Resumen de Don Quijote: segunda parte, capítulo 3

Grabado de Charles-Nicolas Silvestre.

 Capítulo 3

"Del ridículo razonamiento que pasó entre don Quijote, Sancho y Sansón Carrasco"

Mientras don Quijote espera a Sansón Carrasco, le preocupa pensar que el autor de su historia podría ser moro ya que cree "de los moros no se podía esperar verdad alguna, porque todos son embelecadores, falsarios y quimeristas".

Cuando llega Sansón, la narración lo describe como "carirredondo, de nariz chata y de boca grande, señales todas de ser de condición maliciosa y amigo de donaires y de burlas".

Y en efecto, cuando conoce a don Quijote se pone de rodillas delante de él y dice que es uno de los más famosos caballeros que ha habido.

Sansón le asegura que es cierto que hay un libro sobre sus hazañas y hay más de doce mil copias impresas ya, lo cual agrada a don Quijote quien valora lo que piensan los demás: "Una de las cosas que más debe de dar contento a un hombre virtuoso y eminente es verse, viviendo, andar con buen nombre por las lenguas de las gentes, impreso y en estampa. Dije con buen nombre, porque siendo al contrario, ninguna muerte se le igualara".

Sansón les cuenta que el libro incluye casi todas de sus aventuras, pero quizá omite algunas de las palizas que recibieron. También dice que los lectores del libro creen que Sancho ha sido demasiado ingenuo al creer que don Quijote le daría una isla para gobernar, pero el caballero asegura que aún hay tiempo para que Sancho reciba su isla.

Cuando Sansón le dice que el autor incluyó dentro del libro una novela llamada El curioso impertinente que no tiene que ver con la historia, don Quijote concluye que el autor de su historia debe de ser algún ignorante que escribió lo que le saliera, pero el bachiller le asegura que no contiene una palabra deshonesta y que es un libro que ha gustado a todos.

Siguiendo la temática metaliteraria de este capítulo, don Quijote dice: "Para componer historias y libros, de cualquier suerte que sean, es menester un gran juicio y un maduro entendimiento [...] La historia es como cosa sagrada; porque ha de ser verdadera, y donde está la verdad, está Dios, en cuanto a verdad, pero no obstante esto, hay algunos que así componen y arrojan libros de sí como si fuesen buñuelos".

A esto Sansón responde: "No hay libro tan malo, que no tenga algo bueno". Continúa la conversación entre don Quijote y Sansón sobre la literatura, y abordan el tema de la Inquisición y de algunas de las faltas del libro sobre don Quijote, como por ejemplo el no haber explicado quién robó el rucio a Sancho y qué hizo Sancho con el dinero que encontró en la maleta. Sancho oye esto y le promete la bachiller contarle todo lo que quiera saber, pero después de comer.