Síntomas de embarazo en el hombre: el síndrome de Couvade

Síntomas de embarazo en el hombre
©Getty Images/Tara Moore

La aparición de los síntomas de embarazo en el hombre es más común de lo que te imaginas: hasta un 72% de los futuros padres sufren por lo menos uno de los síntomas, según un estudio reciente publicado en Medical Science Monitor.

Quizá lo hayas escuchado como embarazo por imitación, solidario o empático, pero el término oficial es "síndrome de Couvade" y es precisamente la aparición de síntomas típicos del embarazo en el hombre cuando su pareja está embarazada (muy diferente al embarazo psicológico).

Dependiendo de a quién le preguntes, se puede tratar de una condición física o una alteración psicológica.

Sucede con mayor frecuencia en el primer trimestre de embarazo y los síntomas pueden reaparecer en el tercer trimestre e incluso durante el parto. En cualquiera de los casos, es una molestia temporal que se resuelve por su propia cuenta, o en el peor de los casos, cuando nace el bebé. Los padres primerizos también parecieran ser más susceptibles.

Síntomas

  • Náuseas y vómitos
  • Antojos
  • Repulsión a olores y comidas
  • Diarrea y problemas intestinales
  • Malestares estomacales
  • Flatulencia
  • Estreñimiento
  • Problemas de la piel
  • Debilidad
  • Aumento o pérdida de peso
  • Cansancio
  • Bajonazo en la presión arterial
  • Calambre en las piernas
  • Dolores abdominales
  • Descenso en el interés sexual
  • Dificultad para dormir
  • Ansiedad
  • Hiperactividad
  • Depresión
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolor de dientes
  • Mayor deseo de cuidar de su salud

Causas

El síndrome de couvade es poco conocido, pues no muchos hombres lo reportan y casi nunca llega a requerir cuidados médicos.

Según diferentes estudios, existen varias posibles causas:

  • Cambios hormonales. Los cambios hormonales en tu cuerpo podrían causar una reacción –también hormonal– en tu pareja. Sus niveles de testosterona podrían descender y pueden aumentar sus niveles de prolactina.
  • Resultado de la relación con su propio padre. En un estudio canadiense, los hombres que describieron la relación con su padre como distante, muy distante o ausente tuvieron un mayor número de síntomas.
  • Celos. Esta explicación psicológica ve más bien el subconsciente del hombre, pues sin darse cuenta podría sentir celos del bebé (quien viene a cambiar su vida y acaparar la atención de la madre), o de la mujer embarazada (quien experimenta en carne propia el desarrollo del bebé).
  • Ansiedad por su nuevo rol como padre. Desde el aspecto financiero hasta la responsabilidad que conlleva la paternidad, en especial si se trata del primer embarazo.
  • El deseo de estar más involucrado en el embarazo y nacimiento del bebé.
  • Un embarazo no planificado también puede predisponer al hombre sufrir síntomas del síndrome de couvade.
  • Una relación muy cercana y afectiva con la pareja pueden llevar al hombre a manifestar empatía hacia la madre, ya sea por una identificación con lo que su cuerpo atraviesa o sentimientos de culpabilidad por haberla dejado embarazada.
  • Efecto secundario del estrés y todos los cambios en su dieta y estilo de vida. Esta causa en realidad explicaría cualquiera de las posibles manifestaciones del síndrome de couvade; he ahí la controversia entre médicos y psicólogos.

¿Las buenas noticias? Es posible que el síndrome de couvade sea una señal de un buen padre a futuro, pues desde el principio se ha identificado con el desarrollo del bebé.

Fuentes:
Condon, J. What about dad? Psychosocial and mental Elath issues for new fathers. In Australian Family Physician. 2006 September; 35(9): 690-2.
Kazmierczak, Maria, et al. Couvade Syndrome Among Polish Expectant Fathers. In Medical Science Monitor. 2013; 19:132-138.
Laplante, Patrice, MD. The Couvade Syndrome: The biological psychological, and social impact of pregnancy on the expectant father. In Canadian Family Physician. 1991 July; 37: 1633-1636.
Mason, Carolyn, Elwood, Robert. Is there a physiological basis for the couvade and Honest of Paternal Care? In International Journal of Nursing Studies, April 1995. Volume 32 (2).