Suicidio en la adolescencia

Es la tercera causa de muerte entre chicos y chicas de esa edad

Suicidio
El 60% de los suicidios entre adolescentes se comete con armas de fuego. Martin Hospach/Getty Images

El suicidio es la tercera causa de muerte entre los adolescentes, según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). Así que esa posibilidad terrible es un hecho muy real para muchas familias.

La adolescencia es un momento de cambios muy profundos. Esos cambios se producen en todos los ámbitos. Los adolescentes viven una profunda transformación física en sus cuerpos.

También pasan por un gran cambio emocional e incluso sexual. El paso de la niñez a la edad adulta que es la adolescencia tiene una complejidad que puede resultar fatal para algunos de ellos.

Pero el suicidio no es una amenaza igual para todos los adolescentes. Hay algunos factores que hacen que algunos chicos y chicas tengan más pensamientos suicidas o incluso lleguen a matarse.

 

Diferencias entre niños y niñas

Los datos dicen que las niñas piensan más en suicidarse pero lo hacen menos que los chicos. Aunque ellas piensan en el suicidio en un porcentaje que dobla al de los chicos, son estos los que cometen suicidio en más ocasiones. La cifra de chicos muertos en la adolescencia por suicidio es cuatro veces mayor que la de chicas muertas a esa misma edad.

 

Un grave problema entre las adolescentes latinas

El grupo de adolescentes latinas de entre 12 y 17 años es el que tiene, en Estados Unidos, la cifra más alta de suicidio en esa edad.

Más que cualquier otro grupo de esos mismos años. También según los datos del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades, el 25% de las adolescentes latinas tienen pensamientos suicidas y el 15% de ellas intentaron un suicidio.

 

Adolescentes con más riesgo de suicidio

Hay dos hechos que hacen que los adolescentes tengan más riesgo de suicidio, por un lado su propia estabilidad mental y, por otro, que no cuenten con recursos exteriores, es decir, apoyo familiar, de amigos o del entorno social.

Existen algunas características en los adolescentes que les hacen más vulnerables a las ideas suicidas:

  • Trastornos psicológicos. Especialmente depresión, trastorno bipolar y crisis de ansiedad y, en general, la mayoría de las enfermedades psicológicas.
  • Abuso de alcohol y drogas. Los chicos y chicas que tienen problemas de abuso de sustancias también son más propensos a pensar en el suicidio.
  • Intento previo de suicidio.
  • Antecedentes familiares de suicidio. Un suicidio o intento de suicidio previo en la familia también está considerado como un factor de riesgo.
  • Acoso escolar. Cada vez son más frecuentes los suicidios a causa del bullying o acoso escolar.
  • Ciberacoso. También están aumentando los casos de suicidios entre adolescentes que han sido víctimas de acoso a través de internet, redes sociales, etc…
  • Abuso sexual. Otro factor de riesgo es haber sufrido o estar sufriendo abuso sexual.
  • Hacer frente a la homosexualidad en un entorno hostil. La homosexualidad no es un factor de riesgo pero los adolescentes gays o lesbianas que viven en entornos, familiares o sociales, que no aceptan la homosexualidad tienen también más riesgo de tener ideas suicidas o suicidarse.

 

Prevenir el suicidio

Hay veces que el suicidio se puede prevenir.

Para ello los padres, maestros y consejeros de los niños deben estar atentos a cualquier indicio de que un chico o una chica tiene ideas suicidas. Además hay una serie de acciones que dificultan la aparición de ideas suicidas o la de llevar a cabo el suicidio.

  1. Es recomendable no tener armas en la casa. El 60% de los suicidios se comenten con armas de fuego. Por eso es recomendable que los adolescentes no tengan ninguna posibilida de acceder a un arma. Lo ideal es no tener armas en casa y si se tienen que estén guardadas bajo llave, siempre descargadas y que las armas y la munición no estén en el mismo lugar.
  2. Cuidado con los medicamentos. Otro gran porcentaje de suicidios se cometen con pastillas. También por ello hay que ser muy cuidadoso con los medicamentos que hay en el botiquín familiar y no dejar en él ningún fármaco que puede provocar daño en los adolescentes.
  1. Hablar con mucha frecuencia con los adolescentes. Hablar con ellos con mucha frecuencia de cómo se sienten, cómo les van las cosas y escuchar lo que tienen que decir ayuda a saber si tienen algún problema que les angustie. No tener miedo a hablar del suicidio con ellos.
  2. Pasar tiempo con ellos. Dedicarles tiempo es importante para que sientan que son queridos y es una forma de prevención de futuros riesgos.
  3. No dejar pasar señales de advertencia. Algunos padres piensan que cuando sus hijos hacen comentarios sobre sus deseos de muerte o cualquier otra cosa que tenga que ver con el suicidio solo están intentando llamar la atención. No deje pasar nunca una señal como esa.

 

Cuáles son las señales de advertencia

En la mayoría de los casos, antes de suicidarse los adolescentes lanzan algunas señales de advertencia, es importante estar atentos a ellas:

  • Hablar de querer matarse o hablar de suicidio. Hay veces que chicos y chicas hacen comentarios sobre su deseo de morir o sobre el suicidio.
  • Retraimiento. Otras veces aparece, de pronto, un comportamiento retraido.
  • Regalan sus pertenencias. Algunos adolescentes con ideas sucicidas reparten sus pertenencias más queridas antes del momento en el que han pensado suicidarse.
  • Conductas autodrestuctivas. En otras ocasiones aparecen abuso de alcohol, drogas u otros comportamientos peligrosos.

 

Qué hacer ante estos comportamientos

Cuando los padres, maestros, consejeros o cualquier otra persona advierta en un adolescente ideas suicidas o crea que puede estar teniéndolas debe actuar inmediatamente. Lo primero que debe hacer es buscar la ayuda inmediata de un experto. Un terapéuta, psicólogo o psiquiatra, deberán tratar al adolescente para que este pueda solucionar los problemas que le han llevado a esa situación.