Señales de alerta en el posparto

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En el posparto tienes mayor riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda, una complicación causada por un coágulo sanguíneo. ©Getty Images/BSIP UIG

Después de dar a luz puedes atravesar toda una serie de cambios, sensaciones y síntomas posparto que son completamente normales –por más extraños que te parezcan–. Sin embargo, otros síntomas sí requieren atención médica y en algunos casos de emergencia. Presta atención a esta lista para que puedas diferenciar entre los síntomas normales y las señales de alerta en el posparto, y contacta a tu médico en caso de:

  • Fiebre de 100,4ºF o más (38ºC).
  • Flujo vaginal de mal olor. El sangrado vaginal posparto tiene un olor similar al de tu período menstrual. Variaciones de este olor podrían ser señal de una infección o hemorragia.
  • Sangrado excesivo. Aunque el sangrado vaginal abundante es normal después del parto, su cantidad debe disminuir conforme pasan los días. Si el sangrado es tal que llenas una toalla sanitaria en un período de una hora puede tratarse más bien de una hemorragia, que sí requiere atención inmediata. Hemorragia posparto puede ser señal de que tu útero no se está contrayendo adecuadamente, de que has retenido restos placentarios, o que existen otras heridas en el útero o vagina. Estos problemas también pueden causar sangrado color rojo vivo que no cambia de apariencia o cantidad después de tres días posparto (más información en Sangrado vaginal después del parto: ¿cuánto es normal?).
  • Expulsión de tejido por la vagina. Coágulos pequeños son normales, pero si notas tejido del tamaño de una bola de golf debes contactar a tu médico.
  • Dolor, ardor o dificultad para orinar. Aunque justo después del parto es posible que te cueste orinar o dar del cuerpo, si el problema persiste puede ser señal de una infección urinaria.
  • Incontinencia urinaria o fecal. El estiramiento de los tejidos y nervios alrededor de la vejiga y vagina pueden ocasionar incontinencia en los primeros días posparto. Si el síntoma persiste, infórmale a tu médico.
  • Dolor agudo y severo en el área abdominal. Es normal que sientas un leve dolor conforme se contrae el útero. Sin embargo, si el dolor es severo, agudo o súbito requiere atención de tu médico.
  • Ante cualquier señal de infección o desprendimiento de las puntadas de una episiotomía, desgarro o cesárea, incluyendo sangrado, pus, mal olor, sensibilidad, hinchazón que aumenta, enrojecimiento o sensación de calor.
  • Dolor de cabeza severo. Si tuviste anestesia epidural, un dolor de cabeza intenso puede ser señal de una perforación en la membrana que retiene el flujo espinal. Este es uno de los posibles riesgos de la anestesia epidural, aunque poco frecuente. La perforación y fuga se detienen por su cuenta, y el flujo se regenera, pero mientras tanto puedes sufrir un dolor de cabeza terrible.
  • Mareos
  • Dificultad para respirar
  • Señales de depresión posparto. Un poco de tristeza posparto es normal y puede ser el resultado de variaciones hormonales y cambios en tu estilo de vida. Sin embargo, si los sentimientos de tristeza, ansiedad o frustración empeoran o interfieren con tu habilidad de cuidar a tu bebé y realizar tus labores cotidianas, puede tratarse de depresión posparto y requieres atención.
  • Endometritis. Se trata de una infección en el endometrio, que es el revestimiento del útero, causada por bacterias vaginales. Sus síntomas más comunes son dolor abdominal, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, flujo vaginal anormal y malestar general. Corres mayor riesgo de endometritis si tuviste una cesárea o un trabajo de parto prolongado. 
  • Hinchazón o dolor en una pierna. Inflamación, sensibilidad, enrojecimiento, dolor y temperatura elevada en una de las piernas puede ser señal de trombosis venosa profunda (TVP). Esta condición resulta cuando un coágulo sanguíneo se desarrolla en las venas profundas, y en el peor de los casos puede trasladarse a los pulmones y poner en peligro tu vida. Tienes mayor riesgo de desarrollar TVP si diste a luz por cesárea, tienes obesidad, eres mayor de 35 años, tienes antecedentes de problemas de coagulación sanguínea, o te ves inmovilizada por largos períodos de tiempo. 

Fuentes:
Biblioteca Nacional de Medicina. Después de un parto vaginal en el hospital. Accedida 15 de enero del 2016.
Biblioteca Nacional de Medicina. Cuidados después del parto. Accedida 15 de enero del 2016.
Childbirth Connection. Journey to Parenthood: Your Postpartum Health. Accedida 12 de enero del 2016.
Cleveland Clinic. Physical Changes After Delivery. Accedida 12 de enero del 2016.
Murray, Sharon, and McKinney Emily. Foundations of Maternal-Newborn and Women”s Health Nursing. Chapter 17: Postpartum Physiologic Adaptations. Saunders; 6 edition (October 2013), pp. 390-420. Accedido en línea 12 de enero del 2016.
Office on Women’s Health. Recuperación después del parto. Accedida 12 de enero del 2016.