Taganga, pueblo de pescadores

Mágico pueblo de pescadores a orillas del Mar Caribe

Genemaca, una de las playas de pesca artesanal cercanas a Taganga. Imagen © Pedro González

El territorio colombiano esta lleno de innumerables pueblos y rincones donde parece que la magia se hace presente cada día que transcurre en las historias de sus habitantes. Quizás de estos pueblos y de estas historias se han nutrido artistas y escritores colombianos como Gabriel García Márquez para darle vida a obras y novelas que suceden casi siempre en medio de pueblos colombianos en los que parece que el tiempo se detiene para ver pasar el recorrido del Sol sobre las aguas del mar.

Magia a orillas del mar Caribe

Uno de estos pueblos mágicos es Taganga, un corregimiento del departamento de Magdalena ubicado a sólo 10 minutos del centro de Santa Marta. Este pequeño pueblo, de aproximadamente unos 3000 habitantes, ha sido durante varias generaciones un pueblo de pescadores artesanales que han heredado de sus antepasados las tradiciones en el arte de la pesca. Con chinchorros y cayucos, durante cientos de años han recorrido y aprovechado las playas cercanas al corregimiento para establecer ancones de pesca que diariamente brindan el sustento a gran parte de la población taganguera.

A pesar de la cercanía de este pueblo con Santa Marta, que es la capital del departamento y una de las ciudades más antiguas del continente, Taganga estuvo aislado por muchos años del tráfico comercial y turístico que llegaba al puerto de la ciudad, pues no fue hasta la década de los cincuenta, en el siglo XX, que se construyó la carretera que hoy permite llegar hasta el pueblo.

La apertura de esta carretera coincidió con la llegada del hippismo a Colombia y a sus ciudades caribeñas y convirtió a Taganga en un lugar de llegada de cientos de mochileros hippies de todos los lugares del mundo, que se sentían atraídos por la belleza de las playas cercanas, la tranquilidad del pueblo, los encantos naturales propios de la Sierra Nevada de Santa Marta y la tradición pesquera del pueblo.

En las décadas siguientes y con el auge del turismo en la costa caribe de Colombia, Taganga fue dejando de lado la pesca artesanal para ofrecerle a los cientos de turistas que la visitan una infraestructura sencilla con restaurantes, hostales y sitios de diversión. Gracias a la llegada continua de extranjeros, el pueblo ha adquirido poco a poco un carácter cosmopolita, propio de los pueblos tranquilos y divertidos que existen por todo el planeta y que son lugar de encuentro de mochileros de todos los rincones del planeta y que en este pueblo encuentran una muestra de las mágicas playas colombianas.

Visita Taganga

Para visitar este encantador pueblo puedes tomar desde la ciudad de Santa Marta un taxi que te lleve hasta allí, pues son sólo diez minutos de recorrido, aunque también puedes tomar un pequeño bus que hace el recorrido entre Santa Marta y Taganga. La temperatura promedio de este pueblo está entre los 25º y los 32º Celcius, así que debes prepararte para disfrutar del calor y del sol del Caribe. En la noche puedes aprovechar el calor y la brisa del mar para sentarte en el malecón del pueblo frente a las embarcaciones usadas para la pesca artesanal taganguera o bailar en algunos de los bares del pueblo al son de ritmos caribeños como el vallenato (en inglés), mientras disfrutas una deliciosa cerveza fría.

Hay una amplia y variada oferta de restaurantes con platos típicos de la zona, deliciosa comida de mar y una gran cantidad de tipos de pescado para que pruebes la gastronomía local, además de varios puntos de venta de jugos naturales con toda la variedad de las exóticas frutas tropicales. Si decides pasar más de un día en Taganga, hay varios hoteles y hospedajes que se acomodan a cualquier presupuesto desde cómodas habitaciones privadas con todas las comodidades, hasta dormitorios con camas francas, en donde tendrás que compartir los servicios con mochileros y visitantes de todos los rincones del planeta. También tienes la posibilidad de alquilar casas o cabañas en el pueblo por días, algunas con espacios para cocinar tu propia alimentación.

Desde el pueblo puedes llegar por vía marítima a algunas de las más bellas playas del Parque Nacional Natural Tayrona o aprovechar la oportunidad para caretear en las playas cercanas a Taganga o contratar alguno de los servicios de buceo profesional que te llevaran a mágicos escenarios submarinos, sólo tienes que preguntar por estos servicios en el pueblo y estarán atentos a ayudarte.