hacer un buen desayuno, disfrutando de él y te será más fácil atenerte a la dieta el resto del día. Al fin y al cabo, comer es algo con lo que todos disfrutamos, y hacer una dieta que te impida disfrutar de la comida en todo momento puede ser muy duro. Permitirte disfrutar al menos una vez la día (durante el desayuno), lo hará mucho más fácil.