Sexo en la primera cita, ¿por qué no?

Hay demasiadas reglas impuestas acerca de lo que se debe hacer

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You Mee. Flickr. CC

 Un escenario común.La mirada de dos extraños se encuentra de pronto. Una sensación excitante invade el pecho, se observan con cuidado, miden, sopesan... hasta que uno de los dos se acerca al otro. Al aproximarse, es evidente que la química entre ambos funciona, la atracción sexual los lleva a flirtear inmediatamente desplegando un cortejo nupcial espectacular. Todos los gestos, todas las señales de la comunicación no verbal, todos los tips de seducción aprendidos o innatos, están ahí.

No quieren despegarse, la realidad comienza a ser difusa porque el instinto bloquea todos los razonamientos. El otro es el único centro de atención, todos los sentidos están puestos en las señales que emiten, completamente hipnotizados, sus cuerpos se desean, la naturaleza golpea con fuerza, un beso de prueba confirma el hecho. La urgencia sexual acucia. ¿Entonces?

Entonces... nada

Dirá un tanto por ciento de la sociedad femenina. Entonces se meten las ganas en el bolsillo y enfrían mente y cuerpo. Es la primera vez que ven a este hombre, en la primera cita NO tienen sexo. Esta es una verdad inamovible, aprendida durante generaciones, enseñada para que las damas lo sigan siendo un poco más. El hacerse desear es un juego antiguo con un fin lógico. Conseguir el compromiso de un varón desesperado. Hoy en día quizá este no sea el fin verdadero, pero sí permanece la idea de que la primera cita es un termómetro de la moralidad de la mujer.

Ellas no lo hacen en la primera cita...quizá en la segunda se conviertan en fieras sexuales, pero el honor habrá sido salvaguardado.

Entonces... ¿dónde?

Dirá otro tanto por ciento de las mujeres. Estas últimasno tienen ningún problema con seguir su instintonatural. Las antiguas convicciones no han tocado su puerta o las desoyen abiertamente.

La moralidad no les pasa por tener sexo o no en la primera cita. Si tienen ganas y todo el entorno es propicio, disfrutarán de una intimidad placentera y sorpresiva. Son mujeres dueñas de su historia y ajenas a los mandatos. A veces son juzgadas, sí, por los mismos compañeros sexuales, pero cada vez menos sucede este hecho.

La sexualidad ha pasado a ser una práctica privada, libre y autocontrolada. Ya no tienen sentido los estipulados manuales del comportamiento en la primera cita. No hay que conseguir nada del varón que no sea un buen momento, o quizá una relación a largo plazo, eso nunca se sabe.

¿Y ellos, qué dicen?

Ellos, como todos, se van adaptando a esta igualdad sexual con las mujeres. Toman con naturalidad cualquiera de las variantes en que pueda resultar una noche, saben que enamorarse o no, está en una vía diferente de la sexualidad en sí misma. Puede resultar un amor de una noche de pasión, o no, el tiempo lo dirá.

Cada cual...es cada quien

Entonces depende del deseo interno y sincero de cada uno. No es reprobable no esperar a una segunda cita, tampoco es ridículo hacerlo. Cada ser humano tiene su tempo interno para todo, la sexualidad es tan subjetiva y particular, que lo que para un individuo es excitante y positivo, para otro puede ser repulsivo.

Seguir el propio impulso, esa sería la manera correcta de actuar en la primera cita... así que, chicas... no sigan haciendo aquello de no depilarse para no ceder a la tentación... por favor.