Cúando acudir al médico si se sospecha una depresión

Consejos y recomendaciones para los que sospechan que sufren la enfermedad

Depresión

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Cuando una persona está convencida de que puede sufrir una depresión, a veces duda si debería acudir corriendo al médico. Muchas veces, uno se siente triste, desganado, lo que podría ser un signo de padecer la enfermedad, o no, por lo que surge la incertidumbre. Normalmente la gente se pregunta si debe autoevaluarse y posteriormente acudir al profesional de la medicina, o cuáles son los pasos a seguir.

Por regla general lo que recomiendan los especialistas es muy sencillo: ante la duda, es mucho mejor acudir al médico que cualquier otra cosa. Si es una falsa alarma, éste nos explicará lo que ocurre. Teniendo esta premisa presente, se puede tener en cuenta también una serie de parámetros.

¿Se puede sustituir al doctor?

Jamás se debe pensar que realizando en casa uno mismo un test se puede prescindir del médico, eso sería una locura. Existen diversos cuestionarios que pueden resultar de ayuda para hacerse una idea, pero sólo un profesional puede interpretar realmente los resultados de los mismos.

Por regla general se utiliza la Escala de Ansiedad y Depresión de Golberg. Consiste en dos grupos compuestos por 9 preguntas (¿se ha sentido muy irritable?, ¿ha perdido usted el interés por las cosas?), que por regla general sólo admiten la dicotomía ("sí" o "no"), aunque puede haber matices que serán muy valiosos para el médico.

En el caso de que por curiosidad uno se autoevalúe con este test u otro similar, se debe confrontar el resultado con el galeno. Y sobre todo, nunca jamás debe ser usado como excusa para la automedicación, pues se trata de un campo especialmente peligroso y sensible.

Pasos a seguir

Muchas personas muestran resistencia a recabar ayuda profesional si no están absolutamente seguras de que la necesitan.

A veces, por motivos económicos, cuando no tienen seguro, se muestran reacias a acudir a la consulta. Ante esa actitud cabe preguntarse, ¿qué es más importante la salud u otros gastos en caprichos que a veces pueden ser más absurdos?

Se impone visitar al facultativo en el caso de que se sufran síntomas que podrían indicar un desorden anímico, y que estos perduren a lo largo del tiempo (si persisten más de dos semanas, mala señal). Los signos más comunes de depresión son:

  • Tristeza patológica: Aparentemente, no se explica por ningún motivo
  •  Ansiedad: Una constante desazón
  • Insomnio o alteraciones del sueño en general
  • Pensamiento negativo: La persona se imagina que no tiene futuro. A veces puede incluir el deseo de suicidarse.
  • Desgana
  • Modificaciones del apetito
  • Cansancio constante

Evaluación de los síntomas de la depresión

Si una persona acumula varios de estos indicios, se impone acudir al especialista. Éste es el único que puede realizar un diagnóstico, pues a veces se trata de una falsa alarma, y puede ocurrir cualquier otra cosa. Por ejemplo, podría ocurrir que una medicación que nos haya sido prescrita por otras causas, tenga efectos secundarios similares a los síntomas de la depresión.

Por norma general, el doctor evaluará los síntomas, preguntando desde cuándo se padecen los mismos, y si son muy severos.

También resulta bastante común que se interese por el posible consumo de drogas y alcohol, para poder descartar cualquier hipótesis.

Además, para saber con certeza lo que ocurre, es necesario tener en cuenta el historial médico del paciente, y otros factores, como por ejemplo si existen antecedentes familiares. Resulta importante tener en cuenta si se ha sufrido anteriormente la enfermedad y se han tomado medicamentos.

Excusas para no ir al médico

Puede ser necesario autoempujarse para ir al doctor. Por las características propias de la depresión, la apatía y pereza que se siente muchas veces da pie a todo tipo de excusas para quedarse en casa. Desgraciadamente, el tiempo juega en contra del paciente.

A veces, se esgrime que no existe una causa que haya provocado la enfermedad. Pero no tiene por qué haberla.

De hecho, si una persona se siente triste con motivo, casi siempre puede ser una reacción bastante normal. Sin embargo, si éste no existe, puede tratarse claramente de una depresión clínica.

Fuentes:

Goldberg, D. P.; Hillier, V. F.: A scaled version of the General Health Questionnaire. Psychological Medicine 1979; 9(1):139–45.