¿Sabes cuál es tu índice de masa corporal?

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El índice de masa corporal (ICM) es una medida que relaciona el peso con la altura y que se usa para saber si una persona tiene un peso saludable. Los expertos recomiendan obtener el índice de masa corporal de los adolescentes hasta los 19 años para poder combatir la obesidad y el sobrepeso.

En realidad, el índice de masa corporal no mide la gordura de un cuerpo pero permite una aproximación muy grande.

Es decir, los científicos han demostrado que existe una relación directa entre el ICM y la gordura por lo que midiendo el ICM que es mucho más sencillo de obtener que una medida precisa de la grasa corporal, podemos saber si nuestro peso es saludable o no.

Una vez que se obtiene el ICM de un niño o un adolescente, lo que se hace es compararlo con el ICM del resto de niños y adolescentes y de esa comparativa es de donde sale la información sobre si un determinado niño o adolescente tiene o no sobrepeso.

A eso es a lo que llamamos el percentil, es decir la posición que la media de determinado niño o adolescente ocupa entre el resto de niños de su mismo sexo y su misma edad. Esto es muy importante, hay que tener en cuenta que el ICM varía tanto con la edad como con el sexo.

Cuando un niño o adolescente o una niña o una adolescente tienen un ICM que está por debajo del percentil 5 quiere decir que su peso es demasiado bajo.

Si el niño o adolescente está entre los percentiles 5 y 85 quiere decir que tiene un peso saludable. Vemos además que el rango de pesos que se consideran saludables es muy grande. Si el ICM está entre los percentiles 85 y 95 lo más probable es que el niño o el adolescente tengan sobrepeso. Y cuando están por encima del 95 es muy probable que sufran obesidad.

Pero hay que tener cuidado porque el índice de masa corporal no es un diagnóstico. Una vez que se obtiene ese índice y si sitúa a un niño o un adolescente en un percentil de riesgo, su médico deberá revisar otros parámetros de su salud; alimentación actividad, genética, etc… para llegar a un diagnóstico de bajo peso, sobrepeso u obesidad.

Como el sobrepeso y la obesidad son dos graves problemas de salud pública que además están aumentando en nuestra sociedad es una buena idea conocer el ICM de nuestros niños y adolescentes.

Hacerlo es sencillo, solo hay que medirlos y pesarlos con precisión y después buscar una calculadora de IMC que sea fiable y de las que existen múltiples en internet.

Una buena idea si tenemos hijos preadolescentes o adolescentes es hacer esto con ellos y aprovechar para darles más información sobre la conveniencia de mantener un peso saludable.

Es muy importante que los chicos y las chicas entiendan que no se trata de una cuestión estética, no es que queramos que estén delgados, lo que queremos es que estén sanos. Porque hay veces que un adolescente o una adolescente están delgados pero tampoco están sanos.

También es importante que compartamos con ellos la información que necesitan sobre su correcta alimentación, sobre qué alimentos deben consumir y también sobre qué alimentos están mejor fuera de su dieta.