Secretos para un detox exitoso

jugo de vegetales
Jugo fresco de zanahorias, jengibre y apio; y de remolacha y pepino. Foto Fernanda Beccaglia

Cuando me anoté para hacer la semana de limpieza (detox) pensé que sería muy fácil para mi ya que mi dieta es de por sí "limpia" y sana, basada en vegetales y frutas, no como gluten, ni lácteos, tampoco como carnes, ni alimentos en lata, procesados ni nada con azúcares refinados.

Dentro de los alimentos a hacerle la cruz están los carbohidratos y azúcares, cosas procesadas y fritas. La clave está en comer lo que más puedas de vegetales verdes y por lo menos 2-3 porciones de fruta fresca al día, y lo obvio pero que usualmente no hacemos, tomar mucha agua filtrada o de botella.

A este punto tal vez te estés preguntando "¿qué como?". Sencillo, mi dieta es lo más fresca posible. Amo los jugos naturales de vegetales -- son más fáciles de digerir que los vegetales crudos y estás consumiendo todas las enzimas que se pierden en el proceso de la digestión y cocción. Como nueces, granos y semillas, carbohidratos complejos; y bebo mucha agua, en especial con limón porque me balancea el azúcar en el cuerpo, limpia el hígado y libera toxinas con más facilidad. Y para quienes tienen el diente dulce, el agua con limón redice los deseos de comer azúcar.

Mucho fue lo que descubrí y aprendí durante esos siete días, además de llegar a ser más desafiante y profundo de lo que pensé sería.

No hagas ningún cambio drástico, nada que sea del día a la noche. El cuerpo necesita tiempo y adaptación para cambios grandes, en especial cuando haces cambios de hábitos, de dieta, donde el cuerpo elimina toxinas y desintoxica.

Por otro lado, los cambios drásticos no son benéficos, sino por el contrario causan más daño que ayuda. Por ello, sea lo que sea que hagas, ve por pasos, y despacio. Tomándote tu tiempo y dejando que tu cuerpo te guíe, al tiempo que se ajusta solo y naturalmente a los cambios.

Esto es lo que aprendí durante la semana pasada y que deseo comparto contigo para que pruebes en aplicarlo a diario y te sirva tanto como a mi:

•Como dije antes, nada de carbohidratos ni azúcares refinados. Si no puedes abandonar ambos, abandona el azúcar, es el peor enemigo de la sangre y de la salud. También se incluyen las azúcares de fuentes naturales como la miel sin procesar, frutas secas como los dátiles, pasas de uva, etc. y chocolate negro. Menciono estas últimas porque aunque son fuentes naturales y no refinadas la cantidad de azúcar es muy concentrada.

Amo los dátiles, las frutas secas, la miel sin procesar y el chocolate negro. Abandonar todo por una semana fue difícil pero no imposible.

•Consume la mayor cantidad posible de vegetales verdes y frutas frescas con gran contenido de agua - como peras, manzanas, ciruelas, duraznos - que puedas.

•Bebe por lo menos entre 80-100 onzas de agua pura al día. Probablemente ya lo haces, pero si lo haces como lo hacía yo, debes "empezar de nuevo". Yo tomaba agua de a 8 onzas, de un tirón. El cuerpo, cuando uno bebe tanto de golpe, no lo asimila. Por eso, para mantenerte vital, alerta, eliminar toxinas, bebe de a tragos de 4 a 6 onzas. Las gaseosas no cuentan. Sólo agua mineral, o filtrada, agua con limón e infusiones como té de hierbas.

•Cepilla tu cuerpo, con un cepillo especial para el cuerpo, todos los días.

Así abrirás los poros de la piel y será más fácil eliminar toxinas. La piel es el órgano más grande en el cuerpo humano. Si los poros están tapados por más limpieza que hagas no será del todo benéfica ni te dará los resultados buscados.

•Dos o tres veces a la semana, masajea tu cuerpo con una crema de sales (o de azúcar). Puedes comprarla en las perfumerías o bien hacer la tuya propia. Así ayudarás a que las toxinas acumuladas sean liberadas. También eliminarás energías bloqueadas, es un proceso curativo muy profundo.

•Tomáte el tiempo para desconectarte y para honrarte. Dedícate a diario el tiempo para tí mismo, aprende a decir no y a marcar límites. Dedica a diario momentos que sean exclusivamente para ti. Ya sea leer, darte un baño de burbujas, hablar con tus amigos, mirar una película o leer un libro.

•No honres convesaciones que no te eleven ni te quiten poder, ni en tu mente ni con otras personas. Quiérete con el alma, como la persona más preciada que eres.

Descargo: Antes de hacer cualquier cambio en tu vida, consulta con tu médico. Lo declarado en este sitio son sólo experiencias personales, y no consejos médicos. Ante cualquier duda siempre consulta con tu médico de cabecera.