Remedios para dormir: trucos y hábitos para poder descansar

Si te urge un remedio para dormir, prueba alguno de estos trucos básicos. Si el problema persiste, acude a los consejos más abajo. 

1. Toma un vaso de leche tibia.

2. Siéntate unos minutos sobre tus tobillos.

3. Date un masaje con los pulgares en el centro de las plantas de tus pies, aunque duela.

4. Intenta meditar unos 10 minutos. 

5. Aléjate de la computadora y de cualquier aparato que produzca luz o radiación electromagnética.

La luz azul de los aparatos produce insomnio.

Ahora, si llega la madrugada y estás desesperadamente tratando de dormir), es momento de preguntarte ¿qué te está causando el insomnio? y ¿cómo evitarlo?.

Causas del insomnio

  • El consumo regular de sustancias con cafeína y azúcar (cafés, tés, refrescos), cenar tarde y con mucha sal o muy condimentado pueden provocar insomnio. Una buena digestión es clave para que el cuerpo pueda descansar y relajarse.
  • Las pastillas para adelgazar y los diuréticos alteran el sueño como efecto secundario. Los desórdenes hormonales como acné o el síndrome premenstrual, también. Cuídate de los alimentos procesados, pues muchos contienen disruptores endócrinos.
  • La radiación electromagnética emitida por torres de celular, módem inalámbricos y otros dispositivos pueden estar afectándote. Aprende a combatir los efectos de los campos electromagnéticos en tu dormitorio. 
  • Los colores y la radiación alteran la capacidad del cuerpo para producir serotonina, que es la sustancia que nos ayuda a dormir. Evita aparatos eléctricos y colores violentos en tu cuarto.

    Sugerencias contra el insomnio

    Antes que nada, recuerda que la falta de sueño puede ser síntoma de parásitos, descalcificación o anemia, además de hipertiroidismo, depresión, artritis reumatoide y otras condiciones. Acude a un profesional antes de tomar pastillas para dormir.

    • Usa tapones y máscaras. Protegen de la luz y el ruido. Hay antifaces magnéticos que ayudan a proteger la glándula pineal (fundamental para conseguir el sueño) de la radiación.
    • Presiona alrededor del ombligo. Es una técnica para desintoxicar tu cuerpo: presiona en el sentido contrario a las agujas del reloj alrededor del ombligo. Avanza despacio y quédate unos 10 segundos en cada lugar.
    • Toma un té relajante. Hay un sinnúmero de sustancias que, en infusión, ayudan a relajarte. Son populares el ajo, el apio, el jengibre, la lechuga, la manzanilla, la menta, el romero, la salvia y la valeriana. 
    • Consiéntete con un baño de sal. La sal ayuda a sacar toxinas del cuerpo y el agua tibia te ayuda a relajarte. Puedes agregar hojas de lechuga o de salvia, para relajación extra.
    • Aplica digitopresión. Algunos puntos que ayudan a conciliar el sueño son:
      • El centro de la planta del pie.
      • La zona lumbar, dos vértebras arriba de la cadera.
      • Entre las cejas, toda la línea que sube hasta el nacimiento del pelo.
      • En el cuello, dos o tres centímetros detrás de donde termina la quijada.

    Intenta aplicar también estos hábitos cotidianos que combaten el insomnio:

    • Haz ejercicio moderado. Prueba caminar 20 minutos, o las bondades curativas del tai chi. 
    • Saca la oficina de la cama. El Feng Shui recomienda sacar el televisor del cuarto, no alinear la cama con la ventana, usar cortinas gruesas y quitar las lámparas de noche. También ayuda decorar con colores tranquilos y reforzar la ventana si afuera es ruidoso.
    • El colchón correcto, el descanso correcto. Si duermes de costado y con las rodillas dobladas, te conviene un colchón suave, pero si lo tuyo es extenderte de brazos y piernas y dar vueltas por ahí, un colchón más firme te conviene más.
    • Cena temprano. El cuerpo utiliza las primeras horas de sueño para regenerar muchas de sus funciones, pero no puede si acabas de cenar. Pero no te acuestes tarde, mejor cena más temprano. El cuerpo descansa mejor entre las 8 y las 12 de la noche.
    • Cena alimentos que estimulen la serotonina. En general, los granos integrales, no procesados, se consideran el alimento ideal. Pero hay opciones menos desabridas. Son ricos en triptófano (que se convierte en melatonina) la espirulina, la soya, las semillas de calabaza, la granada, la levadura de cerveza y las almendras. También la encontramos en la leche y en las aves. Por su parte, son fuentes de melatonina la avena, el maíz dulce, el rábano, el daikon —un familiar del rábano, muy nutritivo y consumido en Japón—, el arroz, el plátano y el tomate.

      Remedios cotidianos

      Haz ejercicio moderado. Hay quienes creen que lanzarse al gimnasio o a hacer un deporte extenuante es un remedio infalible contra el insomnio. Sin embargo, dormir totalmente agotado no siempre permite al cuerpo recuperarse para el día siguiente. Además, el día que faltas al gimnasio estás de mal humor y demasiado estresado. Lo mejor es hacer una caminata ligera, unos 20 minutos, que te sirva para relajarte y además para reflexionar sobre tu día.

      Saca la oficina de la cama. Hay quienes pueden dormir con la radio prendida, el perro brincando y a mitad de una novela. Mi mamá es una de ellas. Pero es mejor que asocies el cuarto con un lugar para dormir. El Feng Shui recomienda sacar el televisor del cuarto, no alinear la cama con la ventana, usar cortinas gruesas y quitar las lámparas de noche. Si lo que quieres es dormir y no entretenerte, suena a buenos consejos. También ayuda decorar con colores tranquilos y reforzar la ventana si duermes cerca de una calle transitada.

      El colchón correcto, el descanso correcto. Es de sospechar que una cama de resortes vencidos y hoyo al centro puede tener algo que ver con tu falta de sueño. Si vas a invertir en un colchón nuevo, antes de ir por el más caro, usa la máxima «a mayor superficie menor suavidad». Eso quiere decir que si duermes de costado y con las rodillas dobladas, te conviene un colchón suave, pero si lo tuyo es extenderte de brazos y piernas y dar vueltas por ahí, un colchón más firme te conviene más.

      Cena temprano. Acostarse después de cenar es una mala idea. El cuerpo utiliza las primeras horas de sueño para regenerar muchas de sus funciones, pero si has cenado tarde, y peor si has cenado en exceso, utilizará ese tiempo valioso para digerir la comida. Espera por lo menos una hora antes de acostarte a dormir.

      Pero no te acuestes tarde, mejor cena más temprano. El cuerpo descansa mejor entre las 8 y las 12 de la noche.

      Consume alimentos que estimulen la serotonina. El cuerpo produce una sustancia llamada melatonina, que se convierte en seratonina y es fundamental para producir el sueño. Después de los 30 años, la producción natural de esta sustancia se reduce y por ello debemos consumirla en nuestra dieta. Lo mejor que puedes cenar son carbohidratos complejos. En general, los granos integrales, no procesados, se consideran el alimento ideal. Pero hay opciones menos desabridas. Son ricos en triptófano (que se convierte en melatonina) la espirulina, la soya, las semillas de calabaza, la granada, la levadura de cerveza y las almendras. También la encontramos en la leche y en las aves. Por su parte, son fuentes de melatonina la avena, el maíz dulce, el rábano, el daikon —un familiar del rábano, muy nutritivo y consumido en Japón—, el arroz, el plátano y el tomate.

       

      Hay mucha literatura sobre cómo combatir el insomnio, como la escrita por Hauri, Bootzin, Jacob y otros que puede interesarte consultar.

       

      Referencias:

      “Las alteraciones del sueño” Discovery DSalud [www.dsalud.com] Núm. 48, 2003

      Wataru Ohashi, Do-it-yourself shiatsu. Penguin Compass, 2001

      Paul Pitchford, Sanando con alimentos integrales. North Atlantic Books, 2003.

      Pip Waller, Holistic Anatomy. North Atlantic Books, 2010