Sencillos consejos para cambiar de look

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La llegada de un nuevo año, una ruptura amorosa, mudanzas o conseguir ese trabajo deseado, por lo general, te hace replantear tu look. Aunque no lo creas, renovar tu imagen es saludable pues aprendes a detallar tus mejores rasgos o, incluso, atreverte con otros estilos. Por mínimo que sea, estos “ajustes” son refrescantes tanto para tu mente como para tu cuerpo.

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Como algunas mujeres simplemente no saben por dónde empezar, te presentamos varios sencillos consejos para ayudarte a lograr un makeover ¡sin necesidad de contratar un estilista profesional u optar por cirugías costosas!

· Determina lo que quieres cambiar. Estúdiate a ti misma; párate frente al espejo y reconoce, sin tapujos, aquello que te hace incomoda. Lo primordial es que seas sincera y no te desanimes.

· Empieza con tu piel. Pon en práctica un plan que te permita ganarle la batalla a esas imperfecciones, sin importar tu edad. Contrario a lo que muchos digan, el acné, arrugas, patas de gallo o manchas tienen solución sólo si son prevenidas a tiempo. Se rigurosa con tu rutina de belleza –recuerda que para ver resultados se necesitan, al menos, tres semanas.

· Perfecciona. Las féminas suelen caer en varios errores comunes: esconder con maquillaje pesado cualquier línea o marquita o aplicar un color tan ligero que no hace nada por tu cutis.

Ningún extremo es bueno. Para crear un “lienzo” perfecto, debes buscar una base de maquillaje que cubra sin dejar de ser natural –esto lo obtienes con fórmulas líquidas y hasta con productos especiales como BB Cream o CC Cream. Por último, ¡extiende tu base hasta el cuello!

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· Prefiere correctores de cobertura ligera a media y aplícalo sólo donde sea necesario. La idea es que puedas lucir fresca sin tener que aplicar una “máscara”.

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· Préstale atención a tus cejas. Toma en cuenta la tradición de las quinceañeras: regularmente, ellas definen sus cejas para el gran día, de manera que todos noten el cambio de niña a mujer. Las cejas son una parte esencial de tu rostro que puede destruir o realzar un look completo. Para lucir más joven, déjalas gruesas o rellénalas con un color similar al de tu cabello.

· Luz y color. Los iluminadores hacen maravillas si son aplicados correctamente. No les tengas miedo –según maquillistas, un buen iluminador podrá quitarte años y kilos de encima. Los bronceadores de acabado natural, por su parte, le brindan lozanía a tu piel mientras ayudan a definir rasgos. Ambos, combinados con el rubor, forman el trio ideal para reavivar un rostro cansado.

· ¡Sube el tono! Es un hecho que la forma más sencilla de cambiar de look es atreverse con colores distintos. Si piensas que un labial rojo, por ejemplo, no es para ti, comienza con fórmulas suaves tales como tintes o bálsamos. Poco a poco te iras adaptando a un tono más fuerte, ¡dale tiempo!

Te sorprenderá las críticas positivas y, sobre todo, lo bien que te sientes contigo misma.

· Sombra aquí, sombra allá. Utilizar colores “extraños” en los ojos es un riesgo que muchas desean evitar. Sin embargo, tonos como verde esmeralda, turquesa, violeta, azul eléctrico y los eternos dorados, cobres y bronces, siguen en tendencia. Para un pequeño “makeover”, compleméntalos en tu maquillaje de ojos (o combínalos con los clásicos negro y marrón) y finaliza con varias capas de mascara. ¡Ese toque inesperado de color dará de que hablar! Tip: las pestañas postizas le dan vida a tus ojos… ¡úsalas!

· Hablemos de texturas. Los cosméticos en crema o semi-cremosos ofrecen acabados más naturales y frescos –y no creas que es sólo para adolescentes. Los coloretes, sombras y hasta delineadores en crema te ahorran tiempo (aplícalo con los dedos para un maquillaje de menos de cinco minutos), además de hacerte lucir moderna y desenfadada.

· Mix and match. La expresión anglo para mezclar y combinar. El maquillaje es como el arte –quien no experimenta cae en los mismos resultados. Juega con tus cosméticos, pruébate varios tonos al tiempo… ¡todo es válido! Casi siempre, obtienes efectos que favorecen cualquier color de piel.

· Sonríe sin pena. ¿De qué sirve un labial de lujo si tu sonrisa no es la más alegre? Evita momentos incomodos blanqueando tus dientes cada cierto tiempo, sin temor a que luzcan amarillos con labiales rosas o naranja.

· Dile adiós al pasado. Sí, esto también aplica a tus cosméticos. Para lograr una renovación de look total, debes despedirte del maquillaje vencido, brochas en mal estado o del labial que heredaste de tu mamá. Bota, organiza y lava –vas a ver que te dará un mejor enfoque hacia ese cambio que buscas.