Sanación y curación, dos conceptos diferentes

Dibujo de persona con pildoras y pastillas
De nada sirve curar un síntoma con pastillas, si no se ha sanado realmente. Gary Waters/Getty Images

Muchas personas hoy en día andan en busca de milagros, de curación. Ellas acuden a todo tipo de doctores, curanderos y sanadores en busca de aquel que pueda garantizarles la desaparición de un mal crónico.

Sin embargo, hay una diferencia grande entre los conceptos de sanación y curación.

El concepto de curación se refiere a la desaparición de los síntomas. Por ejemplo, una persona que haya sufrido por 20 años de artritis en las manos, súbitamente deja de experimentar dolor y la hinchazón desaparece.

O una persona que tiene un cáncer entra definitivamente en remisión. 

Estos casos se dan, es cierto, como los llamamos milagros de sanación. Pero en el común de estos casos de curación no tienen lugar si no ha existido un proceso previo de sanación.

El cáncer desaparece después de un proceso en el que la persona pudo perdonarse a si misma o procesar un evento devastador del que no había podido hablar nunca. El grupo Nueva Medicina en Alemania, por ejemplo, asegura la sanación del cáncer en un porcentaje muy alto después de que las personas hacen psicoterapia.

La medicina convencional hoy sabe que existe una relación entre estilo de vida y aparición de síntomas. Y también sabemos hoy que los síntomas físicos tienen que ver con nuestra forma de pensar, nuestro estado de ánimo y nuestras creencias.

Comprender el origen emocional, mental y espiritual de la enfermedad

Muchas enfermedades pueden desaparecer cuando se trabaja en las causas que la crearon, no sólo en los síntomas.

La diabetes, por ejemplo, finalmente se controla después de que una persona ha aprendido a quererse a sí misma y a respetar su cuerpo. Las alergias también desparecen cuando el paciente comprende su raíz psicológica.

La sanación tiene mucho más que ver con el origen de la enfermedad o los síntomas y con la transformación que las personas viven cuando reconocen sus creencias limitantes, sus emociones aún no procesadas y su dimensión espiritual.

Es imposible para el cuerpo o la mente lograr cambios si una persona continúa repitiendo los mismos patrones de comportamientoque lo han enfermado en primer lugar.

Nos hemos acostumbrado a buscar afuera de nosotros la solución a nuestros males.

Una persona con diabetes espera por lo regular que las medicinas prescritas por el doctor le bajen el nivel de azúcar y quiere que éste se regularice para poder otra vez romper la dieta y continuar comiendo lo que le gusta. Si esta persona llegara a entender que su estilo de vida, su forma de pensar, las creencias que le caracterizan le hacen daño, su cuerpo dejaría de producir síntomas.

¿Funciona la sanación energética?

La mayoría de técnicas de sanación energética como el Reiki, el QiGong, la acupuntura, la sanación pránica, utilizan la canalización de energía existente en el universo para facilitar el flujo de energía en el cuerpo. Pero también promueven la ruptura de los patrones que limitan nuestro crecimiento como personas - es decir, van más allá de la curación de un síntoma.

Estas prácticas de sanación energética están basadas en la creencia de que somos cuerpos eléctricos o energéticos. Esto lo ha probado la ciencia ya. Cuando vamos a hacernos un electrocardiograma, nos están midiendo las ondas eléctricas que se producen en el corazón y sabemos que ondas similares pueden ser medidas en el músculo, el cerebro e incluso a nivel de la célula.

La medicina china y el Ayurveda han contribuido otros criterios sobre la energía que circula en el cuerpo.

Los chinos hablan de meridianos y de receptáculos de energía. Creen que podemos estar deficientes de energía o enfermos a causa de un exceso de la misma. Consideran que los bloqueos al flujo ininterrumpido de energía a través de los meridianos causan problemas en los órganos respectivos.

En la medicina ayurvédica oímos sobre los chakrasy los cuerpo sutiles. Los chakras son vórtices de energía que toman prana del medio ambiente y la distribuyen en el cuerpo. Pero para ellos el cuerpo no es sólo físico. En Ayurveda se habla de cuerpo astral, cuerpo mental y cuerpo espiritual y la respiración es el vehículo que mantiene el flujo de la energía.

Pero un buen sanador no se detiene en la utilización de técnicas que aseguren el flujo de la energía.

El sanador comprende que tiene que promover el crecimiento en todos los niveles de existencia de la persona para que la energía siga fluyendo sin interrupciones - entiende la diferencia entre sanar y curar.