Síntomas normales en el posparto

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La aparente caída del cabello es un síntoma normal en el embarazo. ©Getty Images/Sol de Zuanabar Brebbia

Después del nacimiento de tu bebé inicia el posparto, un proceso importante de recuperación y regreso a la normalidad fisiológica que requiere cuidados, descanso y conocimiento.

El posparto suele durar entre seis y ocho semanas. Durante esta etapa atraviesas cambios que podrían asustarte, como el sangrado vaginal y contracciones uterinas inesperadas. Presta atención a esta lista de síntomas normales que puedes esperar después del parto y las señales que pueden indicar complicaciones:

Sangrado vaginal

Después del alumbramiento, que es la expulsión de la placenta y última de las etapas del parto, tu útero inicia su proceso de achicamiento. Sin embargo, en el punto donde la placenta se conectaba al útero quedan vías sanguíneas expuestas que sangran y evacuas por la vagina. A este sangrado se le conoce como loquios y es completamente normal que dure hasta ocho semanas. En un principio es abundante y de color rojo vivo, y gradualmente cambia de apariencia y cantidad hasta desaparecer (más información en Sangrado vaginal después del parto: ¿cuánto es normal?).

Dolores y contracciones uterinas

Después de dar a luz tu útero inicia el proceso de involución, que es el achicamiento del útero hasta que regresa a su tamaño normal. Justo después del parto, ya sin el bebé y la placenta, tu útero queda más o menos del tamaño de una toronja, pesa unas 2,2 lbs (1.000 gramos), y su altura alcanza el nivel de tu ombligo.

A partir de ese momento se encoge un promedio de un centímetro por día, hasta descender en al cavidad pélvica y alcanzar su tamaño previo al embarazo, con un peso entre dos y tres onzas (60-80 gramos). En ocasiones la sensación puede pasar desapercibida, pero en algunas mujeres la contracción de las células musculares puede causar dolores y molestias.

Si das de mamar, estos dolores pueden ser más prominentes, pues la oxitocina que se libera durante la lactancia ocasiona también contracciones uterinas.    

Cambios en tus senos, aún si no das de mamar

Las variaciones hormonales hacen que tu cuerpo se prepare para la lactancia materna aunque no tengas planeado amamantar. Tus pechos pueden hincharse, estar más sensibles y pesados, y gotear. Puedes utilizar almohadillas de la lactancia para contener el goteo. Este síntoma desaparece un par de semanas después del parto. Si notas que tus senos más bien se enrojecen, tienes dolor o hinchazón, podría tratarse de mastitis y debes acudir a tu médico.

Dolor en el perineo

El perineo es el área de piel y tejido que se encuentra entre la vagina y el recto. Durante el parto, esta área se extiende y en ocasiones puede desgarrarse, requerir una episiotomía o simplemente quedar resentida tras el gran esfuerzo. Estos dolores pueden aliviarse con una compresa fría, que normalmente te ofrecen en el hospital, y de ser necesario, puedes tomar analgésicos recomendados por tu médico. Si tienes una episiotomía o desgarro, debes tratar que la herida se mantenga limpia y seca en la medida de lo posible, y vigilar que no hayan señales de infección.

Más detalles en Cómo cuidar tu episiotomía o desgarro después del parto.

Caída del cabello

En realidad no se trata de pérdida del cabello, es más la forma en que tu sistema compensa el cabello que retuvo durante el embarazo. Todas las personas pierden un promedio de 100 cabellos por día, pero en el embarazo más bien retienes estas fibras. Después del parto y con el descenso en tus niveles de estrógeno, tu sistema empieza a deshacerse de ese cabello de más acumulado. Por lo general este síntoma se presenta entre los tres y seis meses posparto, y ya para cuando tu bebé cumpla un año tu melena regresará a su estado previo al embarazo.

Tristeza posparto

Las fluctuaciones hormonales, el drástico cambio en tu vida y el cansancio hacen que la tristeza posparto sea un síntoma normal y esperado. Puede durar un par de semanas, y en tanto no interfiera con tu capacidad de cuidar a tu bebé y realizar tus actividades diarias, no tienes de qué preocuparte.

Si el síntoma persiste o empeora, quizá sufras depresión posparto, en cuyo caso sí debes buscar ayuda inmediata. Más información en:

Estreñimiento

El estreñimiento posparto puede ser causado por los altos niveles de progesterona y porque tu sistema digestivo baja su ritmo para facilitar el parto. Además, puedes sentirte asustada por la herida de una episiotomía o desgarro, o un perineo sensible tras el parto natural. Aunque el síntoma es normal y el estreñimiento puede persistir por un par de días, es importante que evacues tu sistema. Intenta consumir alimentos con altos contenidos de fibra, como arroz y pan integral, frutas y vegetales, y al menos ocho vasos de agua al día. Si el síntoma persiste, consúltale a tu médico.

Hemorroides

Los hemorroides son venas en el área del recto que pueden inflamarse por la presión durante el embarazo y el parto. Aunque no causan dolor, sí pueden ocasional comezón, molestias y sangrado en el área del recto. El principal tratamiento es aumentar el consumo de fibra en la dieta y una mejor hidratación. De esta forma se facilita el tráfico digestivo, se evita el estreñimiento y, por ende, la presión en el área. De ser necesario, tu médico puede recomendarte medicamentos para facilitar la evacuación y cremas o almohadillas para aliviar el hemorroide.

Menstruación

Si no das de mamar, tu ciclo menstrual puede reactivarse durante el posparto, y por lo general puedes tener tu menstruación entre seis y doce semanas después del nacimiento.

Fuentes:
Childbirth Connection. Journey to Parenthood: Your Postpartum Health. Accedida 12 de enero del 2016. 
Murray, Sharon, and McKinney Emily. Foundations of Maternal-Newborn and Women”s Health Nursing. Chapter 17: Postpartum Physiologic Adaptations. Saunders; 6 edition (October 2013), pp. 390-420. Accedido en línea 12 de enero del 2016.
Office on Women’s Health. Recuperación después del parto. Accedida 12 de enero del 2016.
Staroselsky, Arthur, MD, et al. Hemorrhoids in Pregnancy. In: Canadian Family Physician. 2008 Feb; 54(2): 189-190. Accedida en línea 18 de enero del 2016.