San Antonio de Padua

El milagro del marido celoso
El milagro del marido celoso por Tiziano (1511). © Dominio público

Su nombre fue Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, pero se convertiría en uno de los santos más populares y amados del mundo católico. Sus milagros guiarían a los creyentes a celebrarlo, orarle y exaltarlo entre los demás santos. San Antonio de Padua sigue siendo popular hoy en día como el Santo del Amor y de las Cosas Perdidas.

¿Quién es San Antonio de Padua?

 A San Antonio de Padua se le atribuyen todo tipo de milagros, tales como la bilocación, hacerse entender por los peces (cuando las personas no pudieron apreciar sus enseñanzas), y el llevar en sus brazos al niño Jesús durante una noche.

Por eso se le representa con frecuencia cargando al Niño Jesús.

San Antonio no siempre fue un santo milagroso. Al principio de su vida, fue un joven normal que se dedicó a los estudios religiosos. Se piensa que nació en Lisboa entre 1191 y 1195, y que fue hijo de una familia bien acomodada. 

Se educó con los monjes de San Agustín y aprendió tanto acerca de las Sagradas Escrituras como los clásicos latinos. Luego se trasladó al monasterio agustiniano de Santa Cruz en Coímbra para continuar sus estudios y ordenarse como sacerdote.

En este monasterio, San Antonio se enteró de que un grupo de monjes franciscanos habían muerto en Marruecos por su fe. Esto lo conmovió y lo hizo decidir volverse franciscano e ir a Marruecos. Aunque él sentía que estar en Marruecos como lo hicieron los monjes decapitados era su vocación, se enfermó de gravedad en Marruecos y decidió regresar a Portugal.

Pero su destino no era volver a Portugal.

El barco se desvió y fue a parar a Sicilia. De ahí fue a varias partes de lo que hoy conocemos como Italia hasta que en 1222, en Forli, tuvo que dar una homilía. Todos quedaron muy impresionados con su capacidad.

Fue así que San Francisco de Asís, el fundador de la orden de los franciscanos, le pidió que educara a los monjes en teología.

En 1224, San Antonio comenzó a enseñar. 

San Antonio predicó mediante la alegoría y la explicación simbólica de las Escrituras. En 1226, después de asistir al Capítulo General de su orden celebrado en Arles, Francia, y la predicación en la región francesa de la Provenza, San Antonio volvió a Italia y fue nombrado superior provincial del norte de Italia. Eligió vivir en la ciudad de Padua.

En 1228 fue el enviado del capítulo general al Papa Gregorio IX. Se destacó tanto que fue comisionado para producir su colección de sermones, Sermones para Días de Fiesta. El Papa Gregorio IX lo describió como el "Arca del Testamento" o Doctor Arca Testamenti.

Milagros después de la muerte de San Antonio de Padua

Según la tradición popular, cuando San Antonio murió, los niños lloraron en las calles y todas las campanas de las iglesias sonaron por sí solas.

Cuando fue exhumado treinta años después de su muerte, todo su cuerpo estaba convertido en polvo, excepto su lengua. Esto se tomó como una señal de su don para la predicación. San Antonio está enterrado en una capilla dentro de la gran basílica construida en su honor, donde se muestra la lengua en un gran relicario junto con su mandíbula y sus cuerdas vocales.

Tres milagros de los milagros de San Antonio de Padua fueron pintados por el maestro renacentista italiano Tiziano en la Scuola del Santo en Padua en 1511:

  • El milagro del marido celoso muestra a un hombre apuñala a su mujer después de que ella ha sido acusada injustamente de adulterio. Cuando el hombre descubre la verdad, él le pide perdón a San Antonio, que resucita a la mujer.
  • En El milagro del recién nacido un niño habla milagrosamente para exonerar a la madre de una acusación injusta de infidelidad.
  • En El milagro de la sanción del pie, un joven, arrepentido por haber pateado a su propia madre, se cortó el pie para castigarse a sí mismo, confundiendo un consejo dado por San Antonio. Gracias a la intervención del santo, el pie se le curó y su pecado fue perdonado.