Tarjetas de crédito para adolescentes

Descubre si pueden ser beneficiosas o perjudiciales para tus hijos

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tarjetas de credito. Lotus Head

Al comienzo de la adolescencia es el momento de que los chicos y las chicas empiecen a aprender a utilizar el dinero. Es bueno que en esa edad conozcan ya el valor del dinero, que sepan cómo manejarlo, que entiendan lo que significa deber dinero o lo que es el crédito y que puedan empezar a manejar su propio presupuesto.

En ese momento muchos padres y madres se plantean si proporcionar o no a sus hijos adolescentes tarjetas de crédito o débito.

En alguno casos porque son los propios adolescentes los que las reclaman y en otros para no tener que prestarles la suya.

Y es que una buena parte de la actividad de los adolescentes se desarrolla en internet y en la red, la forma más habitual, y más sencilla, de pago es a través de dinero plástico, es decir de tarjetas de crédito o débito. Muchos padres se cansan de que sus hijos estén continuamente pidiéndoles prestadas sus tarjetas para adquirir algo en internet: compras, juegos, música, películas…

Si este es tu caso, ha llegado el momento de que evalúes si proporcionar a tu hijo o hija adolescente su propia tarjeta de crédito o débito.

Ventajas del uso de tarjetas de crédito o débito para los adolescentes

  • Seguridad. Es más seguro llevar una tarjeta que llevar dinero en metálico.
  • Aprendizaje. Como en el resto de cuestiones, los adolescentes se están formando para su futuro y en este están las tarjetas de crédito o débito.
  • Internet. La mayoría de los pagos que se hacen en internet solo pueden realizarse con tarjeta.

Desventajas del uso de tarjetas para los adolescentes

  • Descontrol. La principal desventaja es que el descontrol financiero ocurre más con las tarjetas que con el dinero en metálico. Se debe a que establecemos una relación diferente con el dinero cuando es en metálico que cuando es en tarjeta de crédito o débito. Eso nos pasa a todos, también a los adultos, y más aún a los adolescentes que todavía se están formando y por ello suelen ser menos responsables desde el punto de vista financiero.
  • Pérdida. La pérdida de la tarjeta puede suponer un grave problema, sobre todo si se trata de una tarjeta que no tiene un pequeño límite a la responsabilidad del dueño.
  • Número secreto. El uso de tarjetas de crédito o débito también puede ser un problema para aquellos adolescentes que no sean cuidadosos con la información confidencial ya que es imprescindible que guarden en secreto, y recuerden, el número PIN de estas.

A qué edad darle tarjeta a un adolescente

Esa es una decisión que deben tomar los padres de los chicos y las chicas. En general, una edad adecuada para empezar a planteárselo son los 14 años. Pero eso dependerá siempre de que los chicos o las chicas sean responsables y sepamos que podemos confiar en ellos.

Una buena estrategia, en la mayoría de los casos y sobre todo si no estamos muy seguros de que nuestros hijos se vayan a comportar con total responsabilidad es empezar por una tarjeta de prepago que son similares a las tarjetas de regalo pero pueden usarse para pagar en la mayoría de los lugares que admiten tarjetas de crédito. Su forma de funcionamiento es como la de una tarjeta monedero que podemos recargar cuando queramos y con el depósito que queramos.

Algo de lo que los padres y madres deben ser conscientes es que cuando sus hijos se vayan a la universidad más o menos a los 17 años van a necesitar una tarjeta así que es una buena idea que antes de ese momento la hayan utilizado.

Si comienzan a usar tarjeta cuando aún están en casa, los padres podrán monitorear mejor el uso que hacen de ella y corregir a tiempo posibles problemas.

También es importante saber que la ley impide que los menores de 21 años accedan libremente a una tarjeta de crédito aunque siempre pueden hacerlo con un avalista.

Qué tipo de tarjeta es la mejor

Existen cientos de tarjetas de crédito o débito y muchas de ellas están diseñadas especialmente para adolescentes. Antes de proporcionarle una tarjeta de crédito o débito a un adolescente es una buena idea comparar varias y elegir la que sea más adecuada para nuestro hijo o hija.

  • Tarjetas prepago. Son similares a las tarjetas de regalo pero sirven para pagar en la mayoría de los sitios. Tienen la ventaja de que no permiten descubiertos pero tienen la desventaja de que no funcionan realmente como tarjetas de débito o crédito. Sirven para que los chicos se familiaricen con el dinero plástico.
  • Tarjetas de débito. No conceden crédito lo que es una ventaja cuando no estamos muy seguros de que nuestros hijos se vayan a ajustar a sus prepuestos. Tienen la desventaja de que no sirven para crear historial de crédito. Y además sus condiciones en caso de pérdida son peores que las de las tarjetas de crédito. Y también, cuando permiten sobregiros o descubiertos, pueden ocasionar problemas al presupuesto de nuestro hijo o hija.
  • Tarjetas de crédito. Permiten endeudarse lo que supone un riesgo cuando son los adolescentes los que las manejan, sobre todo si no son excesivamente responsables. Pero en el caso contrario, si se trata de chicos o chicas responsables, es una buena forma para aprender a construirse un buen historial de crédito.