Siembra un árbol

Una de las formas más fáciles de ayudar al medioambiente es plantando

Planta un árbol
Planta un árbol. Getty Images

Sembrar un árbol es tarea fácil. Pero es sumamente importante la buena planificación, sobre todo si vives en una zona urbana. A veces plantamos, pero se nos olvida que el árbol crecerá y extenderá su tronco, raíces y ramas a través de todo el jardín. Si no le provees el espacio adecuado para hacerlo, él buscará cómo lograr su cometido sea como sea.

Lugar

Antes de escoger el árbol que quieres plantar, escoge dónde quieres plantarlo.

Párate en ese lugar, mira hacia arriba y hacia los lados. Fíjate si hay cables eléctricos muy cerca o si  el tejado de tu casa puede verse afectado. Recuerda que tu árbol crecerá hacía arriba y las ramas se extenderán hacia los lados. Aunque parezca obvio, esta es una de las principales razones por las que muchas personas terminan cortando los árboles que por tantos años vieron crecer. 

También fíjate en el tipo de luz que entra al lugar la mayor parte de año. Hay árboles que requieren sol pleno y todos los días del año. Otros viven hasta mejor en lugares con sol parcial. 

Tipo de árbol

De seguro ya tienes una idea del tipo de árbol que quisieras plantar, ya sea por la forma de su fronda o por sus bellas flores.  Pero antes de comprarlo, cerciórate de que sea un árbol que se adapte a las condiciones de clima, terreno y zona en que vives. Igual que lo harías con cualquier otra planta.

Hay personas que le gustaría llenar su jardín de tulipanes, sin embargo viven en una zona desértica.

No es difícil saber que esto es una combinación desastrosa. Lo ideal es que antes de escoger el árbol, te informes de las especies que mejor se desarrollan en tu zona. Verás que no importa donde vivas, siempre hay una gran variedad para escoger.

Árbol adulto

Lo próximo es saber las características que tendrá tu árbol cuando sea adulto.

Hay árboles que desarrollan raíces muy profundas y fuertes, que pueden hacerle daño a las estructuras permanentes alrededor de tu casa, como las tuberías o el encentado. Igual sucede con la altura máxima a la que el árbol puede llegar, ya que puede tocar cables eléctricos y crearte problemas. 

También es importante conocer el tipo de follaje, ya que los árboles de hoja caduca sueltan sus hojas una o más veces al año. Por lo que en esas épocas tendrás que invertir tiempo en recoger hojas y rastrillar el patio. Si te informas sobre estos detalles te evitarás dolores de cabeza en el futuro. 

Terreno

Considera el tipo de terreno donde vas a plantar. Si tienes el tiempo, recoge una muestra del terreno y llévala a tu vivero más cercano. De seguro ellos te dirán el tipo de terreno que tienes en tus manos y el mejor tipo de árbol para sembrar en el mismo.

Si el terreno no es propicio para plantar, ellos te podrán decir que tipo de materia o fertilizante puedes utilizar para enmendarlo antes de plantar. La composta orgánica y el humus de lombriz suelen estar entre los más usados para estos propósitos.

Siembra

  • Lo primero que hay que hacer es el boquete donde lo vas a plantar. Es importante que la profundidad del mismo sea exactamente la altura del tiesto o bola de tierra en que este viene plantado. Mantén intacta la tierra en que vienen envueltas las raíces.
  • El boquete debe ser al menos el doble del ancho del diámetro del tiesto o bola de raíces. Así tendrás espacio hacia los lados para rellenar con tierra fresca y fértil para que las raíces se estiren hacia los lados. 
  • Procura que la base del tronco quede a la misma altura en que vino, o sea, que no quede más enterrada. También asegúrate de que las raíces no queden expuestas, sino bien cubiertas con tierra. 
  • Una vez hayas colocado tu árbol en el mismo centro, rellena los alrededores del boquete con la tierra nueva. Cubre hasta que el terreno quede parejo, todo al mismo nivel. También asegúrate de que el árbol esté bien derecho.
  • Una vez hayas terminado de plantar, riega con agua el terreno hasta saturarlo. Luego puedes cubrirlo con “mulch”, viruta o pajote. Esto ayudará a que el terreno mantenga su humedad y se desarrollen mejor las nuevas raíces. También evitará que nazcan yerbajos u otras plantas en este nuevo terreno y compitan por alimentos con tu nuevo árbol.

    Una vez plantado, échale una ojeada de vez en cuando para eliminar plagas que puedan venir a atacarlo.  Por el resto, es cuestión de dejarlo echar raíces y verlo crecer. Los árboles nos proveen oxígeno, sombra, flores, frutos y hasta le sirven de casa a los pájaros y otros animales silvestres. Todos en el planeta nos beneficiamos cada vez que se planta un árbol.