Se Inicia Proceso De Paz En Colombia

Presidente Santos en la Asamblea General de la ONU. UNPhoto-J/Carrier

El gobierno del Presidente Juan Manuel Santos confirmó públicamente que se ha dado inicio a conversaciones formales de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para así intentar ponerle fin a un conflicto que ya lleva casi medio siglo y ha ocasionado cerca de 300,000 muertes. ¿Pero qué contempla la agenda de negociación y qué se sabe al respecto?

El Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera se firmó en La Habana, Cuba el 26 de agosto de 2012.

Entre otros puntos el acuerdo dispone “establecer una Mesa de Conversaciones que se instalará públicamente en Oslo, Noruega, dentro de los primeros 15 días del mes de octubre de 2012 y cuya sede principal será La Habana, Cuba”. Asimismo también establece que se podrán celebrar reuniones en otros países. Como compromisos las partes al acuerdo prometen “garantizar la efectividad del proceso y concluir el trabajo sobre los puntos de la agenda de manera expedita y en el menor tiempo posible para cumplir con las expectativas de la sociedad sobre un pronto acuerdo”, así como “desarrollar las conversaciones con el apoyo de los gobiernos de Cuba y Noruega como garantes y los gobiernos de Venezuela y Chile como acompañantes”.

La agenda a discutirse durante estas negociaciones fue producto de un trabajo previo preliminar que duró más de un año. En ese sentido ésta es concreta y establece que se discutirá la política de desarrollo agrario integral, el tema de la participación política, el fin del conflicto (que incluye temas de cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, entrega de armas, reincorporación de las FARC a la vida civil, entre otros), soluciones al problema de las drogas ilícitas (sustitución de cultivos etc.), victimas e implementación del proceso en sí.

Como reglas se ha pautado que cada delegación podrá estar compuesta de hasta 30 representantes, pero que solo un máximo de 10 personas podrían participar por delegación y sólo 5 podrían ejercer como plenipotenciarios. El acuerdo también estipula la elaboración de informes periódicos sobre los avances alcanzados.

El ex presidente Álvaro Uribe se ha convertido en uno de los mas férreos opositores al proceso de paz en el país argumentando que no se debe negociar con terroristas. Sin embargo, se han recogido un importante número de argumentos a favor de este nuevo intento y barajado cifras que indican que la mayoría de la población está a favor de una salida negociada al conflicto. Además la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea ha emitido declaraciones favorables al respecto, e incluso las Naciones Unidas ha ofrecido sus buenos oficios para apoyar el proceso en la medida de sus posibilidades. Colombia ha tenido tres distintas experiencias de negociaciones de paz fallidas: la primera durante el gobierno de Belisario Betancur que terminó con los acuerdos de La Uribe, la segunda durante la administración de César Gaviria y la tercera en enero de 1999 cuando el Presidente Pastrana se quedó esperando junto a una “silla vacía” a que llegara el entonces líder de las FARC, Manuel Marulanda (alias Tirofijo) quien nunca apareció.

A pesar de estos precedentes mucho se ha comentado sobre por qué este proceso sería diferente. Por ejemplo, en contraposición a experiencias anteriores, las FARC, ahora lideradas por Timoleón Jimenez (alias Timochenko) están debilitadas significativamente por la fuerte ofensiva librada contra ellos.

Igualmente, el hecho que este proceso no contemple el cese de hostilidades, aún cuando ha sido un tema criticado por muchos, permite que las operaciones militares continúen de manera paralela al diálogo.

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en octubre de 2012, el Presidente Santos afirmó que su gobierno ha abordado el proceso con expectativas cautelosas pero “con la absoluta convicción de que es una oportunidad que no podemos desaprovechar para alcanzar una paz que no sólo conviene a Colombia, sino a toda nuestra región”. Habrá que esperar y ver como se van perfilando las negociaciones en los próximos meses.