Si tienes un hijo adolescente no lo hagas

Consejos para mejorar la relación con tu hijo adolescente

Evil Erin

Si eres madre o padre de un hijo adolescente es casi seguro que estás acostumbrado a las malas caras, los enfados, el mal humor repentino, la falta de explicaciones, los portazos… A menudo se dice que la adolescencia es la etapa con la que resulta más difícil convivir.

Padres y madres ven con frecuencia como se agota su paciencia y muchas veces aseguran que no entienden a sus hijos, que se han convertido en extraños para ellos.

Aunque a veces parezca que la situación no tiene salida, que no hay solución que logre que la convivencia sea más pacífica, eso no es cierto. Los padres y madres pueden hacer muchas cosas para entenderse mejor con sus hijos. Pero si quieren que la vida familiar sea más estable, más pacífica y más feliz es muy importante que eviten algunas formas de actuar.

Lo que no debes hacer si tienes hijos adolescentes

  • Gritar. Nunca, jamás grites. Aunque sea lo que te apetece, aunque su paciencia se haya agotado, aunque te parezca que es imposible evitarlo, no grites. Cuenta hasta diez, vete de la habitación, bebe un vaso de agua, pasea… haz lo que sea pero no grites a tu adolescente. Gritarle solo conseguirá que la situación se complique más.
  • Decir ya te lo dije. No hay nada peor que escuchar eso cuando ya lo sabes. Así que aunque sea cierto que ya se lo dijiste, no se lo recuerdes porque esa expresión no le ayudará a entender mejor y solo le servirá de humillación.
  • Ponerte a ti mismo de ejemplo. Otra mala costumbre de algunos padres y madres es ponerse a sí mismo de ejemplos cuando quieren corregir a sus hijos. No es una buena idea porque el mensaje que estás enviándole es que él o ella lo hace mal y tú lo hacías bien. Y seguro que eso no es totalmente verdad porque no siempre él o ella lo hacen mal como tampoco siempre tú lo hiciste bien.
  • Perder el sentido del humor. Quizá el sentido del humor es la herramienta más efectiva para lidiar con un adolescente así que más te vale no perderlo nunca. Si consigues enfrentarte a las situaciones complicadas con sentido del humor verás que estas parecen menos complicadas y que la solución se encuentra de forma natural.
  • Humillar. Aunque haya veces que no puedas más, aunque te parezca que lo que ha hecho tu hijo o tu hija es muy grave, eso nunca será razón suficiente para humillarle. No lo hagas jamás ni cuando estéis los dos solos ni, muchísimo menos, si hay alguna otra persona delante. La humillación solo tendrá consecuencias negativas tanto para vuestra relación como para el desarrollo de tu hijo o hija.
  • Reaccionar sin pensar. Los adolescentes no son niños que necesitan que las riñas sean inmediatas a la mala acción para entender que una y otras están relacionadas. Los adolescentes son seres racionales capaces de pensamiento abstracto así que cuando tu hijo o hija haga algo que creas que está mal puedes esperar a hablar con él o ella sobre su acción. De esa forma, dejando pasar algo de tiempo que pueden ser unos minutos o unos días, conseguirás varias cosas que van a ser muy beneficiosas para corregirla. Primero, tú estarás más calmada o calmado y habrás tenido tiempo de reflexionar sobre lo que ha ocurrido y de buscar una estrategia para abordarlo con tu hijo o hija adolescente. Pero también él o ella habrá tenido tiempo de pensar sobre lo que hizo por lo que su reacción no será emocional cuando habléis sobre ello.
  • Olvidarte de que lo amas. En la relación con los adolescentes es esencial el amor. Ellos lo necesitan y nosotros también por eso, aunque tu hijo o hija consiga sacarte de tus casillas no olives nunca cuánto le quieres. Eso te ayudará a poner las cosas en perspectiva.
  • Pensar que no te necesita. Un error frecuente de los padres y madres de adolescentes es que creen que cuando dejan atrás la infancia sus hijos dejan de necesitarlos. No es así, los adolescentes necesitan a sus padres tanto o más que los niños aunque los necesitan de otra forma. Los padres y madres son los responsables de encontrar la forma adecuada de darles a sus hijos adolescentes la atención que necesitan.

Si sigues estos consejos descubrirás que la relación con tu hijo o hila adolescente mejora mucho y descubrirás también que él o ella no es solo ese chico o chica que grita, responde sin respeto o no hace caso, también es una persona sensible que te quiere y que necesita tu ayuda.