Surrealismo latinoamericano

La jungla del pintor Wilfredo Lam, una de sus obras más conocidas. Wilfredo Lam

La palabra surrealismo fue acuñada por primera vez en Paris en 1917 por el escritor Guillaume Apollinaire para describir dos ejemplos claros de innovación artística: un ballet de Jean Cocteau y una obra de teatro de Apollinaire titulada “Los senos de Tiresias”. En 1924, cuando André Breton y su colega Philippe Soupalt lanzaron el primer Manifiesto Surrealista, se apropiaron del término. De acuerdo al libro Surrealismo de Fiona Bradley, Breton adoptó la palabra para describir las prácticas literarias y artísticas de él y sus amigos, pero el término, como se entiende ahora, se refiere a “una aventura colectiva centrada en la figura carismática de André Breton que empezó en Paris en los años 1920 y eventualmente incorporó poesía, pintura, escultura, fotografía, cine y otras actividades”.

El movimiento surrealista inicialmente surgió como una expresión literaria pero gradualmente fue incursionando en la esfera visual. Para fines de los años 20 ya habían aparecido en la escena hombres como Max Ernst, Salvador Dalí y Rene Magritte, tres de los más grandes exponentes de este fenómeno. En su segundo Manifiesto Surrealista, Breton califica al movimiento como “un mecanismo hacia un mundo mental de posibilidades infinitas, un momento en la mente donde la vida y la muerte, lo real y lo imaginable, el pasado y el futuro, lo comunicable y lo incomunicable. lo alto y lo bajo, se dejan de percibir como contradicciones” destacando así el carácter inconsciente e impredecible de esta corriente artística.

Roberto Matta

Wilfredo Lam

les dio el encuentro en la isla y recogió esa influencia potenciando su estilo y su vocabulario artístico. De regreso en su tierra natal, empezó a explorar la dimensión africana en su trabajo, recuperando ese imaginario colectivo que vio al crecer con una abuela santera y una experiencia íntimamente vinculada al mundo de lo africano y la botánica. En sus pintura de imágenes abstractas y paisajes selváticos y tropicales, exploró la mitología y el totemismo con mascaras antropomórficas y un ecléctico universo particular de la fantasía. Murió en París en 1982.