Superar la muerte de tu mascota

El duelo es normal.
Foto © Trinette Reed / Getty Images

Perder a un ser querido resulta incomparablemente devastador, un sufrimiento tan profundo que no se puede explicar en palabras. Para los amantes de los animales, las mascotas son algunos de sus seres más queridos y cercanos, con quienes comparten los momentos más felices y tristes, sin ser juzgados y recibiendo sólo cariño a cambio. Aun sabiendo que la expectativa de vida de una mascota es más corta que la de un ser humano, nunca se está preparado para decirle adiós.

Si por desgracia has perdido a tu mascota, es importante que sepas que no estás solo y que hay maneras para que puedas sanar tras el dolor.

Despedirte de tu mascota. Es uno de los aspectos más difíciles: cuando tu mascota cierra los ojos y sabes que jamás los volverá a abrir. Concédete la oportunidad de decirle adiós, de otórgale una ceremonia de despedida y escribirle una carta o rendirle tributo de alguna manera, ya sea haciendo un álbum de fotos o dedicándole un poema.

Aceptar que el duelo es normal. El proceso de duelo consiste de cinco etapas: la negación, ira, negociación, depresión y aceptación. En un principio el dueño no acepta que su mascota ya no esté a su lado. En la segunda etapa enfurece, seguido por el intento de llegar a algún tipo de acuerdo para no sentir lo que está sintiendo. Termina entristecido, pero finalmente empieza a aceptar la situación y sale a flote. El intervalo de tiempo entre una etapa y otra depende de las circunstancias específicas de cada persona.

No temas ni te preocupes si a pesar del tiempo transcurrido aún no has sanado. El duelo pasará a su debido tiempo.

Darte tu tiempo y espacio. Tu mascota era tan digna como cualquier otro ser amado, por lo que no te sientas culpable si estás abatido. Tómate tu tiempo para recuperarte, sea cual sea el tiempo.

Aunque necesitarás hablar con alguien, si deseas pasar un tiempo solo, puedes hacerlo.

Hablar con tu familia. Sé lo más honesto que puedas con tu familia y diles lo que sientes. Si la mascota vivía con todos ustedes sería bueno que hablaran sobre lo que ella significó en sus vidas y cómo están sobrellevando la situación. Los niños también merecen que les cuentes lo que pasó y que los ayudes a entender el porqué.

Apoyarte en familiares y amigos. No todo el mundo sabe lo que es perder a una mascota, así que el nivel de empatía puede variar bastante. Pero aquellos que sí han pasado por eso, saben lo complejo que es. Acude a ellos si necesitas hablar con alguien.

Buscar un grupo de apoyo. Hay muchos grupos que ayudan a personas como tú a superar su pérdida. Pregúntales a familiares o amigos que han perdido una mascota en el pasado. Busca en tu comunidad o en el internet para averiguar si hay algún grupo cerca de tu hogar. También existen foros en el internet donde puedes expresar lo que estás viviendo.

Acudir a sesiones de terapia. La pérdida de tu mascota puede desencadenar una serie de sentimientos que no te imaginabas: vulnerabilidad, soledad, furia, impotencia. Saber que no pudiste hacer nada para evitar que se fuera puede ser agonizante.

Cuando el tiempo pasa y nada parece mejorar aunque ya lo has intentado de todas las maneras posibles, busca ayuda profesional.

Distraerte y prepararte para vivir. Empieza un nuevo hobby, viaja, busca nuevas aventuras. Dicen que el tiempo todo lo cura y al final empezarás a sentirte mejor.

Volver a empezar. Ninguna mascota será como la que acabas de perder. Era un ser único. Pero quién sabe si en el futuro decides que estás preparado para adoptar una nueva mascota. No te culpes si es así. Eso no significa que no la quisiste o que no sigue siendo importante para ti, simplemente que ya has empezado a sanar. Recuerda que gracias a ti un ser tuvo una larga y hermosa vida en la tierra.