Soneto

Significado de soneto y ejemplos

Sor Juana Inés de la Cruz. Wikimedia

Definición:

Un soneto es una composición poética de origen italiano que consta de 14 versos endecasílabos consonantes. Se divide en cuatro estrofas: los primeros ocho versos en dos cuartetos y los últimos seis en dos tercetos. La rima de los cuartetos puede ser ABBA-ABBA o ABAB-ABAB. La rima de los tercetos puede varía aún más, pero las combinaciones más comunes son CDC-DCD y CDE-CDE. En el soneto clásico generalmente el tema se enuncia en los cuartetos y la solución aparece en los tercetos.

De origen italiano y consolidado por Dante y Petrarca, el soneto llegó a España en el siglo XV cuando el Marqués de Santillana comenzó a experimentar con este género lírico, pero Juan Boscán y Garcilaso de la Vega son considerados los verdaderos introductores del soneto. Fue cultivado por muchos escritores del Siglo de Oro--hasta fue incorporado a obras de teatro--así como por poetas de varias generaciones posteriores. Es uno de los géneros líricos de mayor vigencia en la historia de la literatura española. Si bien su uso no ha decaído, varios poetas, particularmente los modernistas, han experimentado con su ritmos y rimas.

Ejemplos:

"Dulce soñar y ducle congojarme", soneto del siglo XVI, de Juan Boscán:

Dulce soñar y dulce congojarme,
cuando estaba soñando que soñaba;
dulce gozar con lo que me engañaba,
si un poco más durara el engañarme

dulce no estar en mí, que figurarme
podía cuanto bien yo deseaba;
dulce placer, aunque me importunaba
que alguna vez llegaba a despertarme:

¡oh sueño, cuánto más leve y sabroso
me fueras si vinieras tan pesado
que asentaras en mí con más reposo!

Durmiendo, en fin, fui bienaventurado,
y es justo en la mentira ser dichoso
quien siempre en la verdad fue desdichado.

"Feliciano me adora y le aborrezco", de Sor Juana Inés de la Cruz:

Feliciano me adora y le aborrezco;
Lizardo me aborrece y yo le adoro;
Por quien no me apetece ingrato, lloro,
Y al que me llora tierno, no apetezco.



A quien más me desdora, el alma ofrezco;
A quien me ofrece víctimas, desdoro;
Desprecio al que enriquece mi decoro,
Y al que le hace desprecios enriquezco.

Si con mi ofensa al uno reconvengo;
Me reconviene el otro a mí ofendido;
Y a padecer de todos modos vengo;

Pues ambos atormentan mi sentido:
Aquéste con pedir lo que no tengo;
Y aquél con no tener lo que le pido.

Un ejemplo más reciente es "Soneto herido" (2004), de Luis García Montero:

La lluvia en el cristal de la ventana,
el aire de una plaza compartida,
el pañuelo de sombras de la vida,
la noche de Madrid y su mañana,

el amor, la ilusión del porvenir,
el dolor, la verdad de lo perdido,
la constancia de un sueño decidido,
la humana libertad de decidir,

la prisa, la política, el mercado,
las noticias, la voz, el indiscreto
deseo de saber lo silenciado,

el rumor, las mentiras y el secreto,
todo lo que la muerte os ha quitado
quisiera devolverlo en un soneto.