Si existe la gravedad, ¿por qué las plantas crecen hacia arriba?

Las plantas buscan la luz con su tallo y hojas, y los nutrientes con su raíz.

Bosque de plantas
Jason Jenkins

El crecimiento del tallo y de la raíz de las plantas tiene mucho sentido. El tallo crece hacia arriba, porque es donde más fácilmente encontrará la luz solar, mientras que la raíz crece hacia abajo, donde se dará el mismo caso con al agua, lo que además le permitirá anclarse a la tierra. Y todo ello, aunque este crecimiento vegetal implica vencer la fuerza de la gravedad.

Parece bastante lógico. Sin embargo, si una planta no puede pensar, ¿cómo sabe lo que es lógico y lo que no?

Cuando una semilla germina bajo tierra, "sabe" perfectamente dónde es arriba y dónde abajo: oculta de la luz solar, su tallo crece hacia la superficie mientras las raíces avanzan en dirección contraria. Para colmo, los árboles de las zonas boreales (más al sur en el hemisferio sur y más al norte en el hemisferio norte) tienden a crecer derechos, pese a que nunca tienen el Sol justo encima.

Es evidente que existe alguna señal que permite a las plantas saber qué es arriba y qué abajo, pero todavía se desconoce cuál es. La explicación más sencilla tiene que ver con la fuerza de la gravedad, que atraería tanto el contenido celular líquido, el protoplasma, de las plantas como su almidón. Ese tirón haría que las plantas sepan hacia dónde tienen que crecer sus tallos, al igual que los humanos sabemos por nuestro sentido del equilibrio qué es arriba y qué abajo.

En el espacio, como sabemos, no hay arriba y abajo, porque no existe la gravedad.

La NASA estadounidense puso en marcha un experimento para intentar cultivar plantas en recipientes en los que se simulaba magnéticamente la gravedad. Desgraciadamente, nunca sabremos sus resultados, puesto que el transbordador STS-107 que la transportaba se desintegró al entrar en la atmósfera terrestre en febrero de 2003.

La Agencia Europea del Espacio (ESA) también ha comprobado que, tras un periodo de desorientación, las plantas se adaptan y acaban creciendo sin gravedad, dejando que sus tallos crezcan hacia la luz mientras que sus raíces hacen lo propio con el agua. Estas investigaciones son muy importantes para estudiar la viabilidad de los cultivos agrícolas en el espacio, algo imprescindible para posibles misiones galácticas de larga duración.

 

[Imagen cortesía de Jason Jenkins bajo licencia CC by-sa 2.0.]