Secretos sobre tus plantas

Datos curiosos sobre la supervivencia de tus plantas

Planta carnívora
Planta carnívora. Getty Images

Cuando comemos una fruta o nos acercamos a oler una flor, rara vez nos preguntamos el porqué de su sabor o el olor de su fragancia. Simplemente comemos y olemos para saber si nos gusta o nos desagrada.

Otras veces pensamos que estos son regalos de la naturaleza. Obsequios que el universo ha puesto a disposición del hombre y el resto de los habitantes del planeta Tierra. Sin embargo pocas veces recordamos que todo en el mundo vegetal tiene un propósito mucho más complejo.

Las flores no solo nacen para agradar la niña de nuestros ojos o para que extraigamos su esencia y creemos algún perfume. Todo en el mundo vegetal tiene como propósito principal asegurar la supervivencia. Fuera de su aparente tranquilidad, en esto las plantas son grandes estrategas. 

El olor de la atracción

Como mencioné antes, a muchos de nosotros nos gusta pensar que el olor de las flores es un mero regalo de la naturaleza. Sin embargo estas deliciosas fragancias tienen como propósito principal atraer abejas, zumbadores y otros tipos de polinizadores. Este olor les avisa que el néctar esta listo para libarse.

La polinización ocurre cuando el polen fertiliza el óvulo de una flor. Usualmente el polen se transporta de flor en flor a través de los pájaro, las abejas o cualquier otro animalillo que llegue a libar el néctar y lo transportan de forma involuntaria. Este proceso hace posible la producción de frutos y semillas, asegurando la supervivencia y multiplicación de la especie.

Claves en la adaptación de las especies 

En uno de sus viajes, el naturalista británico Charles Darwin descubrió una exótica flor. Sus pétalos formaban una especie de tubo largo y estrecho, lo que hacía difícil que cualquier polinizador entrara y extrajera su néctar. Luego de analizar la flor, estudió los animales en la zona, pero no encontró especie alguna que fuese capaz de lograrlo.

 

Entonces Darwin dedujo que para alcanzar el néctar, algún insecto o pájaro tendría que desarrollar un pico lo suficientemente largo para poder libarlo. Pero al no contar con tanto tiempo para probar su teoría, lo anotó entre sus fantásticos escritos. 

Cien años más tarde se descubrió una nueva especie de mariposa nocturna con una lengua muy larga, capaz de extraer el néctar de esta flor. Lo que nos deja ver que las plantas aunque muy silenciosas, tienen la capacidad de afectar el ambiente que las rodea en favor de sus necesidades. 

Repelente de enemigos

Igual que el perfume de una flor sirve para atraer polinizadores. Hay ciertas fragancias y olores que sirven para lograr lo contrario. Estoy seguro que alguna vez has triturado en tus manos una hoja de albahaca, romero u otro tipo de hierba. Los olores pueden ser fuertes e inconfundibles.

Aunque para nosotros pueden ser olores atractivos. Para ciertos animales e insectos estos son demasiado desagradables. No solo el olor les puede parecer repugnante, pero también el sabor de ciertas hojas, ramas y troncos.

Lo que para nosotros es una sabrosa especia, para algunas plantas es simplemente un mecanismo de defensa. Por ejemplo, se dice que la menta repele ciertos tipos de hormiga, la albahaca algunas especies de moscas y los margaritas espantan a los nemátodos.

Trampas irresistibles

Aunque existen muchas plantas con defensas naturales, la mayoría vive a la merced de cualquier plaga que llegue al ataque. Por otro lado, hay muchas otras especies que han logrado adaptarse, pero en vez de defenderse de estos ataques, han decidido alimentarse con sus enemigos.

Me refiero a las plantas carnívoras. Este es un tipo de planta que se ha adaptado para conseguir sus nutrientes a través de los animales e insectos que caen en sus “garras”. Usualmente estas plantas viven en terrenos con muy pocos nutrientes, por lo que han tenido que buscar opciones más nutritivas en el menú del bosque.

Estas plantas pueden tener diferentes formas. Algunas parecen bocas abiertas y otras jarrones con agua. Pero lo que si tienen en común es la forma en que digieren a sus presas. Luego de atraparlas y ahogarlas, las plantas sueltan enzimas digestivas que las ayudan a extraer los nutrientes de sus víctimas.

Señales de humo para pedir ayuda

¡Como en las películas de indios y vaqueros del viejo oeste!. Recientemente se ha descubierto que ciertos tipos de plantas pueden enviar señales y pedir ayuda a otras especies cuando están en peligro.

Como ya sabemos, muchos animales se alimentan del néctar de las flores y esto le sirve a las plantas como método de polinización o para repartir sus semillas a través del terreno. Sin embargo algunas especies pueden sacarle mayor provecho a la producción de este néctar.

Cuando este tipo de plantas son atacadas por algún herbívoro, estas producen más néctar del acostumbrado. El propósito principal no es atraer a los polinizadores habituales, sino para que otras especies vengan en su defensa. En este caso las hormigas, que siempre andan en búsqueda de todo tipo de alimentos. 

Una vez las hormigas detectan los excesos de néctar en la flor, suben a la planta para recolectarlo. De paso y para no compartirlo, atacan a cualquier animal que ande por la periferia. De esta forma la planta sobrevive y las hormigas se llevan una rica recompensa.

Inclusive existen nuevos estudios que demuestran cómo algunos tipos de plantas se comunican entre si. Estas pueden enviarse señales químicas y avisar a las plantas de su misma especie cuando hay algún depredador atacando la zona. La idea es que las otras plantas puedan protegerse antes de que llegue el enemigo.

En fin, que podemos aprender muchísimo de las plantas. Pero es necesario estar atentos, observar y no descartar las nuevas teorías. La próxima vez que te acerques a tus plantas, déjales saber que eres un aliado. Riégalas, fertilízalas y quiérelas. Estoy seguro de que un día de estos te sorprenderán con una nueva flor o con alguna nueva enseñanza.