Ron Rivera, 'coach' de los Panthers, vuelve a hacer historia en la NFL

Ya tiene un anillo del Super Bowl como jugador

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Es hijo de mexicana y puertorriqueño. Getty Images

Cuando los Chicago Bears lo reclutaron en 1984, Ron Rivera fue el primer jugador de ascendencia mexicana y puertorriqueña en jugar en la National Footballl League (NFL). Cuando fue contratado como entrenador de los Carolina Panthers en 2011, se convirtió en el cuarto latino en un cargo similar. 

En 2016, se alzó con el honor de ser el primer hispano en ir dos veces al Super Bowl, una como jugador y otra como entrenador.

Una infancia diferente

Rivera, de 51 años, es hijo de Eugenio y Dolores, un puertorriqueño y una inmigrante mexicana. Su padre was a comisionado de Puerto Rico en el ejército estadounidense y estaba acantonado en California, cuando conoció a su futura esposa.

La familia se mudó a Alemania, Panamá, Washington DC y Maryland, como parte de la carrera militar del Rivera senior, hasta que la familia se asentó permanentemente de vuelta en California. Rivera estudió en la ciudad de Sea Side, en el condado de Monterey. Fue allí donde se enamoró del fútbol americano, cuando practicó el deporte en la escuela secundaaria.

De la universidad a la NFL

Rivera recibió una beca para estudiar en la Universidad de California, Berkley, donde jugó para la el equipo de fútbol americano California Golden Bears. Su posición era de apoyador y batió varios records de su universidad en ofensiva y defensa.  En 1983, Rivera ganó el trofeo Lombardi, como el principal apoyador del país y fue el jugador más valioso en 1984, del fútbol americano a nivel universitario.

Ese mismo año fue contratado por los Chicago Bears. En 1985, jugó para en el Súper Bowl número 20, en el que los Bears derrotaron a los Patriots de Nueva Inglaterra, con lo que se convirtió en el primer descendiente de mexicanos y puertorriqueños en jugar en la final del fútbol americano de Estados Unidos.

Su carrera como entrenador

Cuando su carrera como jugador, tras nueve años con los Chicago Bears, Rivera se retiró y comenzó a trabajar como analista deportivo en los canales locales de televisión en Chicago. Sin embargo, cuatro años después regresó al equipo como entrenador de control de calidad de la defensa.

En 1999, fue contratado por los Philadelphia Eagles como entrenador de apoyadores. Durante el tiempo que pasó con el equipo, los Eagles avanzaron al campeonato de la NFC por tres años consecutivos.  Entre 2004 y 2008, Rivera fue el coordinador defensa de los Chicago Bears. Posteriormente, trabajó con los San Diego Chargers.

Rivera y las Panteras

En enero de 2011, Ron Rivera se convirtió en el quinto latino en ser head coach en la NFL, al ser contratado por los North Carolina Panthers y en la temporada de 2015-2016 los llevó de regreso al Super Bowl por segunda vez en la historia del equipo.

Los Panthers se enfrentaron a los Broncos de Colorado, en el Super Bowl 50,  en San Francisco el 7 de febrero de 2016.

Entre las tortillas y los gandules

En una entrevista con ESPN, Rivera comentó como el crecer entre las tradiciones puertorriqueñas y mexicanas le han hecho más flexible. "El lado puertorriqueño estaba más concentrado en pescado, pollo, conejo y arroz, mientras el lado mexicano era más carne y tortillas, pero mi madre puede cocinar comida puertorriqueña y mexicana.

Mi esposa (Stephanie) es filipina, pero también lo logró," indicó. Su experiencia multicultural le enriqueció desde muchos puntos de vista. 

También le costó inicialmente entender porqué muchos hispanos le veían como un modelo a seguir.

“No pensaba mucho en eso. Supongo que todo viene de mi padre (un puertorriqueño que fue parte del Ejército de los Estados Unidos) y el ambiente militar. No ves color y no ves raza. La única cosa que ves es rango”, agregó.

“Siento que tengo mucha suerte de ... ser un representante de mi cultura. Me hace muy feliz", indicó al reconocer que muchos latinos se han acercado al fútbol americano inspirados por él.

La fuera de su madre

“Mi madre es cada vez más crítica. Siempre ha sido mi crítica más severa”, confesó Rivera. “Ella conoce el juego. Ha estado alrededor de esto toda su vida y tiene una buena perspectiva.

“Siempre espera mi llamada después de cada partido. Si jugamos bien la llamo de inmediato. Si no nos va bien, prefiero hacerlo hasta el miércoles o jueves. De verdad sabe de este deporte, a veces me dice ‘cuando estaban en la zona roja a la defensa, jugaron demasiado en coberturas por zona’, y le pregunto ‘¿cómo sabes eso?’, y me responde tienen que hacerlo mejor’”,