Savasana (postura del muerto)

Savasana
Savasana es una postura que revitaliza y nos da una relajación profunda, además de otros beneficios. John Freeman/ Getty Images

Savasana, la postura del muerto en sánscrito, es la principal postura de relajación en la tradición del yoga y además es una de las posturas restaurativas. Es, esencialmente, una forma de relajación completa pero consciente. Savasana es además la postura básica para la práctica de yoga nidra con la ayuda de algunos accesorios y de una voz externa que lleva a la relajación profunda. 

Entre los beneficios de Savasana está alcanzar un estado en el cual el sistema nervioso está en reposo, dando paso a una relajación mental y física.

El resultado inmediato es un descanso total y revitalización porque se consume un mínimo de energía. La mente está en calma, lo cual provee beneficios adicionales como mayor bienestar, productividad, claridad y positivismo. Esta forma de relajación trabaja además los cuerpos sutiles que identifica la anatomía del yoga, por lo cual es además una terapia integral. 

Cuando el cuerpo está en completa descanso se promueve la capacidad de sanación natural, por lo cual las posturas restaurativas han sido empleadas también como tratamiento de enfermedades y para mitigar dolores. Se utiliza también para tratar el estrés y la ansiedad. Relaja el cuerpo y libera tensión en hombros y cuello, contrarresta la fatiga, favorece a las personas con presión arterial alta e insomnio. 

Cómo se hace:

  • Acuéstate sobre la espalda con las piernas separadas, los pies caídos hacia los lados, los brazos alejados del cuerpo y las palmas mirando hacia arriba. Permite que los dedos descansen y se recojan un poco. Relaja los tobillos, rodillas, muslos y glúteos.
  • Relaja cuello y hombros. Asegúrate de que tus hombros no están encogidos hacia las orejas. Puedes sacudirlos un poco y girar lentamente la cabeza de un lado a otro para soltar tensiones.
  • Cierra los ojos. Relaja la cara completamente, y luego haz un escaneo de todo tu cuerpo. Relaja la frente, la nariz, la lengua, la quijada y la boca. Si identificas algo de tensión en algún lado, suéltalo.
  •  Lleva la atención a tu respiración. Respira lenta y profundamente, sintiendo cómo se eleva tu abdomen y se desinfla con cada exhalación. No controles la respiración; sólo permítete respirar plenamente. Siente cómo tu cuerpo se comienza a sentir pesado y cómo tu te fundes en el tapete de yoga a medida que tu mente está quieta.
  • Siente cómo las distracciones del mundo exterior disminuyen. Las tensiones, la conciencia del cuerpo, la actividad mental con respecto a los sucesos del día o las cosas que tenemos que hacer o las valoraciones con respecto a la práctica de asanas, las emociones que despiertan los pensamientos, se diluyen con cada exhalación. Siente cómo al inhalar te llenas de amor, armonía y claridad.
  • Lleva la atención a tu respiración y vuelve a estar en el presente si tu mente te trae pensamientos. Sólo déjalos ser, sin bloquearlos, sin juzgarlos, pero sin que te afecten al igual que hacemos en la meditación. Vuelve aquí. No dejes que te quiten la paz de estar en el presente y de relajar tu cuerpo y tu mente.
  • Haz los ajustes que sean necesarios para estar cómodo. Ahora intenta dejar el cuerpo completamente quieto y siéntelo relajado y pesado sobre el suelo. Para esto debes relajar tu mente. Siente si hay alguna tensión física o mental y libérala. Vas a perder la conciencia del lugar y de ti pero sin quedarte dormido.
  • Permanece así, al menos 20 minutos o el tiempo que quieras. Estando en este instante, permítete descansar y disfrutar de la conciencia plena.
  • Para finalizar la práctica, estírate muy bien de piernas y llevando los brazos por encima de tu cabeza. Ruédate hacia el lado derecho en posición fetal, permanece aquí unos segundos e incorpórate lentamente.

Para profundizar en la postura:

Puedes comenzar por introducir un poco de tensión en cada parte del cuerpo estando ya acostado. Comienza por levantando una pierna a la vez un par de centímetros del piso, flexionar el pie, luego en punta y tensionar todos los músculos dos segundos, y luego dejarla caer. Aprieta los glúteos, levantándolos un poco, y suelta. Levanta el pecho unos centímetros del suelo, apoyándote con los codos, y suelta. Levanta los brazos, lleva los hombros hacia tus orejas, y aprieta los puños, luego estira los brazos y estira las manos y suelta.

Haz una mueca, apretando toda tu cara hacia el centro, apretando los ojos y la boca, luego abre los ojos grandes, abre la boca, saca la lengua y suelta un suspiro largo y fuerte como en el león.

Variaciones: 

Aunque por sí sola tiene propiedades restaurativa, para hacerla más cómoda en personas con algún dolor, estrés severo o incomodidad, podemos valernos de algunos apoyos. Por ejemplo, podemos colocar un cojín debajo de la cabeza, cintura y detrás de las rodillas para tener mayor apoyo y poder relajarnos completamente. Cierra los ojos. Una bolsita sobre los ojos ayuda bloquear los estímulos sensoriales.

Tips adicionales:

  • Ten en cuenta que en esta postura de relajación la temperatura corporal se baja, por lo que puedes abrigarte mejor y puedes cubrirte con una cobija antes de comenzar.

Contraindicaciones y precauciones:

  • Para las mujeres embarazadas, es recomendable elevar el pecho y la cabeza con cojines. Pero si tienes más de cinco meses de embarazo, es recomendable descansar en el lado izquierdo con una almohada debajo de tu cabeza y un cojín debajo de tus rodillas.
  • Si tienes molestia en la espalda baja, puedes doblar las rodillas y juntarlas, sin hacer fuerza, simplemente dejar que se apoyen la una en la otra mientras tus pies están a una distancia equivalente a tus caderas. Puedes utilizar cojines debajo para que no tengas que hacer ningún esfuerzo.

Fuentes:

Parragon Books Ltd., The book of yoga, the Bridgewaterboo Company Limited, Bath, 2010

Fraser Tara, Total Yoga, Duncan Baird Publishers, London, 2007.

Swami Vishnu Devananda, El libro de yoga, Alianza Editorial, Madrid, 2001.

The Sivananda Yoga Center, The Sivananda Companion to Yoga, Gaia Books Limited, New York