Santuario Nacional de Ampay

Foto Mixha Zizek

 El Santuario resguarda el nevado de Ampay, a 4 horas de la ciudad de Abancay; se presenta un bosque imponente y mágico. El lugar fue creado en 1987 y es una de las áreas naturales protegidas del Perú. Se encuentra en el departamento de Apurímac.

Ampay significa en quechua misterioso, oculto, cubierto por la niebla; el nombre no puede ser más preciso. Al recorrer el área, remontar paso a paso el estrecho Valle del Marino para penetrar a las alturas de la Cordillera del Vicanota, se encuentra con el Apu Ampay (5252 m.s.n.m.).

Formación y Características

El Santuario cuenta con la presencia de bosques de intimpa o árbol de sol; la cascada de Paccha, de 50 metros  de altura y varias lagunas: Angasccocha, rodeada de bosques de intimpas; Uspaccocha, que semeja ser un gran cráter y Tornoccocha. Asimismo tiene un bosque de piedras y una caverna de cinco pisos al borde de la laguna Angasccocha.

Los bosques fueron el  motivo principal por el cual los ambientalistas decidieron proteger los árboles de intimpa, de la tremenda tala por parte de los pobladores y otros incautos de ese entonces. El lugar presenta uno de los mejores microclimas. Ese clima húmedo, con abundante lluvia pero favorecedor para los cultivos, abrigador a pesar de estar en las alturas. Por ello es considerado uno de los mejores climas de la sierra peruana.

Los bosques de Ampay refugian a una gran cantidad de especies de flora y fauna asociada a la intimpa y a su peculiar ecosistema.

Bajo sus hojas, sobre sus troncos existen criaturas maravillosas; algunas muy pequeñas como la lagartijas hasta los grandes osos de anteojos. Al levantar la vista verás una multitud de colibríes alrededor de la flor de la cantuta.

Las especies del Santuario de Ampay

La intimpa es un pino propio del Perú, que en conjunto forma compactos bosques.

A su vez protege una importante y singular flora como orquídeas, helechos y bromelias; además es refugio de una rica fauna silvestre que conserva  aves endémicas, taruca, pololos, venados, pumas, osos de anteojos, vizcachas, cuyes, gatos monteses, gavilanes, cóndores, búhos, gaviotas, gatos andinos, zorrinos, venados de cola blanca, perdices y otras especies más. La formación de los bosques de intimpa fusionado con pasto llenos de tarwi, roquedales, glaciares, lagunas, lapsos de agua, nieves eternas presentan un cuadro espectacular.

El Santuario de Ampay alberga casi 500 especies vegetales, más de 100 tipos de aves pertenecientes a 29 familias y una gran diversidad de mamíferos.  Además las lagunas forman parte del hábitat de otras especies como el mirlo acuático, las ranas marsupiales y variadas especies de culebras.

¿Cómo se accede al Santuario?

Se accede al Santuario desde el pueblo de Arcopunco, a 3 kilómetros de Abancay. De la plaza principal se sigue una carretera afirmada, que se dirige a Karkatera, donde vas a encontrar una trocha a la derecha en mal estado que asciende hasta 4 kilómetros al norte, llegarás a un pequeño centro de visitantes.

No hay señales para acceder al lugar, por lo que es recomendable contratar a un operador turístico, el servicio de una agencia de viajes o ir con un guía profesional; los cuales puedes contratar en el mismo pueblo de Abancay.

¿Es posible recorrer todo el lugar?

Para los amantes de la aventura no hay imposibles. Tomamos los retos, siempre con preacución. La caminata al Santuario es un gran experiencia y un viaje ecológico, en el cual debes poner mucha fuerza y tener buen físico (resistencia).

La visita más recomendada dura dos días y si llevas animales de carga para que te faciliten los tramos más empinados, sería fantástico. Así podrás llegar a los rincones más ocultos hasta el Ritywaqtana, a casi 5000 metros de altura, donde se inicia el tiempo y el apu (nevado).

El Santuario es una área protegida para los que aman la ecoaventura, el recorrer caminos imposibles, lagunas, quebradas y glaciares.  Para muchos es un lugar con espíritu libre donde el silencio se multiplica como una sinfonía de sonidos únicos de todo el ambiente que lo contiene.