Shiva y Shakti, el origen del universo

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El Shiva Lingam es un símbolo del encuentro de Shiva y Shakti, como energías sexuales opuestas que dan origen a la creación. ©Dan Herrick/ Getty Images

“Kundalini es la diosa de la palabra y es adorada por todos. Ella misma, cuando el yogui la despierta, alcanza la iluminación por él. Es ella quien da la liberación y el conocimiento, ya que ella misma es eso. También es llamada Saraswati, pues ella es la fuente de conocimiento y de dicha. Ella es conciencia pura. Ella es Brahman. Ella es Prana Shakti, la fuerza suprema. Es gracias a este Shakti que el mundo existe. La creación, preservación y disolución están en ella.” Swami Sivananda, Kundalini Yoga.

                                       

De acuerdo con la mitología hindú, de donde el yoga toma algunos símbolos, el universo proviene de la unión entre dos deidades opuestas pero complementarias: Shiva (el principio masculino) y Shakti (el principio femenino). Shiva simboliza la conciencia pura inmanifiesta. Es el potencial inactivo de esta conciencia separada de la materia. Shiva se asocia con la iluminación y es representado como un ser sereno en meditación. Shiva también es la representación del cambio y la destrucción en la mitología hindú, que viene acompañado del principio de creación (Brahma), y del principio de preservación (Vishnu). Shiva es la energía destructora porque necesita destruir la forma para revelar la conciencia.

En sánscrito, Sha quiere decir tener el poder o tener la capacidad. Del mismo modo, Shakti es la energía vital que hace posible la vida y la materia. Shakti es el principio femenino de la creación, de naturaleza activa.

Shakti es el origen de la vida porque hace manifiesta la creación. Es a través del encuentro con Shakti que Shiva otorga al universo conciencia divina. Según la filosofía del yoga, todo lo que existe es una manifestación de la Conciencia universal, o del Absoluto. Para la creación del universo manifiesto, que vibra con conciencia, entonces, es necesaria la unión de estas dos polaridades masculina y femenina, pasiva y activa.

Estas dos fuerzas se atraen mutuamente. Shakti asciende desde la tierra, como la aspiración de realización en los seres humanos.

Al traer el mundo a la luz, Shakti es también la que hace posible Maya, la dualidad en el universo. Maya es la naturaleza del universo manifiesto y de la creación divina. Es una proyección de la conciencia pero también representa su poder creativo. Maya se concibe como la ilusión del mundo, opuesta a Brahman, integración. Sin embargo, Maya en sánscrito tiene un significado asociado con la magia, el arte, la sabiduría y el poder de creación. Shakti es tan divina y poderosa como la conciencia pura e inmaterial.

Juntas hacen posible el mundo fenomenológico y metafísico, una contiene a la otra y están permanentemente encontrándose. Según este cuerpo de conocimiento, estas dos fuerzas son dos polos opuestos del mismo principio, están integradas y sólo es posible una distinción en un plano teórico. Shiva es la semilla de la conciencia pura que se une con Shakti, la energía vital de donde viene la vida y el mundo material. A través de la unión con Shakti, Shiva da al universo una inteligencia universal que contiene el conocimiento universal. En la simbología hindú, este encuentro es simbolizado a través del Shiva Lingam, la imagen de la unión de las energías sexuales de lo femenino y lo masculino.

 

La energía kundalinies una manifestación de Shakti en nuestro ser sutil y de este potencial para la realización de la conciencia. Según la tradición, está dormida en la base de la columna vertebral (más precisamente, en el primer centro energético, Muladhara chakra). Se conoce también como "el poder de la serpiente" porque al estar dormida permanece enroscada. Al ascender atraviesa cada chakra lo hace en forma de espiral, emitiendo un sonido que recuerda al de este animal. De hecho, la palabra kundalini proviene de la palabra kundala, que quiere decir "enroscada". Este movimiento estimula cada chakra y por consiguiente lleva a niveles elevados de conciencia.

Se dice que Shiva, la Conciencia Divina, está en Sahasrara chakra, séptimo chakra, y que cuando se encuentran se da una realización del potencial divino en el ser humano.

El ascenso de la energía Kundalini es una forma de que Shiva y Shakti se encuentren para superar Maya (la dualidad aparente del mundo que viene de la materialidad de las cosas) y alcanzar la realización de la conciencia o la iluminación.

Fuentes:

Feuerstein, Georg. The Psychology of Yoga: Integrating Eastern and Western Approaches for Undestanding the Mind. Boston: Shambhala, 2013.

Freeman, Richard. The Mirror of Yoga: Awakening the Intelligence of Body and Mind. Boston: Shambalah, 2010.

Judith, Anodea. Wheels of Life. Woodbury: Llewellyn Publications, 2009.

Stone, Michael. The Inner Tradition of Yoga. Boston: Shambhala, 2008.

Swami Vishnudevananda. Meditation and Mantras. New York: Om Lotus Publishing Company, 2000.