Shekhiná: El nombre femenino de Dios

Mosaico de la Virgen con el Niño Jesús, Hagia Sofía, Estambul
Cuando a la Virgen María se le llama la esposa de Dios, se le está asignando el rol de la Shekhiná, a quien metafóricamente se le recibe en el Sabat como a la novia-reina que llega al hogar. Imagen: Mosaico de la Virgen con el Niño Jesús en la iglesia de la Santa Sabiduría (Hagia Sofía), en Estambul. © Dominio público

Es muy posible que crecieras pensando en Dios como un ser masculino. Dios, en la mayoría de las mentes es "él", porque así se refieren a Dios los principales textos religiosos, como la Biblia. 

Sin embargo, en los orígenes del pensamiento religioso, Dios no siempre fue percibido como masculino. Algunas sociedades lo percibieron como femenino y otras, como la sociedad judía, desarrollaron un concepto de Dios como un ser infinito de cualidades pertenecientes a ambos géneros, masculino y femenino.

A ese aspecto femenino de Dios se le llamó Shekhiná. 

En su artículo "¿Por qué no llamamos a D--s madre?", el rabino Tzvi Freeman explica a qué se refiere esta aparente dualidad:

"Cuando now referimos a la presencia de D--s en nuestro munro, dando vida a todas las cosas, entonces Ella es la Shekhiná. Cuando nos referimos a la trascendencia de Dios  más allá de este mundo, lo llamamos 'El Bendito, bedito sea Él'. D--s no cambia o tiene partes, que D--s guarde. Ambos son un solo D--s, solo se mira a D--s de distintos ángulos. Desde un ángulo ves una modalidad de ser profundamente envuelta e inmanentemente presente; desde otro ángulo se le ve a Él en una modalidad de ser absolutamente fuera todas las cosas y que trasciende incluso la existencia misma."

¿Qué quiere decir Shekhiná?

Shekhiná es la palabra en español para שכינה, que significa la gloria o presencia de Dios. Se origina del verbo hebreo 'sakan' o 'shachan', morar o residir.

Esta palabra se se usa para referirse a la habitación o morada de Dios, especialmente en el Templo de Jerusalén.

La Shekhiná y la creación

La Red de Cábala Universal, explica el origen de la Shekhiná. Según la Red, la cábala enseña que antes del comienzo fue En Sof, la fuente de todas las cosas. En En Sof está todo y nada… todo es posible y sin embargo, nada se manifiesta.

No tiene principio ni fin. No es ni masculino ni femenino, y sin embargo,  es ambos al mismo tiempo.

No existe un lugar en el que En Sof no se encuentre, ya que es infinito.

Con el fin de comenzar el proceso de la creación, En Sof se retiró de sí mismo para crear un pequeño vacío. Este retiro o contracción se le llama Tsimtsum en Cábala. Así se creó un singular punto primordial, un recipiente, y en este recipiente, En Sof tuvo la posibilidad de fluir y concentrarse de tal manera que la creación surgió del recipiente con gran fuerza.

Este recipiente, dentro del que fluye la concentración de la esencia de Dios es la Shekinah. La Shekinah no fue creada sino ya existía dentro de En Sof. La Shekinah surgió de En Sof como un recipiente de sí mismo. Fue a través de ella que la luz y la energía se manifestaron pues antes de ella sólo había el potencial de la existencia.

Otras interpretaciones

Ya que a la Shekhiná se le menciona en la Biblia, los cristianos la han relacionado con el Espíritu Santo. Algunas sectas cristianas también la han relacionado con Sofía. Aparece mencionada en el Corán y el islam la asocia con la tranquilidad de Dios.