Significado de 'techo de cristal' y 'suelo pegajoso'

Son las principales barreras de las mujeres para ascender en el mundo laboral

El 'techo de cristal' y 'suelo pegajoso' dificultan el ascenso de la mujer en el mercado laboral.
El 'techo de cristal' y 'suelo pegajoso' dificultan el ascenso de la mujer en el mercado laboral. Andrew Bret Wallis/Getty Images

Las desigualdad de la mujer en el mercado laboral se debe a varias causas que se pueden describir gráficamente mediante las expresiones 'techo de cristal' y 'suelo pegajoso' a las que conviene añadir también el 'techo de cemento' y el ''techo de diamante'. A continuación, explicamos el significado de estas barreras que pueden aparecer en diferentes etapas de la trayectoria profesional.

1.Techo de cristal:

Es una barrera invisible, difícil de traspasar, que describe un momento concreto en la carrera profesional de una mujer, en la que, en vez de crecer por su preparación y experiencia, se estanca dentro de una estructura laboral, oficio o sector.

En muchas ocasiones, coincide con la etapa de su vida en la que decide ser madre.
El término (del original 'glass ceiling') nace en los años 80 en un informe sobre mujeres ejecutivas publicado en el Wall Street Journal, pero se ha extendido a todo tipo de ocupaciones, la ciencia o el deporte. No se trata de un obstáculo legal sino de prejuicios extendidos para confiar en las mujeres puestos de responsabilidad, pagar un salario y otorgar una categoría similar por las mismas funciones al considerar que se conformará con menos, así como sutiles prácticas patriarcales del mundo de los negocios, como el tipo de reuniones, el corporativismo masculino o el amiguismo.
La ex primera ministra noruega, Gro Harlem Brundtland, o algunas de las mujeres que encabezan la lista Forbes son ejemplo de superación del techo de cristal.

2. Suelo pegajoso o piso pegajoso:

El suelo o piso pegajoso se refiere a las tareas de cuidado y vida familiar a las que tradicionalmente se ha relegado a las mujeres.

Salir de este "espacio natural" que según el patriarcado les corresponde es un obstáculo para su desarrollo profesional. Existe mucha presión dentro de la pareja, en la familia y en la sociedad para hacer creer a las mujeres que son las principales responsables del cuidado. El sentimiento de culpa y las dobles jornadas dificultan su promoción profesional, tal y como está configurado el mundo empresarial masculino.


Este concepto está relacionado con el famoso "equilibrio" de trabajo en y fuera de casa, tan complicado de mantener para muchas mujeres.

3. Techo de cemento:

El techo de cemento se refiere a los límites que tienen las mujeres para crecer política, social o empresarialmente, debido a la falta de referentes, la maternidad, la vida personal, una mayor autocrítica o una forma diferente de entender el liderazgo y la ambición profesional.

Este concepto tiene que ver con la educación sexista, la organización del tiempo en las empresas (sin tener en cuenta la conciliación) o la forma en la que históricamente se establecen las jerarquías en las corporaciones. Para vencer este techo, muchas mujeres tienen como única opción adaptarse a estructuras laborales, horarios y dinámicas masculinas.

4. Techo de diamante:

El techo de diamante es un término acuñado por Amelia Valcárcel en su libro 'La política de las mujeres' (1997, Ediciones Cátedra). Se refiere al hecho de que, en la sociedad patriarcal, el hombre sea un "objeto de aprecio" y la mujer un "objeto de deseo", subordinándola así a una situación en la que el hombre perpetúa su poder.
El 'techo de diamante' impide que se valore a las mujeres por criterios estrictamente profesionales y merma la autoestima femenina de cara a aspirar a un puesto de mando.