Soluciones para el cambio climático

Una planta de energía renovable. Foto cortesía EPA.

Según los expertos científicos en el cambio climático, tenemos entre diez y treinta años para frenar completamente el aumento de emisiones de dióxido de carbono. Para lograr esto, es imperativo tomar acción inmediata en las áreas de energía, eficiencia y secuestro de carbono.

El cambio climático no es un problema simple y tampoco tiene una solución sencilla. Ninguna acción independiente va a poderlo resolver.

Tendremos que emplear una combinación de estrategias para que tenga un impacto real.

La buena noticia es que hay mucho que cada uno de nosotros puede hacer para contribuir a la solución, y entre todos sí podemos lograrlo.

ENERGÍA Y EFICIENCIA

Fuentes de energía:

La energía obtenida de los combustibles fósiles es la fuente principal de las emisiones que causan el cambio climático. Lógicamente la mejor solución es cambiar el petróleo y el carbón por fuentes de energía limpia como la energía solar o eólica.

CÓMO PUEDES COLABORAR:

  • Utiliza focos y electrodomésticos eficientes.
  • Prepara tu casa bien para las temperaturas extremas.
  • Utiliza el transporte público cuando sea posible.
  • Da preferencia a los coches con mayor eficiencia.
  • Conduce de una manera eficiente.
  • Instala un sistema de energía limpia en tu casa (paneles solares, etc.).
  • Exige energía limpia de tus representantes políticos.

Consumo responsable:

Tenemos que consumir menos.

No hay otra manera de decirlo. Prácticamente todo lo que consumimos contribuye al calentamiento global, desde la extracción de la materia prima hasta el procesamiento del producto cuando lo desechas. Sin embargo, esto no significa que tenemos que deshacernos de todas las comodidades de la vida moderna.

Al contrario, debemos quitar los excesos para ser más saludables y hacer todo de una manera más eficiente.

Actualmente la vida promedio de un producto es menos de sies meses. ¿Cuando la manufactura de lo que compramos destruye el Planeta que es nuestro único hogar, cómo podemos justificar ese exceso?

ALGUNAS MANERAS DE SER UN CONSUMIDOR MÁS RESPONSABLE SON:

  • Comprar productos de madera (papel, cartón, etc.) reciclados o producidos sustentablemente.
  • Conoce las etiquetas. No te dejes engañar por los términos de mercadotécnia.
  • Participar en el movimiento mundial Lunes Sin Carne.
  • Apoyar las compañías ecológicamente responsables y rechazar las que no lo son.
  • Dar preferencia a la comida local y orgánica.
  • Apoyar a los negocios y artesanos locales.

Además de consumir menos, podemos consumir de una manera que no produce tantas emisiones. Tenemos la tecnología para manufacturar productos duraderos. Podemos crear sistemas complejos de reciclaje para poder actualizar los aparatos como computadoras y celulares cada año sin echar todo a la basura. Contamos con los medios de comunicación para intercambiar bienes y servicios eficientemente. No hay ninguna razón para tirar todo a la basura. Hay materiales renovables, energías limpias, tecnologías increíbles y la creatividad humana necesaria para solucionar cualquier problema que nos propongamos.

Sólo tenemos que tomar la decisión de hacerlo y estar firmes en nuestras prioridades.

Cuidar al Planeta es cuidar a nosotros mismos. Todas las acciones que reducen nuestra huella de carbono también nos benefician personalmente. Comprar menos nos deja con más dinero en el bolsillo. Comer más saludable reduce la contaminación del aire y agua y evita el desarrollo de nuevas enfermedades. Apoyar a los agricultores, artesanos y negocios locales mejora la economía, nos da más control sobre lo que compramos y fomenta una mejor vida social. Utilizar energía renovable es más económico a largo plazo y nos permite continuar respirando el aire limpio. Practicar las 3R ecológicas nos ahorra dinero y conserva el planeta sano para nuestros hijos. Es difícil cambiar los hábitos, pero vivir más sustentablemente tiene demasiados beneficios para ignorarlo.

Secuestro de carbono

El secuestro de carbono significa removerlo del ambiente. Los árboles y otras plantas secuestran el carbono en la atmósfera naturalmente, transformando el dióxido de carbono a oxígeno. Entonces es muy importante proteger e incrementar las áreas forestadas, exigir un manejo sustentable para la producción de madera, papel, etc. y reducir o parar la deforestación. También existen tecnologías para capturar el carbono emitido por las fábricas y plantas de energía eléctrica. La captura y secuestro de carbono (CCS) es un método tecnológico para remover el carbono de la atmósfera e inyectarlo en un almacen subterráneo. Es costoso y un poco controversial debido a la incertidumbre de su seguridad.

PARA AYUDAR A SECUESTRAR CARBONO, TÚ PUEDES:

  • Sembrar árboles.
  • Exigir áreas verdes de tu ayuntamiento.
  • Proponer o apoyar proyectos de jardines comunitarios y bosques comestibles.
  • Instalar una azotea verde.

POBLACIÓN, POBREZA E IGUALDAD DE GÉNERO

El aumento de la población mundial es una amenaza importante para el planeta, no tan sólo con respecto al calentamiento global sino con respecto al uso de recursos, la contaminación y la calidad de vida para todos. No hemos eliminado el hambre ni en los países más ricos del mundo, sin embargo seguimos creciendo y a la vez destruyendo todo lo que nos sustenta. Junto con las otras medidas para frenar el calentamiento global, el crecimiento de la población también tiene que disminuir. La estabilidad económica y la igualdad resultan en una mejor planificación familiar, así reduciendo el crecimiento de la población. Todas las evidencias indican que una mujer preparada y económicamente independiente tiene menos hijos. Entonces es sumamente importante apoyar e invertir en la educación para niñas y mujeres, las posibilidades económicas para mujeres y la eliminación de culturas de opresión y violencia en contra de ellas. La igualdad de género y los derechos de las mujeres son indispensables para frenar el calentamiento global. 

¿QUÉ PUEDES HACER?

  • Evita justificar las ideas y comportamientos machistas.
  • Habla en contra de la injusticia, sea económica o de género. No te quedes callado cuando observas una injusticia.
  • Apoya las organizaciones que luchan para eliminar la pobreza, mejorar el acceso a recursos para la planificación familiar, y brindar oportunidades educativas y económicas a las niñas y mujeres.

LA ESTRUCTURA DE LA ECONOMÍA

La economía convencional considera el movimiento de recursos humanos y naturales pero ignora los aspectos físicos de las actividades económicas; toma en cuenta el flujo del dinero pero no asigna valor a los sistemas naturales que nos sustentan. Por ejemplo bajo el paradigma actual, el valor de un árbol no es nada más que su contenido de madera. No se toma en cuenta su aportación de oxígeno a nuestra atmósfera, ni la tranquilidad que nos imparte escuchar el viento pasar por sus ramas, ni la diversión que les da a los niños brincar en un montón de hojas secas.

Nuestra conceptualización de una economía robusta y exitosa se basa estrictamente en el concepto de dinero, en el crecimiento de la producción y del consumo. Además tenemos la idea equivocada de que una persona rica lo tiene que demostrar comprando diamantes, oro y carros deportivos... y seguramente come filet mignon todos los días y en todas las comidas. Nos imaginamos que un país con una economía fuerte ha de producir muchas cosas y que su población ha de consumir mucho también. Actualmente este concepto dañino es una realidad que hemos creado y nos estamos matando con el exceso. Pero hay otras opciones; puede ser tan simple como tomar en cuenta los servicios que nos brindan los ecosistemas. Podemos cambiar nuestra definición de valor económico, dando lugar a un concepto más saludable de la riqueza y reconociendo el valor de las cosas que no son tan fácilmente cuantificables.

Más a detalle: Curso sobre la economía ecológica

Una propuesta eficaz pero impopular para enfrentar todas las prácticas no sostenibles es empezar a cobrar por las externalidades. Actualmente la contaminación, las emisiones, la deforestación, la destrucción de habitat, etc. no tienen ningún valor económico, siempre y cuando se mantengan dentro de los límites establecidos por los gobiernos. Estos daños se llaman externalidades negativas; son costos que no se cuentan en términos económicos y por lo tanto nadie los paga.

Por ejemplo, una granja industrial puede vertir cierta cantidad de contaminantes al suelo, agua y aire sin invocar ninguna multa. Las personas que viven cerca de la fábrica (frecuentemente personas pobres) pagan con su salud lo que no pagó la fábrica.

Algunos expertos creen que la única solución verdadera es cobrar por las externalidades. Es decir, la fábrica tendría que pagar por cualquier contaminación que causa, aunque esté dentro de los límites establecidos por el gobierno. El mercado de carbono es el mecanismo que más se acerca a esta idea. En general no es una propuesta muy popular, obviamente porque muchas empresas multinacionales están acostumbradas a producir bastante contaminación de todos tipos y no quieren pagar por eso, pero también porque si las empresas pagan por la contaminación que producen, su costo de producción incrementa y por lo tanto aumentarían los precios de prácticamente todo lo que compramos. Así que finalmente el consumidor sería quien paga más, al menos que los gobiernos crean más subsidios. El desafío es crear un mecanismo para cobrar las externalidades mientras se fomenta el crecimiento de las economías locales y/o sustentables. Al contrario las personas de bajos recursos batallarían todavía más para comprar lo que necesitan para vivir y simplemente contribuiría al ciclo vicioso socio económico ya intensificado por el cambio climático.

Una propuesta por los expertos: Las 15 cuñas de estabilización de Princeton 

Los profesores Rob Socolow y Stephen Pacala de la Universidad de Princeton proponen 15 acciones que, en conjunto, podrían reducir las emisiones de carbono a niveles más aceptables. Estas "cuñas" son acciones relevantes a los gobiernos y al sector industrial que requieren de la resolución e inversión fuertes. Aprende más sobre las 15 "cuñas de estabilización".